“Si alguien tiene el deseo o la inquietud de emigrar, no importa por cuánto tiempo, le recomiendo que arme un plan y lo haga, porque esa sensación de no haberlo intentado o experimentado lo va a acompañar el resto de tu vida”, comparte Lautaro Tesan desde Mechelen, una ciudad histórica situada en la región de Flandes, Bélgica, a 20 minutos de Bruselas, la capital del país.
“Si Bruselas fuese Rosario, acá donde estoy viviendo sería como Funes… esa sería una buena comparación”, dice el joven, que dejó el país hace algo más de un año junto a su mujer para ocupar el puesto de country manager Benelux en Spraytec Fertilizantes.
En la charla para AgroExportados, hablamos de su relación con el campo (que no viene de familia), la decisión de irse a trabajar afuera, su pasión por el básquet (que continúa practicando allí), similitudes y diferencias sociales y laborales, lo que extraña y lo que no.

-Te llevo a tu infancia. ¿Dónde te criaste? ¿Qué hacían tus viejos? ¿Tenías contacto con el campo?
-Soy oriundo de Roldán, cerca de Rosario. Ahí hay campo para donde camines o pedalees. Pero el vínculo con el sector era más por cercanía o por escuchar a mis abuelos que eran inmigrantes italianos y suizos, porque había campo en la familia, pero eso fue hace mucho. Lo más cerca que estaba era cuando iba al de un amigo a pescar o pasar el rato.
-Llegó el momento de estudiar, ¿qué elegiste y por qué?
-Fui a una escuela técnica, soy técnico electromecánico y algunas habilidades las pongo hoy en práctica (se ríe). Hice un año y medio de ingeniería, pero me di cuenta de que me llevaba mucho tiempo viajar de Roldán a Rosario todos los días, así que necesitaba un cambio. Por eso fui a estudiar Técnico Superior Aduanero, una carrera de tres años. Además, empecé a trabajar en un estudio de despachante de aduanas, que hacían exportación de limones, maíz pisingallo y otras cosas. Y en ese momento, cuando tenía 22 años, arranqué en Spraytec. Finalmente, hice una licenciatura en comercio exterior y negocios internacionales.

-¿En qué momento de tu vida llegó la oportunidad de irte afuera?
-Desde los 18 o19 años empecé a viajar amigos y me empezó a gustar la posibilidad de conocer nuevos lugares. Con los años, ya trabajando, empezó a picarme el bichito de hacer alguna de las experiencias esas de “work and travel” en Estados Unidos, o “work and holidays” en Australia o Nueva Zelanda, y por una u otra cosa no se daba. Ya en Spraytec empecé a conocer compañeros que estaban en el exterior y veía que la empresa estaba expandiéndose hacia Australia, Turquía, México y Rusia. Yo estaba muy bien en Argentina, pero seguía esa idea de que quería explorar el mundo. Pasaron años y llegó un momento en el que me senté a hablar con Pablo (N de la R: Lafuente, su jefe y “mentor”, según el propio Lautaro) y le conté que quería tener una oportunidad afuera. Por lo que veía, creía que esa posibilidad estaba en Australia. Pablo me dijo que ya tenían el equipo bastante armado ahí, pero que había una oportunidad en Bélgica porque se habían abierto la oficina recientemente.
-¿Y entonces?
-Ese mismo día hablé con mi novia, hoy mi mujer porque nos casamos antes de venirnos, nos gustó la idea y empezamos a pensar en cómo íbamos a llegar a Bélgica. La charla con Pablo fue en noviembre de 2023 y nosotros nos fuimos en enero de 2025.

-¿Qué te acordás de ese día de enero, vos y tu mujer esperando ese avión? ¿Miedo, incertidumbre, entusiasmo?
-Muchas emociones. Despedirse de la familia sin saber cuándo volvíamos era fuerte. También teníamos mucho entusiasmo porque nos habíamos casado el 28 de diciembre de 2024. Fue casamiento, despedida y yo también me había recibido ese diciembre. Festejos múltiples. Pero estábamos ahí en Ezeiza, dos valijas despachadas, dos carry on, y ahí estaba toda nuestra vida.
-Tuviste un paso obligado por Italia para hacer la ciudadanía… supongo que también ofició de “luna de miel”.
-Si, yo tenía la carpeta armada, y podía hacerlo desde Rosario, pero viviendo en Italia lo conseguí en cuatro meses. Fue de las mejores experiencias de nuestras vidas vivir en Italia, conocimos nuestras raíces y hasta aprendimos el idioma. Llegué hablando cero italiano y salí con un nivel para defenderme, bastante sólido.

-¿Qué hacés hoy? ¿Cuáles son tus responsabilidades en Bélgica?
-Bélgica está pensado como punto central de la Unión Europea, la mayoría de las instituciones están acá y Spraytec también tiene su centro de operaciones para brindar soporte administrativo, logístico y de marketing a la expansión en la UE.
-¿Y qué están viendo ustedes de esa posibilidad de expansión? ¿Está en un buen momento?
-Lo primero que te cuento es que la persona de negocios europea, en esta región donde estoy, es muy receptiva a nuevas tecnologías. Pero además de eso, son permeables a conocerte y escuchar lo que tenés para contarles. Después les puede parecer novedoso o no lo que tenés para mostrarles, pero están abiertos a escuchar y hablar de nuevas tecnologías. Dicho esto, vemos que los clientes se sorprenden gratamente por cómo funcionan los productos que les ofrecemos, y con varios comenzamos ensayos y pruebas.
-¿Qué es lo que más te gusta o disfrutás de lo que hacés hoy?
-Una de las cosas que más me gustan es acompañar o darles apoyo a nuestros representantes en esa actividad comercial. Nuestro desafío desde acá es desarrollar relaciones de largo plazo y establecer un canal de distribución, así como lo tenemos en Argentina, Brasil o Estados Unidos. Me gusta escuchar las dificultades que surgen en ese camino para buscarle la vuelta y encontrar las soluciones. Me gusta el trabajo en equipo.

