Las exportaciones de carne vacuna de 2025 mostraron una retracción no menor de acuerdo al informe mensual del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA) que se elabora en base a datos oficiales.
En ese documento se destaca que se exportaron 703 mil toneladas peso producto (esto incluye las ventas al extranjero de huesos y huesos con carne), lo que significa una caída interanual de 7%.
Sin embargo, aquello fue compensado por un incremento notable de la facturación, que sumó según ese Instituto unos 3.808 millones de dólares, un 28% más que en 2025.

El analista Ignacio Iriarte destacó que en 2025 las exportaciones de carne vacuna sumaron 850 mil toneladas res con hueso. El volumen facturado fue récord histórico y superó en 15% el record de 2022, que sumó casi 3300 millones de dólares.
El informe del IPCVA destaca una vez más la importancia del mercado chino. “El destino de las exportaciones argentinas de carne bovina continúa marcado por la centralidad del mercado chino, y en el año 2025 se exportaron 490,5 mil toneladas, que representaron un 69,7% de los envíos”, señala.

El gigante asiático acaba de imponer un cupo al país de 511 mil toneladas anuales, por lo que todavía hay cierto margen para crecer en las ventas a ese destino aunque será marginal el incremento.
Cabe destacar que en el primer trimestre del año pasado se dio una caída de 18% en las ventas al extranjero de carne, producto de la falta de competitividad exportadora y la lenta reacción de un mercado mundial en el que, con el paso de los meses, se sintió la reducción de la oferta. Eso llevó a mejoras en los volúmenes embarcados y precios logrados por las empresas argentinas.

Durante el invierno y la primavera, la crisis de producción de Estados Unidos y Europa se tradujo en mejoras en los precios en ambos mercados. La cuota Hilton llegó a pagarse casi 20.000 dólares la tonelada.
La menor producción de Estados Unidos llevó a sus importadores a demandar más a sus proveedores. La mayor parte de lo que importa es carne para industria, es decir, para la fabricación de hamburguesas. Se calcula que el 50% de la carne que se consume en ese país es en ese formato.
A China le salió un gran competidor en el mercado global, que además fue y vino con la disposición de aranceles. Esto obligó a los importadores asiáticos a pagar mejor la carne.
El interrogante es cómo sigue la película en adelante. Está claro que la demanda de Estados Unidos y la Unión Europea seguirán firmes. Pero mientras no aparezcan las 80 mil toneladas que Donald Trump prometió a su socio Javier Milei, y en tanto no se avance con el ahora judicializado acuerdo UE-Mercosur, el crecimiento no será tan importante como algunos esperaban.




