La Expo Rural de San Carlos de Bariloche volvió a reunir al campo patagónico en un clima que mezcla celebración, identidad y desahogo colectivo. Mientras en la pista se desarrollaba la jura de carneros —el momento cúlmine de la muestra— y los visitantes recorrían corrales, puestos gastronómicos y actividades a campo, los productores aprovecharon el encuentro para hablar del momento que atraviesa la ganadería regional.
“Se vive como una fiesta. Tratamos que el productor lo viva como una fiesta, que sea su momento social, de venir, de compartir con pares, con colegas, de lo bueno y lo malo. Muchas veces necesitas juntarte para hacer la catarsis del momento que se atraviesa”, describió Leandro Ballerini, presidente de la Sociedad Rural de Bariloche y uno de los organizadores del evento.
La Rural funciona además como puente entre campo y ciudad. “Traerlo a la ciudad, mostrarle a la gente de dónde viene lo que se presenta en un plato en la mesa, la vestimenta que lleva… traer lo nuestro, lo identitario, lo cultural”, señaló Ballerini, remarcando el valor pedagógico y cultural del evento para una región donde la producción ovina forma parte de sus orígenes.
Pero el contexto productivo opaca cualquier entusiasmo. “Hoy el sector ovino está atravesando un momento muy complicado”, advirtió. Según describió, el proceso inflacionario dejó un fuerte desfasaje económico: “Los costos estructurales crecieron de manera exponencial, no así los ingresos”.
A ese deterioro se suma el factor climático. “Estamos saliendo o entrando en otro año seco. El año pasado tuvimos un déficit de agua de un 60 o un 70%, que obviamente afecta directamente los índices de producción y el pasto que vamos a tener en el campo”, explicó. El resultado es un escenario de incertidumbre: “La verdad, un momento de bastante incertidumbre, muy complicado”.
Esa realidad se refleja en los establecimientos de la zona precordillerana y la estepa, donde predominan los sistemas mixtos ovino-bovinos. Ballerini administra un campo a unos 30 kilómetros de Bariloche, dentro del departamento Pilcaniyeu, donde las limitantes hídricas condicionan tanto la producción como la vida cotidiana.
El agua se convirtió en una preocupación central. No solo por la disponibilidad de pasturas, sino también por el abastecimiento para pobladores y animales. En la agenda rural aparece como un tema urgente junto con la sanidad animal, donde la sarna ovina sigue siendo también un problema persistente.
En este contexto, la cercanía geográfica con Chile abre una ventana de oportunidad. A unos 250 kilómetros, la Región de Los Lagos representa un socio natural para la Patagonia. Desde hace tiempo se vienen gestando conversaciones con la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno (SAGO) y autoridades chilenas para avanzar hacia un intercambio comercial complementario.
“Hace un par de años venimos trabajando junto con ellos… la idea es empezar a buscar un punto de encuentro”, explicó Ballerini. El objetivo es identificar necesidades y ventajas de cada región. “Ver qué es lo que nos sirve a nosotros, qué les sirve a ellos… hacer intercambios, abrir mercados”.
Entre las posibilidades se mencionan insumos e infraestructura desde Chile, y carne, forraje u otros productos desde el lado argentino. “Que ellos vengan a buscar carne nuestra, el forraje… ver qué es lo que a ellos les sirve y qué nos sirve a nosotros”, detalló.
Mirá la entrevista completa con Leandro Ballerini:
Sin embargo, el avance depende de cuestiones sanitarias clave. Uno de los temas centrales es el reconocimiento por parte de Chile de la Patagonia Norte A como zona libre de aftosa sin vacunación. “Todavía estamos viendo la posibilidad de que se termine de reconocer”, señaló, aunque admitió que recientes decisiones regulatorias generaron incertidumbre: “Ya hay cosas que se empiezan a mirar con más cuidado”.
Mientras tanto, la agenda productiva patagónica mantiene problemas estructurales que se repiten año tras año. Ballerini enumeró prioridades: agua para consumo y producción, sanidad animal, seguridad rural y seguridad jurídica. Son temas históricos, con avances parciales y diálogo institucional en marcha, pero sin soluciones definitivas.
El dirigente adelantó que su mensaje en la inauguración apunta a fortalecer el trabajo conjunto. “Marcar agenda… cuáles son los temas que hoy necesitan más colaboración y trabajo interinstitucional”, explicó. Y subrayó la necesidad de construir espacios de diálogo amplios: “Si las normativas o legislaciones se hacen de un solo lado y no participamos todos, ahí es donde después las cosas no funcionan”.
El planteo no se queda en la crítica. “Nosotros estamos para lo que también ellos necesiten, ponernos a disposición… redoblar la apuesta”, sostuvo, proponiendo un enfoque colaborativo para recuperar dinamismo productivo.





