Este martes murió Armando Zavala, productor agropecuario de Salto que tuvo una destacada trayectoria en el conflicto por las retenciones móviles desde el nutrido bando de los “autoconvocados”. La noticia provocó tristeza entre muchos de sus pares.
El santafesino Silvio Montenegro es un de ellos y envió estas líneas a Bichos de Campo, como merecido homenaje a su amigo Armando. Las compartimos con nuestros lectores:

Con inmenso pesar quiero contarles que esta mañana falleció Armando Zavala, un luchador, tanto en su vida personal como defendiendo los derechos de los productores agropecuarios.
El primer Productor Agropecuario Autoconvocado (el Dinosaurio de los Autoconvocados) desde la época en que paraba, junto a Mujeres en Lucha, los remates de campos.
El que puso la Carpa de los Productores Autoconvocados frente al Congreso, en medio de todas las carpas del kirchnerismo, durante el tratamiento de la Resolución 125 en el 2008.
El que fundó Barbechando, y la presidió cuando todavía no tenía entidad jurídica, como una agrupación de productores para productores, de la cual renunció cuando empezaron a ingresar otras entidades que postergaron a los productores.
El que creó la Comisión de Agricultura paralela cuando, después del 2008, el gobierno clausuró la oficial para que no se trataran los problemas del campo.
Y muchas cosas más que involucraban estar siempre donde lo necesitaban los productores agropecuarios con el único presupuesto del que le daba su bolsillo, su auto, o el de su ladero y entrañable amigo Raúl Cabot.
Para los que lo conocimos es muy triste este momento, pero nos queda el consuelo de poder haberlo reconocido en vida durante Agroactiva este año y del cual nos queda el aliciente de que fue reconfortante para él.
Hoy Armando nos dejó solo físicamente porque su recuerdo permanente lo mantiene vivo dentro de nosotros y nos deja su enseñanza de que es la voluntad y la pasión por lo que se hace lo que consigue los resultados. No son los recursos, no es la cantidad de gente, es solo uno y sus convicciones.
La pregunta que debemos hacernos es cuanto más se hubiera podido conseguir si además Armando hubiera tenido presupuesto, medios y acompañamiento, y esa también debe ser otra enseñanza suya.
Armando, hoy al fin, descansa en paz. Por fin puede reencontrarse con el gran amor de su vida, a quien perdiera poco después del 2008 y a quien tenía internada durante la lucha por la 125, tal como contó en el reconocimiento de Agroactiva. También con su padre, de quien se emocionaba recordando cuando plantaban árboles en el campo.
Aunque conociéndolo a Armando seguramente también seguirá ocupándose de los temas del campo. Y para eso seguramente tratará temas de estrategias con quien me dijo, con pesar, olvidó mencionar en el reconocimiento, Roberto Petrini.
Chau Armando, chau amigo, chau maestro. Volá alto, el cielo te espera y vos te lo mereces.
Silvio Montenegro
PD: Armando falleció hoy justo el día de la celebración de los 18 años de la fundación de Barbechando, ojalá el recuerdo de Armando y su labor en su fundación no pasen desapercibidos, todo lo contrario, espero que se haga justicia explícita de su figura y su desempeño.




