Rodrigo Correa, el contador público que desde noviembre pasado se encuentra al frente del Instituto Nacional de Yerba Mate (INYM) -organismo que se mantuvo acéfalo por casi dos años-, recibió hoy por primera vez a representantes de las asociaciones de productores y cooperativas yerbateras, para discutir el nuevo rumbo de la gestión. Y lejos de servir para aplacar el malestar de los colonos, el esperado encuentro terminó por reavivar las quejas de muchos.
Acusando una “falta de espacio” en la sala, las autoridades de aquel Instituto habilitaron solo a 4 de las 12 entidades de productores a partir de la reunión, lo que rápidamente generó reclamos y respuestas en contra.
“El método dispuesto limita la participación, excluye asociaciones y no representa a toda la zona productora en esta profunda crisis yerbatera. Rechazamos dividir a los productores, restringir la representación, y sembrar dudas y desconfianza”, expresó un comunicado publicado ayer por la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM).
“Ni siquiera hubo una invitación formal del Instituto. Nos enteramos a través de terceras personas. Esa no es la forma en que un Instituto Nacional debe comunicarse con las Asociaciones. El presidente se debe a los 13.000 pequeños productores de yerba mate, a las 15.000 familias que cosechan, que son obreros rurales”, dijo a Bichos de Campo Hugo Sand, productor yerbatero y presidente de APAM.
“Nos parece que no es correcto discriminar a otras Asociaciones. Queremos una reunión urgente con el presidente del INYM, que es el representante de Javier Milei, para que nos diga cómo piensa lograr un precio justo de la materia prima, en un mercado imperfecto como es el yerbatero, en un oligopsonio, donde tres empresas tienen una posición dominante”, indicó el misionero, que recordó que durante el primer año de la actual gestión nacional el sector perdió “200 mil millones de pesos”, y “otro tanto en el segundo año”.

“Es lo que los industriales nos tendrían que haber pagado y hoy la ley no los obliga. Ellos vienen por la tierra del colono, un bien escaso en el mundo. No es solamente el tema de la materia prima. ¿Y qué va a pasar con la gente? Van a tener que vivir en las villas miserias de Oberá, de Posada, de Buenos Aires. Es un problema social gravísimo el que se viene, como ya ocurrió con el gobierno de Menem cuando hicimos el tractorazo y logramos la creación del instituto”, concluyó.
Desde la Asociación Civil de Productores de Yerba del Norte (ACPYN), por su parte, rechazaron el argumento del espacio reducido.
“Nosotros lo conocemos y sabemos que hay espacio suficiente. Si vamos a la practicidad, yo creo que lo mejor es recibirnos a todos. Pero finalmente decidimos que vayan las asociaciones más nuevas para que se vayan incorporando y entren en el ruido también”, señaló a Bichos de Campo su titular y ex subsecretario de Yerba del gobierno de Misiones, Julio Petersen.

“Lo que queremos saber es cuáles son los pasos a seguir que están pensando en dar, y nosotros plantear los nuestros. Principalmente queremos reguardar al productor con un precio para que pueda trabajar con los costos. También las inspecciones de calidad, que hoy lastimosamente están paradas. Hay que garantizarle al consumidor una calidad de producto. Además, se sigue cobrando por las estampillas pero ellas no se ven reflejadas en un sello de garantía para el consumidor”, detalló.
¿Qué se discutió finalmente en el encuentro con Correa? “Acercamos 7 puntos y nos contaron en qué vienen trabajando”, contó a este medio Jorge Skripczuk, uno de los 4 elegidos para asistir al INYM en representación de Impulso Yerbatero, una de las asociaciones más nuevas del sector.

Junto a otros tres referentes de los productores, más los 3 directores de la producción, un suplente y el propio presidente, la reunión contó con un total de 9 participantes.
El documento al que accedió Bichos de Campo, que fue dirigido a Correa, muestra los siguientes ejes de trabajo:
- Desarrollar un plan de trabajo conjunto para abordar distintos temas con todo el sector productivo in situ en las distintas zonas yerbateras.
- Trabajar en una agenda para mejorar los precios de la hoja verde de yerba mate y devolver las facultades del INYM.
- Seguir promoviendo las becas estudiantiles (sugerimos unas 600 becas).
- Que el INYM: apoye en la promoción las marcas chicas, generando canales de comercialización que son de mucha importancia para las mismas
- Que se continúen los trabajos inscripción, inspección y control de calidad en toda la cadena así garantizar la oferta de yerba mate de alta calidad a nivel nacional e internacional, buscando impactar en toda la cadena y principalmente en mejores precios de la materia prima
- Continuar trabajando con el Convenio Corresponsabilidad Gremial: C.CG
- Trabajar en articulación con el gobierno provincial para lograr financiamiento con tasas y plazos y otros aspectos que permitan a las Cooperativas, Emprendedores y otros, desarrollarse generando trabajo, valor agregado y oportunidades de negocios
Mirá el documento acá:

El segundo punto, quizás el reclamo central del sector yerbatero, fue curiosamente el que menos se trató en el encuentro.
“Es un tema difícil, por lo pronto ellos no quieren hablar del tema de precios, al menos momentáneamente. Se le pidió por la rentabilidad del pequeño productor, que está por el suelo, y se habló de alguna posibilidad de sumar valor agregado para bajar la oferta de yerba. En eso vienen trabajando”, señaló Skripczuk.
El otro tema controvertido fue el de los controles de la calidad de la materia prima. Cabe recordar que en los últimos días del 2025 se derogaron una serie de resoluciones en las que quedaban incluidos todos los controles por los que deben pasar la yerba y los secaderos, para asegurar las condiciones de salubridad, inocuidad y calidad.
“Están tomando el desafío de los controles. El presidente dijo que están trabajando hace poco tiempo, que se están reorganizando pero que lo van a trabajar. Son cosas que quizás las toman de otra manera a como estaban antes. Se comprometió a trabajar principalmente en lo que es calidad en góndola, buscando mecanismos para asegurar eso”, relató Skripczuk. Habiendo derogado las normativas creadas justamente para esos fines, el comentario resulta cuanto menos llamativo.




