Si en el tradicional juego FIFA las variables importantes a tener en cuenta son el tipo de ataque, la velocidad y la defensa de un jugador, en la plataforma Bulltrack los indicadores a mirar van más por el lado de la reproducción, el crecimiento, la carcasa y la facilidad de parto.
“Como si fuera un jugador de fútbol, acá cada animal tiene su cuadrito con sus cualidades, su gráfico y vos elegís”, dijo a Bichos de Campo Santiago Scanlan, una de las mentes detrás de esa joven startup que, aunque no llega al año de vida, ya tiene numerosos clientes en el país y la región.
Como su nombre lo deja entrever, Bulltrack se basa en un “trackeo” de animales, en este caso, a partir de datos genómicos. Con una muestra de pelo de un toro, una vaca o un ternero, la plataforma arroja, de forma clara y sencilla, datos genéticos que son claves a la hora de tomar decisiones al interior del rodeo.

“Si bien el análisis genómico como tal ya se está usando, sigue siendo una increíble minoría. Y lo que identificamos es una enorme necesidad de simplificar su complejidad. El gran problema hoy es que vos mandás muestras y lo que se te devuelve, en muchos casos, es un Excel lleno de datos, que son valiosos pero muy difíciles de interpretar. Con el software de Bulltrack eso se procesa a partir de modelos desarrollados internamente y se genera un ranking acorde a los requerimientos del productor”, explicó Scanlan.
Pero, lejos de tratarse solo de cuestiones algorítmicas, detrás de la plataforma hay reunidas distintas áreas de expertise.
“Somos una familia y una combinación de distintas especialidades. Benjamín Scanlan, mi hermano, es cabañero y hace más de 15 años tiene su proyecto en Carmen de Areco, llamado Mis Amores. Es una cabaña de Angus negro y colorado y que inició con nuestro papá. Después está mi primo, John Scanlan, un genetista increíble que se encarga de la parte científica. Mi cuñado, Adolfo Custidiano, es un programador senior de mucha experiencia y está a cargo de la parte de desarrollo. Y yo vengo del mundo del software también. Soy emprendedor y trabajé para Estados Unidos”, relató.

El concepto central detrás de Bulltrack es que muchos indicadores productivos de suma importancia no son visibles “a ojo” y pueden ser claves para determinar el futuro de un rodeo.
Es así que hoy la plataforma entrega 24 DEPs (datos correspondientes a las diferencias esperadas de progenie) a los productores que envían sus muestras, que incluyen indicadores como peso al nacimiento, facilidad de parto materna, facilidad de parto directa, espesor de grasa, leche, fertilidad, rendimiento de carcasa, área de ojo de bife, marbling, eficiencia de conversión, altura al año, entre otros.

Y para demostrar la importancia que tiene la genómica, los emprendedores realizaron un análisis de rentabilidad.
“Calculamos cómo impacta la mejora de la genética en el rodeo. Estimamos que mejorar un 10% en calidad genética supone un retorno de unos 57,60 dólares por año por vaca”, indicó Scanlan.
Y añadió: “El escenario ideal es tener todo genotipado, o lo más posible. Obviamente, ahí hay un tema de inversión. Nosotros lo que recomendamos es genotipar los toros, porque se multiplican por 99 crías en su vida útil y eso derrama un montón de genética. Después podés avanzar con las vaquillonas para seleccionar a las mejores madres, los mejores vientres y mejorar la fábrica”.

Un dato importante es que Bulltrack trabaja con el respaldo del laboratorio Zoetis, que es quien se encarga de realizar el estudio genómico llamado Inherit. Esa empresa devuelve un informe que es analizado y sistematizado por el software de esa plataforma y que queda a disposición del productor de por vida.
“Lo único que nos tienen que enviar es una muestra de pelo en un sobre, con número de caravana y aclaración de si es macho o hembra. Nosotros hacemos el análisis y cargamos todo a Bulltrack. Incluimos dos reuniones de asesoramiento en las que vemos los resultados y definimos una estrategia anual. Se cobran 49 dólares por muestra y, en caso de que el animal se venda, se puede enviar como respaldo toda esta batería de datos”, afirmó Scanlan.
-¿Desde dónde reciben muestras?- le preguntamos.
-De todo el país. Incluso comenzamos a trabajar en Uruguay con el segundo frigorífico exportador. Con ellos estamos haciendo un plan muy fuerte de selección genética. Nos pone contentos estar exportando este conocimiento.
-¿Qué planes tienen a futuro?
-La recepción ha sido espectacular. Arrancamos en febrero y nos hicimos conocidos con el boca en boca. Ya tenemos casi 5.000 genomas cargados sin haber empezado todavía la campaña fuerte de difusión. Ahora sumamos un catálogo online de semen genotipado, que es gratuito y abierto, y en octubre vamos a lanzar el marketplace para poner a la venta los animales que el productor considere que son buenos.
-Su foco por ahora está puesto en lo productivo. ¿Proyectan sumar cuestiones vinculadas a lo sanitario?
-Una de las ideas es empezar a ofrecer también análisis sanitarios para ir complementando ese perfil del animal. Otro laboratorio ofrece análisis para resistencia de enfermedades. Con eso iremos enriqueciendo el perfil de cada animal.





