José Antonio Álvarez, más conocido como “Bumper Crop”, es un referente agropecuario argentino conocido por su activa participación en redes sociales y su particular sentido del humor.
Recientemente hizo un comentario sobre normas de calidad de granos que contenía desinformación al respecto y resulta apropiado aclarar para evitar que la confusión se expanda.
“Es fundamental que la Bolsa de Cereales corrija la humedad máxima que consta en las normas de calidad de comercialización de soja y maíz. En todo el mundo, la humedad de comercialización de soja es 14,5% y la de maíz 15,5%. Lo único que se logra con eso es atrasar la cosecha”, escribió Álvarez en redes sociales.
En primer lugar, las Bolsas de Cereales o de Comercio, ni tampoco las Cámaras Arbitrales dependientes de las mismas, tienen potestad alguna para determinar la normas de calidad de comercialización de granos.
Esa atribución es del Estado nacional y en el caso específico de la Argentina del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), precisamente porque ese organismo es el encargado de acordar con las contrapartes de países importadores las normas relativas a la mercadería exportada en función de sus requerimientos, los cuales, claro, se ajustan a las posibilidades del país proveedor.
La norma argentina de calidad para comercialización de poroto de soja establece una base de recibo de humedad de hasta 13,5%, lo que no implica –tal como sucedió el año pasado– que las industrias aceiteras lo puedan incrementar de manera sustancial para asegurarse el recibo de mercadería en situaciones de lluvias torrenciales durante el período de cosecha.
norma17-sojaPor otra parte, no es cierto es que “en todo el mundo la humedad de comercialización de soja es 14,5%”, porque en Brasil, el primer exportador de soja del mundo, la base de comercialización es del 14,0% de humedad.
Vale tener en cuenta que la mayor parte de la soja brasileña se produce en una zona tropical donde abundan las precipitaciones abundantes durante la fase de cosecha, mientras que la soja argentina proviene mayormente de una región templada, como es el caso de EE.UU., donde la base de recibo de soja es del 13,0%.
Tres años atrás el Ministerio de Agricultura de Brasil abrió una consulta pública para modificar el estándar de calidad de comercialización de soja, en la cual se propuso reducir la base de recibo de humedad al 13,0%, pero la iniciativa no prosperó.
Las normas de calidad, por supuesto, pueden ser revisadas a través de consultas públicas que involucren a todos los participantes de una cadena de valor agrícola, aunque, en el caso de la soja y le maíz, no existe ninguna iniciativa al respecto en la Argentina.
Por lo general, los cambios surgen a partir de requerimientos de los países importadores, como fue el caso del último cambio implementado en 2008 en el estándar oficial de comercialización de soja, que se hizo a partir de un pedido puntual del organismo sanitario chino relativo a detección de semillas de Datura ferox (“chamico”) en cargamentos de soja.
Típico mileista, tendria que ir al programa hablemos sin saber