Uno de los principales estados productores de trigo de Australia proyecta para este año una caída de la producción del cereal del 28,5% debido a restricciones hídricas.
Esta semana el Departamento de Agricultura de Western Australia –tal es el nombre del estado en cuestión– proyectó que la cosecha de trigo sería de 9,5 millones de toneladas versus 13,3 millones en 2025.
Con un panorama tan sombrío por delante, es probable que la proyección de la cosecha australiana de trigo realizada por el USDA (28 millones de toneladas) se encuentre desajustada del número real por levantar en esa nación de Oceanía que, en condiciones normales, debería ser el cuarto exportador mundial de trigo por detrás de Rusia, la Unión Europea y Canadá.
El último informe agroclimático del Departamento de Agricultura de Australia indica que en la semana finalizada el pasado 15 de julio gran parte de las regiones cerealeras del país permanecen con restricciones de humedad.
“Durante los ocho días que finalizan el 23 de julio de 2026 se espera que Australia permanezca mayormente seca, con excepciones en las regiones del suroeste y el extremo este, donde es probable que un frente de baja presión combinado con frentes fríos provoquen fuertes lluvias”, indica el informe.
Las fases ENSO “El Niño”, como la vigente en la actualidad, suelen estar asociadas a lluvias inferiores a las normales en las regiones agrícolas australiana, por lo que lo está ocurriendo en esa zona del planeta no representa una sorpresa.
La última estimación oficial de la cosecha de trigo a nivel nacional realizada por la Oficina Australiana de Economía y Ciencias Agrícolas (Abares por sus siglas en inglés) fue realizada a comienzos de junio pasada y había sido entonces de 26,7 millones de toneladas, una cifra que seguramente será revisada a la baja.







