El año arrancó con el pie derecho para la cadena de la carne vacuna, que ya viene de un 2025 excepcional. Debido a la caída de la oferta global, se espera que los precios de la hacienda sigan en buenos niveles. Además, las noticias que llegan del mercado mundial son positivas para las exportaciones.
En primer lugar, hay que señalar que tras la salvaguardia de China los precios de la carne que se le exporta comenzaron a subir.
Por otro lado, el gobierno de Donald Trump modificó la pirámide nutricional poniendo en el podio a las proteínas cárnicas y los lácteos, lo que fue leído en Argentina como una señal positiva, de cara al próximo acuerdo comercial con ese país que habilitaría una cuota de 80.000 toneladas.
En tercer término, se resalta la firma del acuerdo Unión Europea Mercosur que tendrá lugar la semana que viene en Asunción, Paraguay, y que mejora las condiciones de acceso para la carne vacuna a ese mercado.
Ese acuerdo, cuando finalmente tenga vigencia, establece la reducción a cero de los aranceles de importación para la cuota Hilton, que hoy son de 20%. El cupo actual es de 29.500 toneladas, siendo Argentina el país con más volumen del Mercosur y un abastecedor histórico de ese mercado.
La reducción a cero del arancel le mejora la capacidad de pago a los importadores europeos, por lo que aumentaría el precio de la carne. “Esto significa un ahorro arancelario de 100 millones de dólares al año”, destacó el consultor Víctor Tonelli, en conversación con Bichos de Campo.
El acuerdo establece además la creación de un nuevo cupo de exportaciónd e carne a Europa, con un arancel de 7%, que suma 99.000 toneladas. Todavía no se sabe cómo será repartido entre los cuatro miembros del bloque comercial sudamericano, pero es un volumen más que interesante.
Tonelli consideró que a Argentina le podrían corresponder unas 30.000 toneladas, teniendo en cuenta que Brasil hará pesar su potencial exportador mundial y tendría un arancel muy bajo de 7%.
Ese volumen equivale a lo que se exporta actualmente a ese mercado por fuera de la cuota Hilton, por lo que tiene un arancel elevadísimo.
Los frigoríficos argentinos exportan unas 30.000 toneladas por fuera de esa cuota, con un arancel de 3,14 euros (unos 4 dólares), más un 12% sobre el valor CyF, es decir, contando el costo comercial y del flete puesto en destino. Esto significa cerca del 50% del valor FOB de la mercadería. En ese porcentaje mejoraría la capacidad de pago de los importadores europeos, explicó Tonelli.
El especialista agregó: “Esas 30.000 toneladas que se venden por fuera de la Hilton podrían entrar a la UE a través del nuevo cupo, mejorando por mucho el ingreso de los exportadores y de la cadena. El ahorro arancelario en este caso sería de 100 a 120 millones de dólares en una cadena que factura 3.700 millones al año”.
En definitiva, la ventaja estaría en las mejores condiciones arancelarias, dando así certezas comerciales, pero no tanto en el volumen de ventas, que no tendría grandes posibilidades de incremento.
Tonelli destacó su visión optimista respecto de la evolución de las exportaciones cárnicas argentinas a ese destino y también a los Estados Unidos: “Los cambios en la pirámide alimenticia que definió el gobierno de Trump son otra señal positiva que nos lleva a pensar que estamos más cerca de acceder al nuevo cupo con preferencias arancelarias que se acordó con ese país”.
Estados Unidos es uno de los más grandes productores y consumidores de carne vacuna del mundo, también un gran exportador, pero desde hace unos años entró en una crisis productiva que lo llevó a importar volúmenes crecientes de carne vacuna y esta nueva política alimenticia no hace más que generar perspectivas positivas en el sector cárnico local.




