“Estamos ante un intento evidente de apropiación de datos comerciales sensibles que apunta a eliminar en el tiempo a los acopios y cooperativas para ejercer un dominio total del mercado granario”.
La frase, de una gravedad inusitada, fue lanzada por un comunicado de la Federación de Acopiadores y apunta contra las grandes empresas exportadoras de granos y subproductos, que poco a poco van ganando terreno en la “originación” de granos en todo el territorio agrícola y que ahora, según la denuncia, se estarían apoyando en las exigencias ambientales sobre deforestación para apurar la disputa con quienes manejan los silos tradicionales.
¿Cómo es esto? ¿No existe una plataforma llamada VISEC desde donde se debería poder certificar ante la Unión Europea que los productores de soja y carne están produciendo sobre campos que no han sido deforestados recientemente? ¿Qué tiene que ver una exigencia ambiental con la pelea por ver quien acopia los granos?
“Al no estar en vigencia todavía el VISEC (en rigor, la UE prorrogó sus exigencias sobre deforestación para 2027), algunos exportadores están queriendo exigirte la georreferenciación, el nombre del establecimiento, cuántas hectáreas tenés, y otros datos. Se los exigen a los acopiadores sobre sus clientes. Es decir que se estaría develando el secreto comercial. Quieren que les entregues la lista de quiénes son tus clientes para que el día de mañana te puedan pasar por encima. Eso es lo que estamos denunciando”, explicó un acopiador a Bichos de Campo luego de tan duro comunicado.
Es decir, según esta visión algunas de las empresas agroexportadoras que ya comenzaron con embarques libres de deforestación para la Unión Europea a pesar de la prórroga del VISEC estarían aprovechando la volteada para “birlarles” a los acopiadores y a las cooperativas datos sensibles sobre sus clientes productores. Es decir que podrían aprovechar comercialmente información valiosa apelando a una exigencia ambiental.
Con el VISEC funcionando, esto no debería suceder pues todos los datos sobre la producción y los campos de cada productor se van a manejar de modo encriptado. Pero en este interregno, al parecer algunas cerealeras están exigiendo información sensible a los intermediarios.

“La Federación de Acopiadores advierte sobre una exigencia ‘ilegal y abusiva’ de exportadores en la compra de soja Pretenden imponer a sus vendedores tradicionales (acopios y cooperativas) la obligación de informarles datos relevantes y sensibles de todos sus productores clientes, como requisito ineludible para comprarles soja. A su vez obligarían a los productores a brindar información confidencial por encima de lo relacionado con sus operaciones específicas”, señaló el comunicado, sin pelos en la lengua.
Para la Federación de Acopiadores se trata de “una insólita y grave situación”, pues aprovechándose de su posición “oligopólica y dominante”, algunos exportadores “estarían comenzando a exigir que los acopios y cooperativas les informen las hectáreas de cada productor, el nombre de cada establecimiento, la localidad y provincia del campo, así como el RENSPA del productor que comercializa su soja a través de acopios y cooperativas”.
Las mismas exigencias, al parecer, se estarían pidiendo a los productores que venden directamente sus granos. En la denuncia no se identifica a los exportadores que estarían incurriendo en esa práctica.
“En la historia de nuestro mercado de granos han existido múltiples discusiones y hasta presentaciones en organismos públicos sobre diversos aspectos relacionados con el comercio de granos y la actividad de las empresas exportadoras. Pero jamás pasó por la imaginación de alguien que la exportación pudiera llegar a exigir, coercitivamente, que los acopios y cooperativas les informen la cartera de sus clientes, violentando el principio elemental de preservación y protección de los datos comerciales de cada cliente”, sostuvo la entidad que nuclea a los acopiadores.
Que respondió: “La exportación no tiene autoridad legal, moral ni comercial para erigirse en comisario de los productores argentinos”.
La Federación de Acopiadores calificó ese pedido como una “maniobra inviable, ofensiva, innecesaria e ilegal”.
“Ya existen mecanismos confiables para certificar compromisos ambientales internacionales, como el sistema VISEC, coordinado por actores del propio sector exportador, que resguarda el secreto comercial mediante datos encriptados. E ilegal, porque la exigencia violaría la Ley de Protección de Datos Personales 25.326 y disposiciones del Decreto 274/2019 de Lealtad Comercial”, sostuvo el sector. La Federación de Acopiadores también recordó que incluso los sistemas oficiales de registración, como SIO-Granos, preservan el secreto comercial, por lo que la pretensión exportadora excedería lo establecido por la normativa pública vigente.
“La excusa de un supuesto ‘road map climático’ creado por las propias empresas no puede justificar una intromisión de esta magnitud”, indicaron. “Resulta contradictorio que quienes participan activamente del sistema VISEC, diseñado justamente para compatibilizar trazabilidad ambiental y confidencialidad comercial, impulsen ahora un esquema paralelo que vulnera ambos principios”, acotaron los acopiadores, que amenazaron con iniciar acciones judiciales para hacer cesar la práctica y reclamar daños y perjuicios.




