La novedad de esta semana reside en el hecho de que los inversores que administran fondos agrícolas que operan con derivados del CME Group (“Chicago”) abandonaron el pesimismo en maíz y comenzaron a construir “apuestas” alcistas en el cereal, mientras que en el caso de la soja se mantienen optimistas.
Así lo reflejan los datos publicados hoy viernes por la Commodity Futures Trading Commission. El pasado martes la posición neta especulativa en contratos futuros y opciones de maíz en el CME pasó a estar en terreno positivo, lo que indica que prevalece la expectativa de alzas de precios para el cereal.
Las posiciones netas surgen de la diferencia entre las posiciones compradas (“long”, que fijan un precio techo y por ende apuestan a un mercado alcista) y las posiciones vendidas (“short”, que fijan un precio piso y por lo tanto apuestan a un mercado bajista). Tales registros se difunden con algunos días de retraso para evitar que tal información impacte en las cotizaciones de granos.
En términos estructurales, comenzó a registrarse un proceso de reposicionamientos de flujos de capitales financieros hacia contratos materias primas a modo de protección contra un entorno crecientemente incierto.
Una ola masiva de inversiones en commodities terminó impulsando los valores de todos los granos
En lo que respecta a la dinámica propia del maíz, el aumento considerable de los valores internacionales de hidrocarburos –impulsados por la agresión hacia Irán propiciada por EE.UU e Israel– está promoviendo un aumento del bioetanol, que en EE.UU. se elabora mayormente en base a maíz.
En términos logísticos, el recrudecimiento del conflicto ruso-ucraniano junto con la guerra presente en Medio Oriente –con el consecuente bloqueo del Canal de Suez como vía para conectar al Mar Negro con los destinos asiáticos– está dificultando las exportaciones ucranianas de maíz.
En lo que respecta a la Argentina, si bien el país está haciendo grandes esfuerzos para comenzar a colocar una gran oferta exportable de maíz 2025/26, la realidad es que los embarques programados son modestos en función de la demanda global. Hasta el momento se registraron embarques del cereal por 2,74 millones de toneladas para el presente mes de marzo.
Brasil, por su parte, recién comenzará a exportar grandes volúmenes de maíz a partir de julio próximo, cuando empiece a cosechar el maíz tardío.
Por último, la considerable alza del valor de los fertilizantes pone en riesgo el empleo de ese nutriente clave para el maíz tardío en Brasil, al tiempo que podría deprimir el área de siembra del cereal en EE.UU.