-¿Qué extrañás de tu vida en Argentina?
-Principalmente, la familia y los amigos.
-¿Qué comida extrañás?
-El asado y milanesas, eso se extraña mucho. Y en el caso del asado también la reunión que se da, previa y post. Cuando hicimos la experiencia en Italia un tiempo vimos de dónde viene gran parte de la cultura gastronómica argentina, con raíces italianas. En Bélgica, algunos restaurantes italianos cubren esos “huecos de sabores” con comida italiana.
-¿Qué comidas incorporaste?
-Hay una carne como un estofado que se cocina en cerveza o vino y queda muy rico. Y las papas fritas acá, las papas belgas, son muy ricas: tienen doble cocción, las fríen en aceite y luego en grasa de cerdo. Y después tienen una amplia gama de cervezas. Al principio iba probando de todos los tipos hasta que hice un parate porque ya era demasiado (se ríe).

-De lo que has conocido o te han dicho en Bruselas o en Bélgica, ¿Qué lugar recomendarías si un amigo te dice que va para allá de vacaciones?
-Brujas vale la pena. Es una ciudad muy linda con mucha historia, amigable con el turista, también con mucho verde. Y Bruselas es una ciudad especial porque tiene zonas super turísticas y otros lugares espectaculares. Después, si uno tiene más tiempo, hay muchísimos pueblos hermosos.
-Hablemos de básquet porque en tu caso, también te ha ayudado a socializar y pasar el tiempo…
-El básquet es mi cable a tierra, una pasión que viene de chiquito: empecé a jugar a los 10 años y hoy tengo ya 30. No es el deporte más popular de Bélgica, pero tenía ganas de despuntar el vicio acá, así que agarré el Google Maps, busqué clubes de básquet y encontré dos o tres. Fui a ver un partido para ver cómo jugaban y hablar con alguien si podía ir a practicar, Enseguida me aceptaron para entrenar, después me afiliaron y empecé a jugar. “Los Titanes de Bonheiden” se llama. Es un pueblo que está a 20 minutos en bici de mi casa, y la verdad que me permite mantenerme activo, motivado y entrenado.

-¿Cómo quien dirías que jugás al básquet? ¿En qué posición?
-Acá en Bélgica, cuando digo que soy argentino, me preguntan primero qué hago acá teniendo un país tan lindo y con tanto sol. Y después siempre preguntan por Messi y la garra de la selección de fútbol. La cuestión es que eso es lo esperan de mí en la cancha, ya por el hecho de ser argentino. En el equipo son casi todos de 20 o 23 años, otro jugador y yo somos los “veteranos” con más de 30. A mí me piden que defienda, raspe y agarre rebotes, Entonces, aunque me da un poco de vergüenza, siento que soy como Denis Rodman.
-Decime tres jugadores de básquet de Argentina que te gusten.
-Estando en Europa se me complica por horarios ver NBA, así que estoy mirando mucho la Euroliga, donde se destaca el Real Madrid en el que juegan Facundo Campazzo y Gabriel Deck. Facu está en ese podio. Y de los históricos, aunque hay muchos, no pueden quedar afuera Manu Ginóbilli, un fuera de serie total, y Luis Scola. De los actuales, me gusta mucho Leandro Bolmaro, que juega en el Olimpia Milano, y lo vi ugar en la cancha en Italia. Me gusta su estilo de juego.

-¿Cómo rinde la plata que ganás allá comparado con cómo rinde en Argentina?
-Yo no me vine con el mismo puesto que tenía en Argentina, pero probablemente el mismo puesto sea mejor remunerado acá en Bélgica que allá. Sin embargo, la gran diferencia es que no hay inflación, por lo que podés planificar tu año sabiendo que las cosas, más allá de pequeños ajustes, no van a cambiar de precio. Y eso es una gran diferencia.
-¿Qué le recomendarías a alguien que, como vos, esté pensando en hacer una experiencia afuera?
-Primero, a quien tenga ese deseo de emigrar, le recomiendo que arma un plan y que lo concrete, porque esa sensación de no haberlo intentado o experimentado lo va a acompañar el resto de tu vida. Después de esa decisión, empezar a evaluar las condiciones: a dónde, a hacer qué, cuánto tiempo, qué experiencia le gustaría tener, y demás. Si lo hacés con tiempo, es bueno tener ahorros para bancarla por si las cosas se complican al principio. Y el idioma, el inglés es importante.
-Algunos de los argentinos que emigran por un tiempo largo como ustedes prefieren no juntarte con argentinos para vivir la experiencia de la gente del lugar. ¿Cómo es la experiencia social de ustedes?
-Nosotros tratamos de juntarnos con todos. Tenemos unos argentinos que son casi como una familia y cuando podemos nos juntamos. En cambio, si vos querés juntarte con una familia belga todo tiene que ser con más tiempo, más programado. Ellos tienen su agenda de compromisos y salidas a varios meses, pero nos gusta también ese plan. En resumen, disfrutamos ese mix.
-¿Qué proyectan cuando miran para adelante?
-Si bien llevamos más de un año acá, seguimos adaptándonos. Creo que estamos en una edad óptima para seguir sumando experiencia y disfrutando. Si está en el plan futuro tener hijos, quizá cambia. Si me preguntás hoy, no estamos atados a nada, siento que en algún momento vamos a volver, pero también te digo que he hablado con otros argentinos que ya hace tiempo están y se han quedado y están muy bien. No se qué nos deparará. Estamos abiertos.





