UNITE AL CANAL
Newsletter BDC
CONTANOS TU HISTORIA
jueves, octubre 22, 2026
  • Especial SIAL Paris
  • Mercados Ganaderos
  • Actualidad
  • Agricultura
  • Regionales
  • Empresas
  • Clima y Naturaleza
  • La Peña del Colorado
  • Valor soja
  • Fierros y chatas
  • El podcast de tu vida
Bichos de Campo
Sin resultados
Ver todos los resultados
Bichos de Campo
Sin resultados
Ver todos los resultados
jueves, octubre 22, 2026
CONTANOS TU HISTORIA
Bichos de Campo
Home La Peña del Colorado

En plena pandemia, la “Biopandilla de la 17” decidió comenzar a limpiar los caminos rurales de San Andrés de Giles

Esteban “El Colorado” López por Esteban “El Colorado” López
7 diciembre, 2020

Anita Alvis tiene cuatro hijos, vive en la ciudad de San Andrés de Giles, a 100 kilómetros de la Capital Federal, y tiene una tienda de ropa en el centro. Pero cuando tuvo que decidir en qué colegio inscribir a su hijita Amanda, decidió hacerlo en la Escuela rural 17, ubicada a ocho kilómetros de la ciudad, en el camino viejo de Giles a Vagués. Le pregunté por qué no la llevó a una escuela cercana a su casa y además privada, y me dijo: “Yo quería que mi hija se educara con el mayor contacto posible con la naturaleza y con otros valores”.

Es que Anita me cuenta que tiene incorporada una forma de vida y de educación de sus hijos tal, que al día de hoy ellos la retan a ella cuando deja una luz encendida o una canilla abierta sin necesidad. En su casa aprovechan lo orgánico que descartan y sacan la basura cada dos meses. Juntaban tapitas para el hospital Garrahan y hacen “Ecobotellas”, las de plástico, que rellenan con bolsas y demás plásticos, llegando a pesar 700 gramos.

Me mostró que tiene algunos libros de cabecera, como “La salud de la botica del Señor”, de María Treben, o “La vuelta a los vegetales”, de Carlos Hugo Burstallery. “Pero además, con la cuota de una privada que me ahorro, la mando a aprender saxo y equitación”, me dice, feliz.

En la misma escuela 17 Anita se conoció con Julia Grand, que lleva a allí a dos de sus hijos. Julia vivía con su familia en un PH de la Capital Federal y optó por irse a vivir al campo, en las afueras de Giles. Es pediatra y se va a trabajar a la ciudad todas las mañanas. Cuando llegó, descubrió que había muchas familias como ellos, emigradas de la urbe y buscando mejor calidad de vida. Dice que al llegar a Giles, los mayores le contaron que se bañaban en el arroyo y ahora está contaminado.

Ellas comenzaron a darse cuenta de que al campo ideal hay que recuperarlo, cuidarlo y recrearlo a diario. Pero lo bueno es que sus hijos ya se crían en una contracultura que toma conciencia de que, si seguimos así, el planeta se volverá inhabitable. A Julia le preocupa que sus hijos se angustien y se críen con temor a su propio futuro al ver por la televisión los incendios forestales y que se derriten los hielos. Por eso, como padres, apuestan a sembrar esperanza y en su nueva vida comenzaron con una huerta y a criar animales.

Miriam y su esposo, Néstor, también optaron por irse a vivir al campo con un proyecto agroecológico y crían animales para consumo familiar. Participan de la organización local, “Ambiente Saludable”, que ha promovido una ordenanza municipal por la agroecología y la restricción de los agroquímicos. Llevan a sus hijos a la 17 y los incentivan a comprometerse en organizaciones comunitarias que trabajen por el cuidado del Medio Ambiente.

