Brasil reconoció que en la campaña actual de trigo tendrá que importar una cifra récord del cereal ante el fracaso de la cosecha generado por desastres climáticos.
Este jueves el organismo oficial Conab proyectó una producción de trigo para el ciclo 2026/27 de 5,81 millones de toneladas versus 6,02 millones previstas un mes atrás y 7,87 millones recolectadas en 2025.
En ese marco, Conab proyecta que en la campaña 2026/27 exportará 1,49 millones de toneladas de trigo forrajero para importar 7,10 millones de cereal para panificación, la mayor parte del cual debería provenir de la Argentina.
Las mayores reducciones de área se registraron en los estados de Rio Grande do Sul, Santa Catarina, Goiás y Mato Grosso do Sul. “Esta contracción se asocia a las condiciones presentes en el mercado y a la cautela de los productores ante el riesgo climático”, señala el informe de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) en referencia a la fase ENSO “El Niño”, que suele provocar lluvias intensas en las principales regiones cerealeras brasileñas durante la cosecha.
Por otro lado, se espera un aumento de la productividad en Goiás, debido a la mayor participación relativa de la superficie bajo riego, aunque con un peso relativo escaso en el número nacional proyectado.
La siembra se encuentra en su fase final en las principales regiones productoras. En Rio Grande do Sul y Paraná se completó a principios de agosto, con áreas predominantemente en desarrollo vegetativo, mientras que en Paraná ya se observan los primeros cultivos en floración y llenado de grano. En Santa Catarina, los trabajos continúan en una etapa avanzada, con cultivos que ya han emergido y se encuentran en desarrollo vegetativo.






