El denominado “mercado climático” estadounidense está promoviendo –como es usual en esta época del año– una elevada volatilidad en los valores de los futuros de los granos en el CME Group (“Chicago”) de la mano de los cambiantes pronósticos meteorológicos.
La agencia climática de EE.UU. (NOAA) ahora proyecta que en los próximos siete días se prevén acumulados de precipitaciones moderados a importantes en gran parte de la región núcleo agrícola estadounidense.
Hasta la semana pasada, la ausencia de pronósticos de lluvias abundantes en la zona agrícola del Medio Oeste de EE.UU. venían impulsando “apuestas” alcistas por parte de fondos agrícolas en los futuros de trigo, maíz y soja de Chicago
Ese mismo impulso que hasta hace pocos días atrás “anabolizaba” el alza de los valores de los productos agroindustriales es el que ahora está profundizando las fuertes bajas de precios registradas este lunes de manera generalizada.
El monitor de humedad en el perfil del suelo a una profundidad de un metro, desarrollado por la NASA y el USDA (Crop-CASMA), muestra un marcado déficit hídrico en el oeste de Iowa, Nebraska, Dakota del Sur y del Norte y el sudoeste de Minnesota.
La zona comprometida por restricciones hídricas representa, en condiciones climáticas normales, alrededor del 20% y del 25% de la producción estadounidense de maíz y soja respectivamente, lo que implica que lo que suceda allí es relevante para el sistema de formación de los precios de ambos productos
Una vez concluidas las precipitaciones pronosticadas, será necesario evaluar qué impacto tuvieron las mismas en el perfil de humedad del suelo y, a partir de tales registros, estimar si los cultivos de granos gruesos –especialmente el maíz– logró recibir aporte de agua a tiempo para evitar perder potencial productivo.
Mientras tanto, algunos inversores especulativos aprovecharon el pronóstico de lluvias para liquidar posiciones y tomar ganancias hasta tanto aparezcan nuevos factores alcistas, los cuales, por cierto abundan en las regiones del Mar Negro, donde la capacidad exportadora de Rusia y Ucrania está muy comprometida por el conflicto bélico entre ambas naciones.







