Un informe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina (FADA) afirma que entre 2020 y 2025 el sector agroalimentario (con todo el entramado de actividades vinculadas) generó 480 mil nuevos puestos de trabajo en el país, hasta representar el 23% del empleo total. Y asegura que esta cifra se podría duplicar en los próximos años si el gobierno cumple con su promesa de eliminar las retenciones
Al actualizar su medición sobre el empleo generado por el campo y las industrias y servicios conexos a las cadenas productivas, la entidad cordobesa remarcó que actualmente “2 de cada 10” empleos privados en el país están vinculados al sector, hasta sumar una cifra cercana a 4,3 millones de personas.

En un gráfico resumen, puede verse que la principal generadora de empleo es la producción de carne vacuna, con más de 519 mil puestos. Luego le sigue el sector frutas, verduras y legumbres con más de 462 mil. Y en tercer lugar en el podio lo ocupa la soja, con 446 mil puestos de trabajo.
Vale aclarar que la Fundación FADA actualiza estos datos usando esta metodología una vez al año, desde principios de esta década. Eso es lo que le permite inferir que hubo un fuerte crecimiento desde 2020 y hasta el año pasado. En 2022, al publicar su primer informe, daba cuenta de 3.729.628 puestos de trabajo vinculados con el agro para el primer año de esta serie.

De allí que ahora la misma Fundación afirme: “Cuando analizamos qué pasó entre 2020 y 2025. En esos años, se crearon 480mil nuevos empleos en las Cadenas Agroindustriales, unos 80 mil empleos por año, empujado principalmente por la cadena de carne vacuna, soja, trigo, girasol y el sector lácteo”.
Comparando ambos gráficos, puede observarse rápidamente que el mayor crecimiento en la demanda de personal se dio en la cadena de la carne bovina, que pasó de 437 mil a 519 mil empleos; y en la de la soja, que creció de 364 mil a 446 mil puestos.
Vale aclarar que este salto en la demanda de empleo del agro y su entorno reflejado por FADA, que no se compadece con las cifras sobre la caída del empleo registrado que dan a conocer las autoridades laborales, se produjo tanto en este gobierno como con el anterior. De hecho, en mediciones semejantes, se da cuente de 3,9 millones de empleos eran generados en 2021.Y que habían crecido a 4.115.861 puestos de trabajo un año después, en 2022. Dos años después, ya con Javier Milei en el gobierno, la cifra sube levemente a 4.200.283 personas. Y ahora alcanza a 4,3 millones.
FADA considera que este crecimiento en la demanda de empleo privado puede ser mucho mayor todavía si se eliminan las retenciones a las exportaciones del sector. “El potencial sin retenciones es significativo: en diez años se podrían generar mas de 800 mil empleos”, aseguró la fundación, arriesgando incluso que en ese escenario “1 de cada 2 desempleados tendrían trabajo”.
“En diez años, las cadenas de granos y carnes podrían crear unos 830 mil empleos extras, desde la producción primaria, la industrialización, comercialización y transporte”, destacó Nicolle Pisani Claro, economista Jefa de FADA.
La estimación se basa en analizar “un aumento de la producción de granos que alcanza unas 70 millones de toneladas adicionales. Esta producción va teniendo diferentes destinos: exportación y mercado interno. En el caso particular del maíz, que sirve de alimento para animales, parte de esos granos va para la producción de carnes: porcina, aviar y vacuna; así como también bioetanol. La soja, al biodiesel. Es así que, la mayor producción de cereales y oleaginosas genera 430 mil empleos, a los que se suman 425 mil de las cadenas de carnes y biocombustibles”.
“Estos más de 850 mil nuevos empleos, en un mercado laboral con 1,6 millones de personas desempleadas, equivale a decir que las cadenas agroindustriales podrían reducir en un 50% el desempleo”, enfatizó la entidad.




