La cooperativa de productores de Aranguren, en Entre Ríos, viene desarrollando desde hace más de una década una estrategia diversificada para acompañar a sus más de 700 productores asociados, combinando cultivos alternativos como la colza con un modelo de integración innovador en la producción porcina.

Marcelo Pagliaruzza, gerente de la entidad, detalló en diálogo con Bichos de Campo tanto el trabajo con la revalorización de la colza como el fuerte crecimiento del negocio de carne de cerdo.
“Nosotros la colza la desarrollamos. Arrancamos con el cultivo de colza en la campaña 2010/11. Veníamos precedidos anteriormente de problemas de intervención en el mercado durante el kirchnerismo así que desarrollamos cultivos alternativos como la colza”, recordó.
En esos primeros años la comercialización era una limitante, pero el escenario cambió con el tiempo. “En su momento había problemas con la comercialización, había un solo comprador, después se retiró. Pero hoy te diría que se comoditizó la colza porque hay varios compradores y se puede comercializar perfectamente”.

La última campaña fue especialmente favorable en Entre Ríos. “El año en sí fue muy bueno, se hicieron 12.800 hectáreas a nivel provincial con un rinde promedio de 2.000 kilos por hectárea, cuando el año pasado el rinde promedio no llegaba a 15 quintales”.
“La verdad que vino muy bien el año”, destacó Pagliaruzza. Si bien solo una parte de los casi 700 productores asociados siembra colza, el balance fue claramente positivo. “Los que hicieron colza este año la verdad que le fue un cultivo realmente rentable a nivel general”.
Desde la cooperativa aclaran que no se trata de un reemplazo del trigo, sino de una alternativa complementaria. “Nosotros no lo vendemos como un cultivo que reemplace al trigo. No es que tiene que hacer colza o trigo. Hacé trigo y hacé un poco de colza y anda probándolo al cultivo”, explicó.

Entre las ventajas agronómicas, señaló que “se puede eficientizar el uso de la maquinaria, ya que se siembra en abril o mayo, antes que el trigo, y se cosecha antes. Después podés sembrar un cultivo de segunda en fecha de cultivo de primera, lo que te da una ventaja de potencial de rinde”, explicó el gerente. Además, remarcó que la colza “consume menos agua que el trigo, ayuda al cultivo siguiente y mejora el suelo y los niveles de materia orgánica”.
La colza también fue utilizada como cultivo de cobertura. “Lo ofrecíamos como un cultivo de cobertura, haciendo un barbecho económico y una siembra al voleo. Después el productor ve: si hay buen stand de plantas, lo fertiliza, y si no, lo deja como cultivo de cobertura y listo”, explicó.
En términos de costos, indicó que “los costos son muy parecidos a los del trigo”, pero la clave está en la relación de precios. “Para que sea rentable, el precio de la colza tiene que estar un 100% más alto que el trigo, y este año estuvo más del 100%”.
Los números de la campaña lo confirman. “Hay productores que llegaron a vender colza a 505 dólares la tonelada. El promedio estuvo en 475, 480 dólares, mientras que el trigo en cosecha tuvo un piso de 165 dólares”, comparó Pagliaruzza.
“Este año el rinde promedio del trigo fue de 42 quintales y el de la colza de 20, pero la colza valía más del 100% que el trigo, así que en líneas generales le fue mejor económicamente”, evaluó.
A eso se suma un plus por calidad. “La colza se paga por porcentaje de materia grasa. Normalmente estamos por encima del estándar y eso tiene una bonificación que ayuda a cubrir los costos de flete”.

Otro diferencial es el trabajo en semillas. “Hace unos años hicimos un convenio con el INTA donde multiplicamos dos variedades, la INTA Macacha y la INTA Delfina, y tenemos la exclusividad para venderlas en todo el país. Están a mitad de precio que cualquier híbrido de colza y con un potencial bastante similar”, explicó. Incluso “hemos exportado semillas a Uruguay y Paraguay”, comentó.
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En paralelo al desarrollo agrícola, la cooperativa lleva adelante un ambicioso proyecto en producción porcina. “En 2011 arrancamos con la producción porcina con 480 madres. Hoy estamos con 1.700 madres y próximos a llegar a las 2.000 en tres meses”, detalló Pagliaruzza.
El esquema incluye abuela y bisabuela, lo que permite la autorreposición. “No tenemos que salir a comprar madres, la reposición es continua. Eso tiene un sentido sanitario y económico”.
Uno de los puntos más destacados es el sistema de integración. “Fuimos uno de los pioneros en el sistema de integración porcina. Hay 16 asociados de la cooperativa que nos hacen el servicio de engorde de los lechones. Nosotros les brindamos la asistencia veterinaria y el alimento, y ellos hacen el servicio de hotelería, por el cual cobran una retribución”, explicó.
Los animales ingresan con unos 30 kilos y se retiran con entre 120 y 140 kilos, para luego ser comercializados.

La cooperativa también avanzó en la industrialización y comercialización de la carne. “Tenemos participación en un frigorífico del ciclo tres, que es Pondesur””, contó el directivo. Allí se realiza el desposte y la industrialización. “Hay parte que se vende como carne fresca y otra que se industrializa en chacinados, chorizos y embutidos”. El frigorífico cuenta con carnicerías propias y tránsito federal. “Abastecemos carnicerías de Entre Ríos y de fuera de la provincia también”, señaló.
Para sostener el esquema, la cooperativa invirtió fuerte en alimentación animal. “Hoy estamos produciendo unas 3.000 toneladas de alimento balanceado por mes”, explicó Pagliaruzza.

La incorporación de una extrusora de soja fue clave. “El 60 o 70% del alimento balanceado no es que se lo vendemos a los productores, nos lo vendemos a nosotros mismos porque tenemos que proveerlo de manera gratuita a los productores integrados al sistema porcino”. El resto se comercializa como alimento para vacunos entre los socios.
Con más servicios, más integración y nuevas inversiones, la cooperativa logra crecer. “Se vienen incrementando año a año los socios activos, estamos arriba de 700; al tiempo que crece la cantidad y la calidad de servicios que brinda la cooperativa”, resumió Pagliaruzza, dejando en claro que el objetivo central sigue siendo acompañar y fortalecer al productor asociado.





