Tenía una parada difícil Nicolás Pino, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), este domingo en el acto central de Palermo. Es que debía lograr un discurso que conservara un tono gremial duro frente a un gobierno que, sin dudas, responden a lo que la entidad agropecuaria reclamó durante mucho tiempo, de mayor libertad económica y sin políticas anticampo. Además Javier Milei lo había dejado sin el principal e histórico reclamo del sector, al rebaja de retenciones a los granos, que se comenzará a palpar desde enero de 2027. El presidente de la nación lo habían anunciado dos meses atrás, en el aniversario de la Bolsa de Cereales.
Pero Pino se las ingenió para lograr aplausos de un publico que saludó varios tramos de su discurso, que esta vez coincidió con las celebraciones del 160 aniversario de la entidad agropecuaria más antigua del país. El dirigente rural comenzó citando ese hito y enumeró prácticamente todas las actividades productivas que se realizan en la Argentina, hasta las “llamas y chinchillas”. Sacó pecho frente a un Milei que también jugaba fuerte en el acto al que había ingresado minutos antes, caminando por la arena de la pista central y vitoreado por el público.
Desde el vamos, además, el gremialista agropecuario dejó en claro que no había ánimo de confrontar bajo ningún aspecto con el gobierno de La Libertad Avanza, aunque sí marcar que el sector tiene mucha más historia y preponderancia. “La mirada de la Rural es optimista per objetiva, crítica pero constructiva”, enfatizó Pino.

En ese sentido, recordó que en la última campaña el aporte del agro fue mayúsculo para que funcionara la economía libertaria, ya que la agricultura generó cosechas por 40 mil millones de dólares, la ganadería aportó otros 34 mil millones, y las economías regionales sumaron otros 11.500 millones. “En total estas cadenas han aportado a la economía nacional mas de 83mil millones de dólares”, enfatizó.
Y allí lanzó el primer zarpazo: “Queda claro que cuando el campo demanda cambios justos a la política, lo hace porque tiene mucho para dar”, indicó, recordando que desde 2002 a la fecha se han extraído de los productores por retenciones una suma por 215 mil millones de dólares.
Reclamo y caricia, porque de inmediato Pino recordó que “durante el actual mandato presidencial, disminuyó ese monto”.
Pero de nuevo tomó distancia y reclamó al gobierno de Milei que envíe al Congreso el proyecto anunciado semanas atrás para establecer el tan ansiado cronograma de reducción de ese tributo, a partir de 2027, ya que el mismo dependerá de que Milei logre su reelección para prolongarlo en 2028 y más allá. “Está demostrado, como venimos diciendo en reiteradas ocasiones, en coincidencia con el Presidente: las retenciones deben dejar de existir, por ley y para siempre”.
Y una vez más, otra caricia: “La actual política económica nacional ha tenido notables logros. La reducción de la inflación, la mejora en el equilibrio fiscal y la estabilidad cambiaria han creado previsibilidad, reflejada en la baja del riesgo país. La producción ha comenzado a desplazar a la especulación financiera. La desregulación va permitiendo la apertura de mercados, y una inserción creciente de nuestra producción en el mundo. Los indicadores de pobreza han comenzado a disminuir. Y ha crecido el diálogo entre el Gobierno y la Rural: los funcionarios escuchan y toman en cuenta nuestras propuestas”.
Para seguir con un reclamo a los políticos: “Debo enviar un mensaje a los funcionarios nacionales, a los Gobernadores y a los Intendentes. Para lograr que los productores del campo nos establezcamos en todos los puntos de nuestro territorio, es imprescindible que dejen de agobiarnos con impuestos, y que lo recaudado vuelva, en forma de obras y servicios públicos”.
“La baja de impuestos no es sólo un hecho de justicia para los productores. Cuando los impuestos bajan, la producción aumenta, y esto beneficia a toda la población”, realzó.

Obviamente entre los reclamos hubo varios párrafos dedicados a la falta de inversión de los gobiernos para dotar de infraestructura al interior del país. “El atraso en que se encuentra es una de las causas que producen el famoso costo argentino, que daña nuestra competitividad. Incluye los trenes y los puertos, pero también los caminos rurales, vitales para el transporte productivo y, mucho más importante, para el acceso de la familia rural a la escuela y al centro de salud”.
Pero en este discurso a dos tonos, el elogio y la demanda, sorprendió Pino con un tema de esos que irritan muchísimo a Milei, al subirse a una serie de planteos ambientales de la tan mentada agenda “woke” que detestan los ideólogos libertarios.
En ese aspecto, el ruralista reconoció que “el crecimiento de la producción ya no podrá sostenerse en los parámetros del pasado. La expansión de la frontera agrícola tiene límites, ambientales, sociales y económicos. El futuro agroalimentario global dependerá de producir mejor, con mayor eficiencia en el uso de agua, tierra, insumos, energía y conocimiento”.

También aceptó que “los mercados internacionales, los consumidores, los sistemas de financiamiento y las cadenas globales de valor incorporan de manera creciente criterios vinculados a huella de carbono, uso responsable de recursos, deforestación, bienestar animal, inocuidad y trazabilidad. Quienes puedan demostrar mejores estándares accederán a más mercados y mejores oportunidades”, reconoció Pino.
Que otra vez reclamó, criticando el proyecto oficial de Le Ley de Carbono.
“A través del manejo del suelo, pastizales y árboles, y del combate contra la erosión, cada productor genera servicios ecosistémicos; son mejoras, basadas en la captación de dióxido de carbono, que mitigan el riesgo climático y preservan la biodiversidad. Estos servicios ecosistémicos son de propiedad privada, y pertenecen al dueño de la tierra. La ley de carbono debe reafirmar esa propiedad del productor y sancionar a cualquier ente (incluidos los Gobiernos provinciales) que quiera apropiarse de los servicios ecosistémicos, con el argumento falso de que constituyen un bien común”.





Nicolas Pino, fiel representante del “campo argentino”, elogia la marcha de la economía actual mientras pymes y mini pymes cierran todos los días. ARCA esta embargando a todo el mundo y el señor Pino en lo único que piensa es en las retenciones. Como se nota que la posición del campo no es económica… es ideológica. Siempre fueron y serán gorilas de espaldas a la gente y apoyando este desastre económico y social del cual son garantes… Pero como digo, toda la vida fueron igual.
Coincido contigo
Aparte es un BURRO ( con perdón del animal)
¿ De qué carajos serviría una ley contra las retenciones, si cualquier gobierno puede sin ningún problema instalar un dólar diferencial para liquidar operaciones por exportaciones granarias ?
Lo que no te sacan por retenciones, te lo sacarían por un dólar de conversión bajo