A través de un fallo de 170 páginas, la Corte Suprema de Estados Unidos tomó la decisión de anular gran parte de los aranceles comerciales –los llamados “recíprocos”- impuestos por Donald Trump de forma indiscriminada a más de un centenar de países en 2025, entre ellos la Argentina. Según se argumentó, la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) invocada por el mandatario no lo autoriza a aplicar aquellas alícuotas, por lo que se “excedió” en su autoridad.
Y aunque no se menciona expresamente en el texto, la decisión, que fue tomada por un tribunal de mayoría conservadora en una votación 6 a 3, amenaza a aquella administración con tener que devolver cifras millonarias en gravámenes cobrados de forma inconstitucional. Según dio cuenta la agencia Reuters, economistas de Penn-Wharton Budget Model estimaron que el monto podría alcanzar los 175 mil millones de dólares.
Fue el 2 de abril de 2025, en el proclamado “Día de la Liberación”, que Trump anunció la implementación de aranceles a la importación, que fueron desde el 10% hasta el 50% en casos como India o Brasil. También se destinaron otros particulares para China, Canadá y México.
En el caso de Argentina, la tasa aplicada fue aquella del 10%, algo que el gobierno de Milei celebró como una gran noticia, resaltando incluso la “maravillosa relación” con Estados Unidos. En lugar de plantear represalias como lo hicieron otros países, se anunció una readecuación de la normativa interna para cumplir con esta propuesta arancelaria, asegurando un comercio fluido entre ambos países.
“Ya hemos cumplido nueve de los 16 requerimientos necesarios y he instruido la Cancillería y en la Secretaría de Comercio de mi país para que avancen en el cumplimiento de los requerimientos restantes”, resaltó Milei en aquella ocasión.
Pero además de aranceles a países, también se colocaron gravámenes para sectores y productos específicos, como es el caso del acerco, el aluminio y los automóviles. Estos casos, en particular, son los que no se verían afectados por la medida tomada hoy por el Supremo Tribunal.
“Si el Congreso hubiera tenido la intención de otorgar el poder distinto y extraordinario de imponer aranceles” mediante la IEEPA, “lo habría hecho de forma expresa, como lo ha hecho de manera sistemática en otros estatutos arancelarios”, explicó la Corte, encabezada por John Roberts. Junto a él votaron Ketanji Brown Jackson, Elena Kagan, Sonia Sotomayor, Neil Gorsuch y Samuel Alito.
Entre las opiniones disidentes, Brett Kavanaugh anticipó que este fallo sería un “desastre” para la economía estadounidense. Dentro del texto, según dio cuenta El País, escribió: “Los efectos provisionales de la decisión del tribunal podrían ser sustanciales. Estados Unidos podría verse obligado a reembolsar miles de millones de dólares a los importadores que pagaron los aranceles de la IEEPA, aunque algunos importadores ya hayan trasladado los costos a los consumidores u otros. Como se reconoció en los argumentos orales, es probable que el proceso de reembolso sea un desastre”.





