Las exportaciones de carne vacuna en febrero fueron de 60.000 toneladas, según informe este viernes el INDEC. Esto significa una caída de 4% con respecto a febrero del año pasado.
En lo que va del año los embarques de carne vacuna sumaron 124.600 toneladas, registrando un 5% de aumento, pero cabe recordar que el arranque del 2025 fue muy malo, y en los primeros dos meses del año pasado las exportaciones de carne habían caído 20%.
La reducción de las ventas en febrero choca contra la fuerte demanda mundial de carne. Europa está pagando hasta 22.000 dólares por la tonelada de cortes Hilton. Por eso el dato positivo viene por el lado de los precios. En febrero la facturación fue de 280 millones de dólares, 29% más que en igual mes del año pasado.
Estados Unidos paga 8.500 dólares por el promedio de cortes enfriados finos y congelados y en bloque para industria.
Por su parte China está aumentando su demanda. Los importadores buscan comprar la mayor cantidad posible porque saben que tienen un cupo limitado que se va a acabar en pocos meses más y necesitan abastecer a su demanda interna. Los precios subieron 15/20% en ese mercado.
Estas cuestiones se reflejan en el aumento en la facturación, pero las empresas exportadoras están aprovechando de forma parcial porque, como dicen los empresarios, “el número no da” a pesar de los altos precios.
En los últimos días el valor del novillo perdió cerca de 5%, pasó de 8.500 pesos que hizo de máximo a los actuales 8.000/8.200 pesos, a pesar de la escasa oferta. La demanda no pudo convalidad los precios y estos dieron un par de pasos para atrás.
Los industriales dicen que se ven afectados por varias cuestiones: la escasez de materia prima, que encarece el precio de la hacienda, y los incrementos de costos en dólares porque el ritmo devaluatorio es menor a la inflación en pesos. Además hay ítems como el combustible que pegaron un fuerte salto.
La cuestión cambiaria se refleja también en las importaciones que en lo que va del año sumaron 3.500 toneladas contra las 1.800 del año pasado, es decir, se duplicaron.
Con este nivel de exportaciones y una producción de carne que en febrero fue de 217.000 toneladas el consumo promedio quedo en 44 kilos anuales por habitante en febrero, un 10% menos respecto del 2025.




