Los operadores especulativos que venían liquidado posiciones en contratos de soja del CME Group no se equivocaron: los precios de la soja cayeron fuerte este lunes luego un informe muy desfavorable del USDA. También resultaron perjudicados el maíz y el trigo.
La firmeza del aceite de soja no pudo compensar esta vez el impacto bajista registrado por la harina de soja y los futuros del poroto en “Chicago” terminaron con bajas intradiarias superiores a los 4,0 u$s para los contratos más cercanos.
Sin embargo, el contrato Soja Rosario Enero 2026 del mercado argentino A3 apenas se enteró del “temblor” estadounidense porque se negoció este lunes casi en el mismo valor que el viernes pasado.
En lo que respecta a la Soja Rosario Mayo 2026, el primer contrato del nuevo ciclo comercial 2025/26, el mismo finalizó hoy en un promedio de 317,0 u$s/tonelada con una baja intradiaria de 2,3 u$s/tonelada.
La diferente dinámica existente entre ambos mercados –EE.UU. versus Mercosur– puede entenderse al observar la evolución de los valores FOB de referencia, donde el precio de la soja brasileña ya está comenzando a reflejar la cosecha 2026 de poroto que viene en camino en algunas semanas más. Argentina, por cuestiones regionales, copia esa tendencia.
Sin embargo, el valor FOB de la soja estadounidense con salida en las terminales del Golfo de México es demasiado caro a causa de la presión de demanda de la industria aceitera de EE.UU., que requiere cantidades crecientes de poroto para abastecer a las fábricas elaboradoras de biodiésel.
Ese desajuste –promovido por una política de promoción del biodiésel en EE.UU.–, junto con ventas de poroto a China que vienen muy atrasadas, debería comenzar a alinear los valores FOB estadounidenses con los sudamericanos, porque, de lo contrario, es inviable en términos económicos colocar poroto norteamericano más allá de los mercados “cautivos” de México, Centroamérica o Colombia (y probablemente ahora también Venezuela).
En ese marco, el aparente “divorcio” entre la evolución de precios entre ambos mercados no es tal, ya que es el precio de la soja estadounidense el que se encuentra desarbitrado con respecto al presente en el Mercosur, que es la principal región mundial productora y exportadora de soja y derivados.