Me contó Anita que los primeros quince días de la cuarentena el paisaje de Giles se calmó de tal manera que comenzaron a oírse los extraños Cielomotos -esas corrientes de aire que se embolsan y al chocar entre sí, suenan como trompetas-, el cielo se tornó más puro, azul. Los animales silvestres se adentraron en la ciudad, se sentía como nunca el aroma a manzanillas, tilos, azahares, madreselvas y salvia silvestre.

Un día, en un zoom del colegio, Anita le comentó a Julia y a Néstor que le gustaba andar en bici por los caminos rurales contemplando los cambiantes colores de los campos, siendo parada oficial comer unas moras o unos nísperos. Pero que sin embargo le indignaba ver cómo se estaba juntando tanta basura en sus costados. Tomaron conciencia de que una de las razones era porque en esos caminos no había contenedores adónde tirar la basura. Comenzaron entonces a pensar que podrían ser ellos los que tomaran la iniciativa de aportar su grano de arena aprovechando que el mundo había detenido su compulsiva polución del planeta, saliendo a limpiar los caminos en vez de quedarse encerrados en sus casas.

Reflexionaron: “Si en quince días la humanidad pudo lograr semejante cambio global, lo que podríamos lograr si entre todos continuáramos en ese mismo camino de modo sostenible, para siempre.” Pues aprovecharon esa inercia y se lo propusieron a los chicos de la escuela, empezando por sus hijos.

Comenzaron siendo tres adultos y unos nueve infantes, y así nació “La Biopandilla de la 17”. Decidieron salir los domingos a juntar basura durante 6 horas. Comenzaron con el viejo camino a la escuela. Los corralones de la ciudad les donaron bolsas y hasta les facilitaron sus máquinas para luego bajar las pesadas bolsas de sus camionetas. Se fue sumando gente que pasaba y hasta pasó un motoquero que, en vez de ayudarlos, les dijo: “¿Si llegaran a encontrar un elástico de moto, me lo podrían guardar?”

 

1 por 5
- +

1.

2.

3.

4.

5.

Empezaron a producir Ecobotellas, para utilizar como “Ecoladrillos” y construir con ellos contenedores donde dejar las bolsas grandes de basura que les donaron los corralones, que quedarían bonitos y llamativos. Al plástico que no entra en las botellas, lo llevan a la Planta Procesadora de Residuos Sólidos Urbanos de la Municipalidad o se lo recibe una empresa que los recicla para fabricar paneles.

También limpiaron el camino al Cementerio, pero ya se empoderaron y limpiaron también la Colectora de la Autopista, que no es un camino rural. Allí también piensan construir un contenedor con los Ecoladrillos. Una empresa de herrería industrial les regaló chapas con las que hicieron carteles con leyendas como: “No te pedimos que limpies, sino que no ensucies”, “Llevate tu basura” o “Si lo cuidás, vas tener un bello lugar para volver”.

Anita me cuenta que hace ochenta años la familia Méndez destinó “pulmones” de árboles para la ciudad de Giles, en el camino de las esparragueras, y colaboró en la forestación del parque municipal. Dice: “Los humanos nos creemos más que las plantas y que los animales, pero ellos estuvieron desde antes que nosotros. La Naturaleza es un patrimonio común de la humanidad y “todos” debemos cuidarla, por más que los campos tengan sus dueños”.

“La Biopandilla de la 17” sueña con que cada familia y cada escuela y cada Municipio ojalá formaran sus propias “Biopandillas” en el país y en el mundo, porque a medida de que se reactiva la economía del país, ya hay gente que está volviendo a ensuciar los caminos.

Para incentivar, crear conciencia y cambiar la cultura, están pensando en hacer regalos de semillas o plantines de árboles a los que les colaboran con Ecobotellas, o los ayudan a limpiar o les regalan agua para no deshidratarse en las jornadas. Y hasta hacer una “Suelta de semillas”. Quien pudiera donarles semillas o plantines, comuníquense con La Biopandilla de la 17, en las Redes.

