La lechería santafesina atraviesa un proceso de expansión que se refleja en un incremento interanual de la producción de entre el 12 y el 13%, una cifra que coloca a la provincia en una posición de liderazgo frente al resto del país. Según los datos de noviembre pasado, el tambo promedio en el territorio alcanzó los 2.592 litros por día.
Los datos surgen de un informe que difundió en las últimas horas el Ministerio de Desarrollo Productivo de Santa Fe, donde se remarca que el crecimiento del sector no se agota en las fronteras internas, ya que las ventas a nivel nacional crecieron un 19% y Santa Fe concentra actualmente el 50% de las exportaciones lácteas totales de la Argentina.
“Sabemos que la lechería va a crecer si logramos exportar más; por eso nuestra gestión acompaña a cada una de las industrias lácteas que tienen posibilidades de obtener una demanda internacional. Lo estamos haciendo a través de las gestiones para las certificaciones en Senasa, con rondas de negocios, acompañamientos técnicos y misiones técnicas”, asegura Carlos De Lorenzi, director de Lechería de la provincia, quien destaca los pilares de la gestión.
El esquema productivo actual se apoya en una transformación energética que permite reducir costos operativos y mejorar la sustentabilidad de los tambos. El sector lácteo santafesino, a través de Prosumidores 4.0, es uno de los principales sectores en demandar y utilizar energías renovables, como son las energías solares, destaca De Lorenzi respecto a un programa que permite ahorros de hasta el 50% en las facturas de electricidad, por el aporte a la red general, desde la generación propia en cada una de las unidades productivas.
Esta eficiencia se complementa con obras de infraestructura básica como el Fondo de Electrificación Rural que conectó a más de 50 tambos a la energía trifásica y el programa Caminos Productivos, que busca resolver las dificultades logísticas históricas, en las zonas de mayor concentración de tambos.
La intervención oficial también se manifiesta en el rescate y acompañamiento de empresas con dificultades financieras o de provisión para evitar la caída de actores clave en la cadena de valor. Según contó la provincia, en el caso de Verónica, especialmente, “se trabajó de manera sostenida para facilitar el acceso a financiamiento y se gestionaron vínculos con empresas que pudieran proveer leche a fasón”, como alternativa de funcionamiento, “con el objetivo de contribuir a la cobertura de sus gastos corrientes”, estrategia en la que también se incluyó a SanCor.
La búsqueda de inversores y socios estratégicos forma parte de una agenda que incluye reuniones constantes con los propietarios para explorar alternativas de solución que permitan sostener la actividad industrial.
“Además, se avanzó en gestiones con potenciales inversores, socios estratégicos y actores dispuestos a aportar capital. Desde el Ministerio se realizaron todas las acciones posibles para acompañar el proceso, y en los próximos días está prevista una nueva reunión con los dueños de la empresa para continuar trabajando en alternativas de solución”, explicó De Lorenzi.
Santa Fe tiene claro el objetivo de apuntalar un modelo donde la infraestructura productiva y el acceso a nuevos mercados internacionales sean los motores que la mantengan como el polo lechero más dinámico del territorio nacional.





