Durante la mañana de este viernes, algunos de los 194 trabajadores despedidos del frigorífico General Pico se manifestaron frente a la planta central y reclamaron por la falta de pago de sus indemnizaciones.
Además de apuntar contra la empresa, a la que acusan de intentar quitarse de encima a los operarios de mayor antigüedad para una posterior posible venta, también lo hicieron contra su gremio, señalado -según dicen los propios trabajadores- por no haber intervenido a su favor durante el proceso.
Los argumentos llegaron a oídos de la cúpula del Sindicato de Trabajadores de la Carne de La Pampa, que minutos más tarde salió a desmentir las acusaciones y a tomar distancia del proceso iniciado en enero, primero con la paralización de la actividad y la suspensión de 450 trabajadores, y luego, días atrás, con una primera gran oleada de despidos.
En ese sentido, en una conferencia de prensa brindada este mediodía, el secretario general del sindicato, Antonio Loza, aseguró que ya se han hecho presentaciones para exigir que se indemnice a los trabajadores en tiempo y forma -como debería haber ocurrido esta semana- y despejó dudas sobre el proceso que atraviesa de la histórica planta de la familia Lowenstein.
A fines del año pasado, la crisis financiera se volvió insostenible para la firma, con pasivos que superan los 34.000 millones de pesos y una cadena de pagos interrumpida. En ese entonces, el frigorífico trabajó durante un tiempo para Gorina, otro gigante de la industria, y se especulaba que era quien se lo quedaría. Pero la venta se frustró, y la planta terminó paralizando su actividad. 
Nuevos jugadores en juego, la chance de que se avance con un alquiler y las dudas de este mes sobre el resto de los trabajadores. En su intervención, el dirigente sindical señaló que la crisis responde a un “mal manejo financiero” y señaló que “alguien se tiene que hacer cargo de las macanas”.
En cuanto al futuro, en medio de las especulaciones sectoriales, fue tajante y aseguró que pedirán que se reincorpore a todos los trabajadores. “Vamos por todo”, expresó Loza, en una conferencia que replicó el medio local diariotextual.com.
-¿Ustedes veían venir este momento? ¿Cómo es la situación? ¿Ya venía de arrastre?
-Esto viene ocurriendo hace rato. Venían faenando 600 animales, bajaron a 500, y hace cuatro o cinco meses a 200. A veces no trabajaban dos o tres días por semana. Entonces veíamos una crisis. En diciembre nos dijeron que iban a despedir gente y que iban a cerrar la planta en enero. Ahí empezamos a dialogar y en enero llegamos a un acuerdo para firmar un procedimiento preventivo de crisis, para salvar enero. Acordamos una suma fija de 500.000 pesos a cada trabajador.
-¿Había eso o no había nada?
-Lo hicimos para salvar enero, con la esperanza de que el 2 de febrero empezara a faenar nuevamente la planta, con el frigorífico Gorina. Eso no ocurrió y se cayó todo. La obra que se estaba haciendo, la de desposte, la estaba haciendo Gorina porque venían a cerrar la planta. Pero no se llegó a un acuerdo y se vino todo a pique. El acuerdo con Gorina hoy está caído y no va a operar acá.
– ¿Qué fue lo que le pasó a la empresa?
-Un mal manejo financiero. Acá no hay otra explicación. Yo tampoco le echo toda la culpa al gobierno, porque es muy fácil decir eso. Alguien se tiene que hacer cargo de alguna macana que se hizo. Si venían con 600 animales y pasaron a 50, algo pasó en el camino.
-¿La planta actualmente tiene algún tipo de actividad?
-No. Está paralizado todo.
Asimismo, el dirigente también se refirió a la situación de los trabajadores que aún pertenecen a la empresa, casi tan incierta como aquellos que fueron desvinculados.
-Quedan unas 400 personas. ¿Cómo está esa situación?
-Hasta el momento no tenemos información de que haya más despidos. Yo estoy participando en algunas charlas y en algunos proyectos para volver a poner en funcionamiento la planta cuanto antes. Me preocupa porque estamos a mitad de febrero, y llega el día de cobro. Voy a tener 400 familias sin cobrar a fin de mes, cosa que no puede ocurrir. Ya estamos avisando que vamos a intimar para que se pague la garantía horaria que nos corresponde por ley y no quiero crear falsas expectativas. Ya me pasó con las indemnizaciones, que no ocurrieron. No quiero decir que va a ocurrir que le paguen algo a esta gente con el antecedente que tengo.
-Y los trabajadores despedidos, ¿no han cobrado indemnización?
-No, no han cobrado. Por eso hicimos la presentación urgente y tenemos audiencia para el próximo viernes. Igual vamos a tratar de comunicarnos con la empresa para ver qué solución da. Los trabajadores tienen que cobrar. Si fueron despedidos, tienen que cobrar. Hoy ellos mismos dicen: “¿Cuál es la crisis? Si allá entran y están haciendo obras importantes”
– ¿Hay alguna fecha tentativa?
-No. Hasta ahora no. La fecha ya pasó. Tendría que haber sido ayer. Hoy ya hicimos una presentación en Relaciones Laborales para que intime a la empresa y pida un panorama de lo que va a ser.

Por su parte, Loza también respondió a los cuestionamientos por la supuesta falta de presencia gremial durante la crisis y se refirió al futuro de la firma, que al día de hoy se especula que podría ser vendida o alquilada a otros jugadores del sector.
-¿El gremio se puso a disposición en este tiempo?
-Sí. La gente viene mucho, consulta mucho. Está permanentemente informada de lo que está ocurriendo. Cuando se iba a hacer lo del procedimiento preventivo de crisis y el acuerdo por los 500.000 pesos, se hizo una asamblea. Por ahí leí malas interpretaciones o malos comentarios, lo cierto es que el gremio siempre está con los trabajadores. Las puertas del gremio están abiertas. Estamos a disposición de todos.
– ¿Qué sabe del futuro del frigorífico?
-La primera negociación que va a hacer el gremio es comprometer a la empresa: si esto llega a buen puerto, que vuelvan a entrar los despedidos. Ese va a ser el pedido concreto del gremio, porque no puede ir a pedir algo menos de lo que le corresponde al trabajador. Vamos por todo.
– ¿El escenario más cercano hoy es venta, alquiler o reactivación?
-Lo más cercano hoy es un alquiler. La principal candidata, que era Gorina, finalmente no va a operar y quedan otras interesadas, de las que no sé los nombres. Se está trabajando para ver si se puede poner en funcionamiento lo antes posible.
-¿Por qué Gorina ahora no quiere?
-No llegaron a un acuerdo con los propietarios. De un día para otro, la esperanza que teníamos todos de que operara Gorina acá y dar trabajo se perdió. Lamentablemente no se pudo hacer.
-¿Domínguez podría ser una de las personas interesadas?
-Surgió el nombre, pero yo no tengo conocimiento, no puedo asegurarte.





