Biofilm, la compañía argentina especializada en soluciones biotecnológicas y nutricionales para agricultura, presentó, en el marco de la última edición del Congreso Aapresid, novedades de uno de sus últimos lanzamientos, que promete hacerle frente a una enfermedad endémica en el norte del país.
Se trata Stick Zinc, el único bioestimulante sólido del mercado para tratamiento de semillas de maíz y girasol, formulado con una alta concentración de zinc (40%), que favorece el desarrollo radicular, la optimización de plantabilidad y el aumento del rendimiento. A esos beneficios se suma, según dieron a conocer recientemente, su capacidad para mitigar el estrés causado por el complejo del achaparramiento del maíz, transmitido por el vector Dalbulus maidis, y que se ha consolidado como una de las principales problemáticas sanitarias de este cultivo.

“Si bien el producto no fue originalmente formulado para atender esa problemática, distintos ensayos realizados junto a la Estación Experimental Obispo Colombres arrojaron resultados que no se venían viendo con otro tipo de herramientas”, contó Pablo Cavallo, coordinador del servicio técnico de Biofilm.
“Su base es tetrahormonal, tiene altas concentraciones de zinc y se pensó para lograr mayor velocidad de germinación y stand de plantas por hectárea. Lo que estudiamos ahora es su respuesta contra este complejo de difícil manejo, y los resultados son consistentes para diferentes híbridos, en diferentes localidades y diferentes años. Tenemos ensayos en más de 8 localidades y las respuestas se mantienen”, destacó Cavallo.

La problemática, explicó el especialista, se aborda desde lo fisiológico. Stick Zinc logra una planta más vigorosa desde el inicio, con un mayor volumen radicular, desarrollo aéreo y engrosamiento de caña, que se traduce en un mayor diámetro de vasos conductores. Y es ahí donde se frena uno de los principales daños del achaparramiento.
“El complejo genera taponamiento de estos vasos y de esta forma eso se evita. Además, Stick Zinc genera buena provisión de nutrición mineral que, en el caso del Zinc, tiene una alta demanda en estadios tempranos”, indicó Cavallo.

Stick Zinc forma parte de un portfolio de productos más amplio, que se completa con coadyuvantes, bioestimulantes y biológicos destinados al tratamiento de semillas y nutrición.
“A cada cultivo le damos una regulación fisiológica y nutricional adecuada según su necesidad y ambiente”, resumió el especialista.