Anita hace yogures y fernet caseros, y recuerda que su abuela Jacinta cuidaba su quinta y cocinaba todo casero y preparaba ungüentos con las caléndulas y con la grasa de los patos, curaba las picaduras con barro, hacía baños de asiento con malva, te de fresno para bajar la fiebre. Lo que debemos rescatar es aquella cultura de respeto, conocimiento y convivencia con la naturaleza, dice.

Hace poco se unió Julieta, que es artista plástica, ceramista, y aporta: “La cuarentena nos aquietó para poder pensar desde el corazón, reencontrarnos con nuestro ser y darnos cuenta de que todos somos uno con el unvierso.  La Biopandilla nos motivó, no sólo a levantar la basura del otro -quedando agotados al fin de la jornada- sino también nos impulsó a ser mejores y a creer, con nuestros hijos, que un mundo mejor es posible”.

Quisieron despedirnos con la bella canción, llena de bucólicos sueños, de Celeste Carballo, a una ciudad, que bien podría ser San Andrés de Giles: “Querido Coronel Pringles”.

 

 

 

 

Etiquetas: basurabiopandillacaminos ruralesecobotellassan andres de gilessustentabilidad
Compartir47
Tweet17
EnviarEnviarCompartir5
Publicación anterior

¿Cuánto están pagando los molinos por las últimas partidas de trigo de calidad del ciclo 2019/20?

Siguiente publicación

Estado presente: Gracias al subsidio estatal el área agropecuaria asegurada en Brasil creció un 98% para alcanzar un récord histórico

Noticias relacionadas

Notas

“Es inadminisible”: El agro salió con los tapones de punta contra la nueva ley que permite a los intendentes bonaerenses desviar fondos de los caminos rurales hacia obras hídricas

por Bichos de campo
21 octubre, 2026
Actualidad

Intendentes bonaerenses podrán usar por 180 días fondos asignados a la red vial para atender obras hídricas

por Bichos de campo
21 octubre, 2026
Actualidad

“La política gira en un universo paralelo y los productores somos ciudadanos de segunda”: Patricia Gorza alerta que las lluvias “normales” de primavera ya dejaron intransitables los caminos de 9 de Julio

por Nicolas Razzetti
16 octubre, 2026
Actualidad

Caminos rurales: productores de Rojas fueron a la Justicia para saber qué pasó con los 1.500 millones de pesos de la tasa vial y piden que se privatice la gestión de la red

por Nicolas Razzetti
14 octubre, 2026
Cargar más
Destacados

Media sanción para el proyecto de vandalismo rural: La lista completa de los diputados que votaron a favor y en contra

21 octubre, 2026
Valor soja

Alerta naranja: Se vienen tormentas intensas en gran parte de la zona pampeana y el Litoral

21 octubre, 2026
Valor soja

Fuerte baja de precios del trigo y el aceite de soja ante la posibilidad de un acuerdo entre EE.UU. y Rusia que permita terminar con el “apagón logístico” del mar Negro

21 octubre, 2026
Actualidad

Rebelde: La agroindustria argentina incrementó sus exportaciones, pero la soja dejó de ser el motor de ese crecimiento

21 octubre, 2026
Facebook Twitter Youtube Instagram
Sin resultados
Ver todos los resultados

© 2026 Bichos de Campo SRL

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Actualidad
  • Producción Animal
  • Agricultura
  • Regionales
  • Ciencia y Tecnología
  • Empresas
  • Clima y Naturaleza
  • VALOR SOJA
  • LA PEÑA DEL COLORADO
  • MERCADOS GANADEROS
  • FIERRO Y CHATAS
  • EL PODCAST DE TU VIDA
  • DE RAÍZ
  • Newsletter
  • Política de privacidad
  • Contacto
    • Comercial
    • Redacción

© 2026 Bichos de Campo SRL

Este sitio web utiliza cookies. Al continuar utilizando este sitio web, está dando su consentimiento para que se utilicen cookies. Visite nuestra Política de privacidad y cookies .