El inicio de la vendimia 2026 reunió a importantes figuras del arco político cuyano en la cita que cada año organiza la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar). El tradicional desayuno, más que un evento gastronómico, es un espacio donde el sector productivo le habla a la política, y viceversa, y este año, que encuentra a la vitivinicultura argentina atravesando una gran crisis generalizadas, esas definiciones no pasaron desapercibidas.
Lo cierto es que la temperatura que marca el termómetro sectorial depende casi exclusivamente de con quién se hable. “Tragedia” e indudable “crisis”, para algunos; “reconversión” y “oportunidades futuras” para otros. Entre lecturas matizadas y diagnósticos fatalistas, se cuela la discusión en torno al rol del Estado y los proyectos -si es que los hay- para salir de este complejo momento.
En una jornada representativa para la cadena productiva, mandatarios, legisladores nacionales y referentes de la región pujaron por hacerse de la discusión que se está librando en la vitivinicultura nacional.
La figura más importante del encuentro, por su investidura, fue la vicepresidenta Victoria Villarruel. Por su investidura, pero no por su intervención, ya que la mandataria, fiel a su estilo, se ahorró de hacer declaraciones, y mantuvo bajo el perfil en medio de su eterno enfrentamiento dentro de Casa Rosada.
“Los 90 años de la Fiesta de la Vendimia encuentran a Mendoza en una situación complicada, pero creo que la Coviar hace un gran trabajo y confío en que se pueden superar todos los obstáculos”, se limitó a decir Villarruel, como si se tratase de un observadora privilegiada pero no de una de las dirigentes más importantes a nivel nacional.
La vicepresidenta, que no se dio por aludida, confía en que esta economía regional -como muchas otras- resolverá sus problemas sola.

Una lectura similar se le escuchó esbozar al ex ministro de Defensa y ahora diputado nacional por Mendoza Luis Petri. Consultado por Bichos de Campo, evitó responder acerca de la situación de quebranto que atraviesan viñateros y bodegas casi por igual, y se limitó a hablar del “desafío de encontrarle la vuelta” para que el sector exporte más. La única solución que vislumbra hoy el referente provincial.
“Hay una fuerte caída del consumo a nivel interno y el vino dejó de estar presente en la mesa de los argentinos, pero esto es una crisis global”, evaluó Petri, que asegura que la salida está en el comercio internacional. Justamente, en medio de una caída de las exportaciones sobre todo en los tintos.
“Solo Mendoza tiene la misma cantidad de área productiva que Chile, 140.000 hectáreas cultivadas, pero ellos nos duplican en exportaciones. El 70% de los vinos argentinos va a consumo interno, y el 70% de los chilenos va a exportación. Ahí está el gran desafío”, señaló.

Antes de que su par hablara sobre el escenario, la vicegobernadora Hebe Casado dialogó con este medio sobre el rol que le cabe al Estado mendocino frente a la crisis que atraviesa su principal actividad económica.
Sin embargo, a tono con las demás voces del arco político radical y libertario, Casado evitó referirse de ese modo al diagnóstico actual. “Estamos en ese momento bisagra donde se necesita mucho ingenio para poder potenciar esta actividad económica”, expresó.
En cuanto a la intervención de la gobernación en ese “momento bisagra” -podría decirse, para que no dependa todo únicamente de “ingenio” sectorial- Casado señaló que “no tiene que ver con subsidios vacíos que no van a ningún lado”, sino con acciones de fomento, como la participación en ferias y eventos clave, y también el trabajo desde organismos sanitarios para combatir plagas que afectan a la vid.
Minutos después, durante el discurso sobre el escenario, Cornejo enfatizó en la misma idea. “Ordenamos para sostener e incrementar el desarrollo. Ese es el rol del Estado”, aseguró el mandatario, que habló de las políticas crediticias y la inversión en infraestructura a nivel provincial.
“Lo que tenemos que hacer es poco subsidio bobo, que este te salva hoy, pero mañana estás igual”, señaló, por su parte, Martín Kerchner, presidente provisional del Senado mendocino y la tercera autoridad en orden de importancia, por debajo de Casado.
No despierta sorpresas, entonces, su evaluación sobre la situación actual, pues Kerchner opinó que “el sector no está en crisis, sino en un proceso de cambio, porque el mundo mismo está haciéndolo”.
En ese sentido, el funcionario recordó que Mendoza destina unos 100 millones de dólares al año, no menos del 6% del impuesto total provincial, al sector vitivinícola, pero señaló que, “al no haber inflación se empiezan a ver las grietas”, como si fuera una luz que apunta a la cara y muestra las arrugas.
“Hay que acompañar el proceso de estabilización. A medida que eso suceda y haya reglas claras, el sector privado se va a adaptar y va a crecer, como pasó en los noventa”, agregó, con un guiño a Casa Rosada.

