Cada miércoles y sábados, en el centro de la localidad de Choele Choel, ubicada en el Valle Medio de Río Negro, productores frutihortícolas de toda las región locales montan unos improvisados puestos en los que venden sus alimentos a los vecinos. Es una feria “de cercanía”, como se puso de moda llamarlas ahora, en la cual se pueden adquirir productos frescos y cosechados a pocas cuadras de allí.
Para muchos feriantes, esa es la entrada más valiosa, ya que así venden de forma directa, a precios muy competitivos y sin demasiada infraestructura.
“Es mejor que andar dando vueltas con intermediarios. Como no sembramos mucho, nos venimos a la feria y vendemos acá”, señala Elsa Ábalos, una de las pequeñas productoras que llegó hace varios años de Jujuy en busca de un medio de vida y lo encontró allí en la Patagonia Norte. Hoy, no se pierde ni una de esas citas, y saca adelante a su familia con el trabajo en la tierra.

Cuando recién llegaron a la región, su marido trabajaba en otras chacras y, con el tiempo, fueron armando la suya. “Cuando pudimos, compramos tierrita y empezamos a sembrar”, explica la productora, que dialogó con Bichos de Campo en medio de una de sus jornadas de trabajo en el centro de la ciudad.
Habla de “tierrita” porque se trata de una hectárea y media donde producen mucha acelga, zapallitos, lechuga, cebolla, y hasta frambuesa, una fruta muy popular en la zona por las ventajas climáticas y la baja demanda de mano de obra.
“Es mejor porque no da tanto trabajo como la verdura, si no uno se cansa mucho”, señala Elsa, que sabe que luego de una larga jornada le esperan más tareas en casa, donde viven sus seis hijos.
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Afortunadamente, todos allí pueden vivir de lo que se produce. Es el pequeño imperio que han levantado Elsa y su compañero al llegar desde el norte, y el que les permitió criar a su familia con el trabajo en la tierra.
“Siempre planté para vender y para sacar la familia adelante”, expresa, agradecida, la productora, a quien le sacan de las manos las vistosas frambuesas y que termina su día en la feria ya pensando en lo que traerá al siguiente, donde seguro haya más vecinos ávidos de abastecerse.




