Coninagro publicó su informe mensual “Del sueldo al plato: ¿cuánto rinde el salario?”, en el que analiza la evolución del poder de compra de los trabajadores, en función del indicador RIPTE (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables) relevado por el Ministerio de Capital Humano. Con el foco puesto en seis alimentos de la canasta básica, esa entidad confirmó una recuperación del poder adquisitivo en términos reales.
Según el reporte, entre diciembre de 2023 y diciembre de 2024, los salarios registraron una mejora interanual del 148% que superó a la inflación del 117%. El punto de inflexión se dio en marzo de 2024, donde el salario tocó un pico y desde entonces comenzó a superar a la inflación.
Así, entre marzo y diciembre de 2024 los salarios mostraron una mejora del 17,5% en términos reales. La mejora fue más importante respecto a los alimentos, que subieron por debajo de la inflación promedio. En detalle, los alimentos mostraron un incremento del 64,7%, lo que implica 20 puntos por debajo de la inflación general.
Para dar cuenta de esto, Coninagro tomó como referencia el aceite de girasol, la yerba mate, la leche, el asado, el huevo y el pan.
En el primer caso, el informe mostró que “el poder de compra para adquirir aceite de girasol aumentó un 46%, lo que permitió sumar 109 botellas de 1,5 litros adicionales. En marzo de 2024, el salario alcanzaba para 237 botellas, mientras que en diciembre se incrementó a 346”.
En el caso de la yerba mate, “el poder adquisitivo creció un 51%, lo que se traduce en la posibilidad de comprar 90,5 kilogramos adicionales. En marzo de 2024, el salario permitía adquirir 356 paquetes de medio kg y, para diciembre, llegó a 538 paquetes de medio kg”.
A continuación, indicaron que “el aumento de poder de compra comparado con la leche fue del 42%, con una mejora equivalente a 244 litros adicionales. En marzo de 2024, un salario cubría la compra de 583 sachet de un litro, mientras que en diciembre alcanzaba para 827”.
Respecto al asado, “el poder de compra creció un 21%, lo que permitió adquirir 24 kilogramos más. En marzo de 2024, el salario podía comprar 111 kilogramos, mientras que en diciembre llegó a 135 kilogramos”.
Para el huevo, “el poder adquisitivo del salario mejoró un 30%, lo que equivale a 87 docenas adicionales. En marzo de 2024, con un salario se podían adquirir 293 docenas de huevo, mientras que en diciembre esa cifra ascendía a 380 docenas”.
Finalmente, el poder de compra para el pan aumentó “un 22%, permitiendo adquirir 70 kilogramos adicionales. En marzo de 2024, el salario alcanzaba para 319 kilogramos de pan francés tipo flauta y, para diciembre, llegó a 389 kilogramos”.
Ahora bien, ¿qué efectos tuvo esto en el bolsillo de los productores? Desde Coninagro señalaron que la combinación de la recuperación del salario real y el atraso del precio de los alimentos significó en algunos segmentos particulares una mala noticia.
“Estos valores no significan una mejora en los ingresos al productor, por el contrario existe una baja por el atraso relativo de los precios; son datos que se desprenden de un análisis que en este caso puntual son beneficiosos para el consumidor pero van en detrimento quizás de nuestras cooperativas que producen alimentos”, afirmó Lucas Magnano, presidente de la entidad.
Tal es el caso de la yerba, donde los costos evolucionaron muy por encima de los precios, lo que condujo a un deterioro en la rentabilidad.
“Esta realidad se evidencia en gran parte de las economías regionales que abastecen el mercado interno”, señalaron desde la entidad, aunque marcaron un posible cambio de tendencia.
“La mejora del poder de compra de los salarios, más temprano que tarde se convertirá en mayor demanda y consumo para los alimentos y las economías regionales”, sostuvieron.
Si bien los datos de salarios sólo llegan hasta diciembre, el INDEC ya informó inflación mensual de enero, que fue del 2,2%. De eso se desprenden algunos datos interesantes. En el mes, los productos que más aumentaron fueron limón, tomate y naranja; mientras que los que menos subieron fueron la papa, la cebolla y el arroz.
“Durante enero, los aumentos fueron impulsados principalmente por el sector de Restaurante y hoteles (+5,3%) y Vivienda, Agua y Electricidad (+4,0%). En contraste, Alimentos mostró una suba mensual del 1,8%, y desde el mes de junio se mantiene por debajo del nivel general de inflación, acumulando un 64,7% interanual”, indicaron desde Coninagro.