No hay buenas noticias para los productores que están “descubiertos” en trigo y tengan que vender gran parte del cereal en cosecha para generar liquidez.
“La concentración de ventas durante la cosecha puede generar una presión bajista importante, especialmente si se combina con problemas logísticos y de calidad”, advirtió hoy el consultor agrícola Agustín Baqué.
Si bien en términos estructurales el trigo cuenta con fundamentos alcistas ante la situación presente en el mar Negro y Brasil, en lo inmediato tiene que atravesar el período estacional de la cosecha, donde los valores del cereal tienden a deprimirse cuando se presentan «avalanchas» de oferta.
“Con apenas el 15 % de la producción (2026/27) vendida y 4,0 millones de un remanente del ciclo previo, el trigo puede bajar de 10 a 15 USD/tonelada más con respecto a los valores actuales”, señaló Baqué en diálogo con Carlos Etchepare durante una entrevista transmitida por el canal Agroeducación.
Ese pronóstico, de alguna manera, ya comenzó a cumplirse esta semana con cotizaciones del Trigo Rosario en A3 Mercados que están evolucionando como si la cosecha en la zona pampeana ya hubiese empezado (recién se están recolectando los primeros lotes en el norte argentino).
En ese contexto, el contrato Trigo Rosario Diciembre 2026, que llegó hasta los 240 USD/tonelada, ahora tiene chances de caer hasta los 200 USD/tonelada ante la expectativa de ventas masivas en cosecha que encontrarán a una demanda que hará lo posible para aprovecharse del momento.
“Vamos a otro año de buenos rindes, pero la gran incógnita es la calidad. El productor que tenga calidad va a tener que segregar trigo”, recomendó Baqué en referencia a las condiciones meteorológicas que están conspirando contra la formación de partidas aptas para panificación.
El invierno y la primavera se caracterizaron por la falta de radiación solar y períodos prolongados de nubosidad y lluvias. Tales condiciones, además de reducir los tenores proteicos, favorecen la proliferación de enfermedades fúngicas, especialmente Fusarium en trigo y DON en cebada.
El analista dijo que «el peor momento» para comercializar trigo ocurrirá seguramente en el último bimestre de este año, pero que luego habrá oportunidades para aquellos que puedan esperar.
A diferencia del trigo, la cebada presenta una posición comercial más cubierta por parte de los productores y un horizonte favorable impulsado por problemas de calidad en la producción del sur de Brasil, que promoverá la demanda temprana de partidas con calidad cervecera.
Esa realidad se refleja en la diferencia significativa de precio que se registra en la cebada cervecera respecto de la forrajera, por lo que el consultor recomendó esperar a conocer la calidad de la cosecha antes de vender el saldo, de modo tal de aprovechar posibles primas por calidad. “La brecha entre cervecera y forrajera hoy es de 25-30 u$s/tonelada y probablemente suba hasta los 40-50 u$s/tonelada a medida que se intensifique la demanda”, proyectó.
Este jueves la Bolsa de Cereales de Buenos Aires indicó que a la fecha un 38,1 % del trigo transita entre floración y llenado de granos, concentrado sobre el centro y norte del área agrícola argentina, mientras que, en las provincias de Buenos Aires y La Pampa, las bajas temperaturas mantienen al cultivo todavía entre macollaje y espigazón.
“Pese a la mejora de la oferta hídrica que dejó la semana previa, la condición del cultivo no refleja modificaciones considerables. Esto se debe principalmente a la persistencia de cielos cubiertos y lloviznas, que reducen la radiación incidente y el cociente fototermal en etapas críticas, lo cual, de no revertirse, podría comprometer el potencial de rendimiento”, apunta el informe de la entidad.
“A su vez, como resultado de las heladas de septiembre y las más recientes de mediados de octubre, cuyos daños todavía se están evaluando, se informan mermas de entre 10% y 15%, fundamentalmente en siembras tempranas y ciclos cortos del sur de Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y La Pampa. Por otro lado, la alta humedad ambiente favoreció el avance de enfermedades foliares, cuyos controles adicionan la aplicación preventiva contra fusariosis en lotes en floración. En el extremo norte las lloviznas continúan demorando el inicio de la cosecha y generan preocupación por la calidad del grano”, apunta el documento.








