El patetismo del gobierno de Misiones frente a la crisis mayúscula que atraviesan sus productores de yerba mate, el cultivo emblemático de esa provincia, no puede haber llegado tan lejos: Llevó más de dos años para que la administración de la Renovación saliera a criticar la desregulación total de la política yerbatera por parte del gobierno de Javier Milei. Y ahora que lo ha hecho, su único remedio para frenar el deterioro del tejido productivo ha sido lanzar una campaña de recolección de firmas pidiendo que se eleven los precios pagados a los colonos.
“En los últimos dos años, el precio de la hoja verde de yerba mate sufrió una fuerte caída en términos reales, afectando directamente a miles de familias productoras de Misiones. Ante este escenario, la iniciativa busca visibilizar la situación del sector yerbatero y reunir respaldo social para sostener una de las actividades productivas más emblemáticas de la provincia”, expresó en un comunicado oficial el Ministerio del Agro de Misiones, que como única reacción a la crisis puso en marcha un petitorio en la plataforma Change.org, en la que ya se reunieron 4.700 firmas.
Patético: Ni una puteada a las autoridades nacionales, ni el pedido de audiencia urgente a las autoridades de la Secretaría de Agricultura que comanda Sergio Iraeta, ni una convocatoria especial a los legisladores a debatir el asunto, ni siquiera forzar una reunión de los productores con el nuevo presidente libertario del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Y mucho menos una ley provincial que regule los precios, como se amagó en algún momento. Nada de eso. El ministro del Agro de Misiones, frente a colonos yerbateros que cobran por la hoja verde la mitad de plata que en 2023, comenzó a recolectar firmas para apoyarlos.
“La iniciativa impulsada por el ministro Facundo López Sartori busca defender a más de 13.500 productores misioneros que dependen de esta economía regional y reclamar la restitución del rol regulador del Instituto Nacional de la Yerba Mate” informa el comunicado oficial.
Que explica, como si hiciera falta luego de tantos meses de crisis yerbatera: “El planteo central apunta a que el INYM recupere plenamente su rol en la regulación del mercado, especialmente la facultad de establecer un precio justo para la hoja verde, una herramienta que fue retirada recientemente por el gobierno nacional. Desde el gobierno de la provincia sostienen que el funcionamiento pleno del organismo es clave para garantizar equilibrio en la cadena yerbatera y proteger a los pequeños y medianos productores”.

“Recientemente” es una palabra falaz en este contexto. El gobierno de Milei, mediante el ardid de dejar acéfalo al Instituto creado por ley en 2002 justamente para determinar precios sostén para el cultivo, desde hace dos años que dejó a los yerbateros sin precios de referencia. Su última determinación data de octubre de 2023, antes del ascenso de los libertarios al poder, y establecía un valor de al menos 300 pesos por kilo de materia prima. Hoy la mayoría de los productores no llegan a esa suma y algunos incluso cobran de 180 a 220 pesos. Y en comodísimas cuotas.
Sin embargo, la única respuesta de la Renovación misionera, que responde al ex gobernador Carlos Rovira y ahora presta los votos de sus legisladores nacionales a las iniciativas del oficialismo nacional, es una campaña en Change. “Más de 4.300 ciudadanos ya expresaron su apoyo público a la iniciativa. El objetivo es visibilizar la problemática y fortalecer el reclamo para que el INYM vuelva a contar con las herramientas necesarias para ordenar el mercado”, explicó el ministro.
El tardío López Sartori, según el comunicado, remarcó que “la discusión no es solo económica, sino también social y territorial”. Pues explicó: “La yerba mate no es solo un producto: es trabajo, cultura y arraigo para miles de familias. Defender al productor es defender a la chacra misionera y al interior productivo de la provincia. Por eso creemos que el INYM debe recuperar plenamente su capacidad de ordenar el mercado y garantizar condiciones justas para quienes producen”.
Medios misioneros como Misiones Opina, tras conocerse la existencia de este petitorio, remarcaron que este alto funcionario del gobierno de Hugo Passalacqua advirtió que los productores deberían percibir alrededor de 700 pesos por kilo de hoja verde, es decir tres veces más de lo que actualmente paga esa cadena.
Según explicó López Sartori a ese medio, el precio que reciben actualmente los productores dista mucho del valor que consideran necesario para sostener la actividad. “Las 13.500 familias que producen hoy deberían recibir 700 pesos por kilo de hoja verde. Pero se está pagando entre 180 y 220 pesos. No solamente no hay ganancias, sino que directamente no se cubren los costos de la industria yerbatera”, afirmó.
El ministro también advirtió sobre el impacto laboral que se observa en la región. “Hoy se están yendo muchos productores a trabajar a Brasil. Una jornada laboral allá se paga cerca de 50 mil pesos, mientras que en el sector productivo argentino ronda los 25 mil”, indicó.
Frente a este panorama, Misiones también presentó ante el INYM una propuesta para crear una “pizarra” de referencia de precios que sirva como guía dentro de la cadena productiva. La iniciativa fue elevada por el representante de la provincia en el organismo, Ricardo Maciel, y busca “generar mayor transparencia en un contexto donde el mercado se encuentra desregulado”.
Pero anda más, cero rebeldía y nada de autocrítica. Solo un petitorio en la plataforma Change que aquí compartimos por si acaso usted lo quiera firmar.





