Luego de aprobar la puesta en marcha de un nuevo sistema de consorcios camineros el Senado de San Luis acaba de sancionar definitivamente el Presupuesto 2027, que contempla una partida de 5700 millones de pesos para que los productores mantenengan y mejoraren la extensa red.
En verdad, la suma de dinero es incluso más baja que la que figuraba en el Presupuesto 2025, cuando se había aprobado destinar más de 6200 millones para los caminos rurales. Luego de señalamientos por no haber ejecutado aquellos fondos, no hubo partidas específicas para 2026. Ahora, con un el nuevo esquema ya habilitado para toda la provincia, la expectativa es que, aunque menos, los recursos sí se ejecuten.
A fines de agosto se impuso el proyecto impulsado por el oficialismo provincial para poner en marcha un modelo de consorcios camineros muy similar al cordobés. La decisión fue que de ahora en más sean los productores y vecinos los que administren los más de 4600 kilómetros de red vial, con un sistema dividido en 17 circuitos de aproximadamente 200 a 250 kilómetros cada uno.
Aunque la decisión sobre cómo llevar adelante la conservación, mantenimiento y mejoramiento estará en manos de los consorcios, habrá igualmente una instancia de coordinación estatal para aprobar los proyectos y designar las partidas presupuestarias.
Los recursos provendrán del Fondo para el Mantenimiento de Rutas No Pavimentadas (Fonopa), creado para este sistema, que estará integrado por el 100% de la recaudación vinculada a guías y certificados de ganado y frutos y por el 50% de la recaudación del Impuesto Inmobiliario Rural.
De cara al año próximo, ya se determinó cuál será el tamaño de esa caja, que esperan esta vez sí se ejecute.

Tras la media sanción en Diputados, el Senado provincial terminó aprobando el proyecto de presupuesto oficialista, que contempla un gasto total de más de 2800 billones de pesos, un 37% más que el ejercicio anterior, y no establece un 37% y no prevé endeudamiento ni gastos reservados.
En el marco de una caída sostenida de los recursos coparticipables, destacan que se espera una menor dependencia de los fondos nacionales y que se evita echar mano a recursos extraordinarios.
La partida de obra pública concentra el 11% del presupuesto, con una inversión cercana a los 270.000 millones de pesos. Aunque en su mayoría irá destinada a los programas de “soluciones habitacionales”, también contempla a los caminos rurales y les destina 5700 millones para poner en funcionamiento el nuevo régimen de conservación y mejoramiento.

Si se lo compara con el Presupuesto 2025, la partida del año próximo no sólo es menor en términos nominales, sino que representa una caída de, por lo menos, un 60% en términos reales, teniendo en cuenta la inflación acumulada.
Para aquel ejercicio, se había aprobado destinar 6.216.697.283 de pesos a la partida de “Consorcios Camineros y Rurales”, teniendo en cuenta que algunos de ellos ya estaban en funcionamiento, aunque sin un sistema que alcanzara a toda la provincia. No obstante, según denunció el senador opositor Hugo Olguín durante el debate de la Cuenta de Inversión, no fue finalmente ejecutada. En el Presupuesto 2026, por su parte, San Luis no contempló recursos específicos para los consorcios.
Ahora, con un esquema ya vigente, y la inminente puesta en marcha de los grupos de trabajo en cada región, se sabe que de cara al año próximo los más de 4600 kilómetros de caminos rurales de la provincia tendrán a disposición unos 5700 millones de pesos.




