Hace exactamente un año, el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) mostraba un dato alarmante: en diez años, Argentina perdió el 11% de su superficie vitivinícola y el 12% de sus viñedos. En doce meses, aquellas cifras no hicieron más que crecer. De acuerdo con el último informe anual, con datos al 31 de diciembre de 2025, el achicamiento del área cultivado escaló al 12,4% (27.724 hectáreas menos), mientras que para los viñedos subió al 15.2% (3.763 explotaciones menos).
Los datos, que surgen en parte de un operativo de verificación de viñedos, realizado por profesionales de aquel organismo para mantener actualizadas las estadísticas del Cenco Vitícola, cristalizan una triste realidad: el sector se concentra cada vez en menos manos y los pequeños productores son las principales víctimas de la sangría.

Actualmente, la superficie total de vid en el país ronda las 196.220 hectáreas, distribuidas en 20.939 viñedos. Respecto al 2024, el achique se dio en 3.726 hectáreas y 1.100 viñedos.
Discriminada por provincia, la superficie de vid se concentra principalmente en Mendoza (71.7%), San Juan (19.7%) y La Rioja (3.4%). Detrás quedan Salta (1.9%), Catamarca (1.2%), Neuquén (0.8%) y Río Negro (0.6%). Estas 7 provincias concentran el 99.3% del total del país.
El 0.7% restante se distribuye en 13 provincias: La Pampa, Córdoba, Buenos Aires, Tucumán, Chubut, San Luis, Jujuy, Entre Ríos, Santiago del Estero, Misiones, Santa Fe, Chaco y Santa Cruz.

Ahora bien, tomando el dato del “tamaño medio de los viñedos” (tmv), el 2025 sí mostró datos de crecimiento. Mientras que aquel parámetro alcanzaba las 5.8 hectáreas en 1990, para el año 2000 ya rondaba las 8 hectáreas. En 2010 volvió a subir, alcanzando las 8.8 hectáreas, y el año pasado lo hizo de nuevo, para ubicarse en las 9.4 hectáreas.
El 57,3% de los viñedos del país son menores a 5 hectáreas y concentran el 13.9% de la superficie cultivada de vid. En el otro extremo, se observa que el 7.7% de los viñedos y el 44.8% de la superficie cultivada corresponden a viñedos de más de 25 hectáreas.

De las principales 7 provincias con mayor superficie cultivada, la que tiene mayor tamaño medio de viñedo es Salta (2333 ha), seguida por Neuquén (17.5 ha), La Pampa (12.4 ha) y San Luis (11.5 ha), siendo Catamarca la de tmv más pequeño (3,1 ha).
Respecto al achicamiento de la superficie por provincia, en la última década Mendoza acusó 17.903 hectáreas menos, seguida por San Juan, con -8.830; La Rioja, con -725; Río Negro, con -395; Catamarca, con -327; y Neuquén, con -250 hectáreas.
La nota la dio Salta, que vio crecer su superficie en 456 hectáreas en 10 años. El resto de las provincias vitivinícolas del país también aumentaron levemente su superficie en la última década, a excepción Córdoba y Misiones.

En cuanto a las variedades, en el país hay 185 implantadas, de las cuales 122 tienen aptitud para elaboración de vinos y/o mostos (180.318 ha). De estas 122 variedades (91.9% de la superficie), hay 52 que concentran el 76.7% de la superficie total son consideradas de alta calidad enológica (ACE) aptas para elaboración de vino con denominación de origen. El 8% restante son variedades aptas para consumo en fresco y/o pasas.
El informe muestra que en la última década, la superficie ha disminuido tanto en las uvas aptas para elaboración (-12.6%) -tanto de tintas como blancas y rosadas-, como en las aptas para consumo y/o pasas (-8,5%). No obstante, en 2025, se registró una disminución de 4.017 hectáreas en las variedades aptas para elaboración pero un aumento de 203 en las uvas aptas para consumo en fresco y/o pasas.
Discriminado por variedad, las más cultivadas en el país son: Malbec (23.9%), Cereza (11.8%), Bonarda (8.3%), Cabernet Sauvignon (6.3%) y Criolla Grande (5.7%).

La variedad que más aumentó su superficie a lo largo de los años es la Malbec, que creció en 6.490 hectáreas en la última década. No obstante, su superficie cayó 174 hectáreas en el último alo, Le sigue en importancia por su crecimiento respecto a 2016: Ancellota (+1.457 ha), Fiesta (+1.449), Cabernet Franc (+1.341ha) y Flame Seedless (+1.272 ha).
Considerando la variación de superficie de las 25 variedades más cultivadas actualmente, se observa que solo 7 aumentaron su superficie respecto a 2016 (10 años), de las cuales 2 son variedades aptas para pasas, ubicadas en el tercer y quinto lugar del ránking de crecimiento.
Las variedades que más disminuyeron en este período son: Cereza (-5.644 ha), Criolla Grande (-4.342 ha), Cabernet Sauvignon (-3.055 ha) y Pedro Giménez (-3.046 ha).