La cita organizada por la Coviar, que coincidió con la asunción de un nuevo presidente en la entidad, contó también con la participación de los intendentes de la región, entre los cuales -lógicamente, por su cercanía con los productores, trabajadores e industriales- la lectura no es tan matizada.
“Yo todavía tengo expectativas de algún anuncio particular para el sector por parte del gobierno nacional”, expresó el intendente de Mendoza Ulpiano Suárez, que además respondió directamente a los señalamientos por las tasas, una de las cruzadas que lleva adelante hoy el Ministerio de Economía.
“Se generaliza erróneamente, porque los municipios estamos haciendo frente a cada vez más responsabilidades e incluso nos involucramos en la agenda de desarrollo económico. Yo lo invito al ministro Caputo que venga y lo vea él mismo”, apuntó.
En la discusión sobre el rol del Estado se metió también Celso Jaque, ex gobernador de la provincia y actual intendente de Malargüe, donde la crisis no es sólo vitivinícola sino también minera.
“El sector siempre ha tenido crisis en mayor o menor dimensión, no es hora para estar llorando, sino para buscar soluciones. Lo que pasa es que en otros momentos ha habido un Estado más presente, y no estoy hablando de subsidio, sino de mayor cantidad de créditos, y búsqueda de nichos”, señaló el referente, tras ser consultado por Bichos de Campo.
Lo cierto es que, semanas atrás y en medio de las protestas sectoriales, la gobernación anunció una línea de financiamiento para la cosecha y acarreo, destinada exclusivamente a viñateros. “Pero eso es solo una partecita de la larga cadena que significa el hacer el vino y el tener que vender el producto. Falta una mayor injerencia estatal, por lo menos en lo que es distribución, comercialización y la apertura de mercados”, agregó.

Mucho más duro en su diagnóstico fue el ex intendente de San Rafael, Emir Félix. “Es una tragedia, porque se dio la tormenta perfecta para hacerle mucho daño al sector. No tenemos competitividad para exportar, no hay mercado interno, y la situación es gravísima y traumática para la cadena”, expresó el ahora diputado nacional por el justicialismo.
En ese sentido, Félix aseguró que “el Estado es el responsable”, por lo que apuntó directamente a la gestión de Javier Milei. “Se buscan excusas, pero esta política generó una caída abrupta en todos los frentes”, agregó, e hizo un llamado a los representantes de la cadena, a quienes responsabiliza de “expresarse como corresponde” sobre esta crisis sectorial.

Desde el departamento de General Lavalle, al norte provincial, el intendente Edgardo González -de familia de productores- también explicó a este medio el efecto que se ve hoy a nivel local de las dificultades que atraviesa esta actividad.
Más allá de la caída en el consumo y de los cambios en los mercados, González evaluó que el principal problema viene por el lado de los costos, sobre todo, energéticos, de mano de obra, y de insumos, que recortan gran parte de la rentabilidad sectorial.
“No sé si una crisis profunda, pero sí genera una gran preocupación. Hay gente que el año pasado ya dejó cuarteles sin podar y este año se ven propiedades que, si bien no están abandonadas totalmente, los yuyos ya pasan los alambrados”, describió el mandatario, que asegura estar trabajando codo a codo con los productores de su región.




