En 2026/27 las importaciones europeas tanto de semilla como de aceite de girasol seguirán muy firmes debido a la necesidad de atender tanto la demanda interno como la externa.
“La demanda de importaciones desde la UE-27 por parte de Turquía podría aumentar, a pesar de que se espera una buena cosecha en dicho país, ya que es posible que Turquía no pueda abastecerse de semillas de girasol y productos procesados provenientes de Ucrania y Rusia con la misma facilidad que en el pasado”, señala informe de la oficina local del USDA en la Unión Europea.
El pasado 1 de octubre Turquía implementó aranceles reducidos para la importación de semillas de girasol (del 20% al 12%), de manera tal de propiciar el ingreso de la oleaginosa a valores más accesibles. “Esa medida ya está repercutiendo en los mercados de Rumanía y Bulgaria, donde se prevé un incremento de las exportaciones. Fuentes del sector estiman que, dada la favorable demanda de procesamiento en la UE-27, las plantas de molienda están preparadas para recurrir a más importaciones de semillas de girasol si las exportaciones hacia Turquía superan las expectativas actuales”, apunta el documento.
El USDA prevé que la demanda industria de girasol seguirá firme, no sólo por el aceite (que tiene un precio elevado en términos históricos), sino también porque los pellets de girasol serán en 2026/27 una opción atractiva como sustituto de la harina de soja en la composición de las raciones forrajeras.
“Esto cobra especial relevancia ante la próxima entrada en vigor del reglamento de la UE-27 sobre productos libres de deforestación (EUDR), lo cual podría otorgar una ventaja temporal al girasol (y a la colza) frente a la harina de soja, debido a los sobreprecios que podrían afectar a las importaciones de esta última”, destaca.
Para el ciclo 2026/27 el USDA estima que las importaciones europeas de pellets de girasol serían de 2,40 millones de toneladas versus 2,20 millones en 2025/26 y 2,56 millones en 2024/25.
Las importaciones de semillas de girasol se dispararon en 2025/26 y se estima que alcanzarán las 1,4 millones de toneladas versus 582.000 toneladas en el ciclo previo. Para el ciclo 2026/27 el USDA proyecta importaciones por al menos 900.000 toneladas, lo que representa una nueva oportunidad comercial para la Argentina.
Eso porque, mientras que las exportaciones de girasol ucraniano cayeron por la imposición de aranceles de exportación, la Argentina y, en menor medida, Moldavia se convirtieron en las principales fuentes de aprovisionamiento de semilla de la UE-27.
“Durante los tres primeros trimestres del ciclo 2025/26, las importaciones de la UE desde Argentina crecieron un 1171% para alcanzar 850 000 toneladas, aunque fuentes del sector sitúan la cifra en valoes más cercanos al millón de toneladas”, apunta el informe. Entre los principales importadores de la UE-27 se encuentran Bulgaria, Rumanía, España y Portugal.
En tanto, las exportaciones de semilla de girasol de la UE previstas para 2026/27 se sitúan muy por encima de las estimaciones iniciales debido a la fuerte demanda por parte de Turquía, país que ha absorbido aproximadamente el 83 % del total de las exportaciones hasta la fecha (según estadísticas oficiales).
“Bulgaria y Rumanía fueron los principales exportadores de la UE. Turquía implementó un régimen comercial que favorece las importaciones para compensar una cosecha interna reducida. Esta situación propició un volumen de exportación desde Bulgaria y Rumanía superior al previsto inicialmente, a costa de una menor disponibilidad para la molienda interna”, remarca.
En lo que respecta al aceite de girasol, el USDA proyecta que en 2026/27 la Unión Europea deberá importar 2,40 millones de toneladas del producto versus 2,30 y 2,41 millones en los dos ciclos previos anteriores.






