La multinacional agroindustrial Louis Dreyfus Company (LDC) cortó cintas en el corazón del Gran Rosario y sumó una pieza estratégica a su engranaje industrial. En horas de este viernes inauguró una nueva línea de molienda especializada en su complejo de Timbúes, provincia de Santa Fe.
La ampliación permite a la compañía incorporar capacidad para procesar semillas de alto contenido de aceite, lo que le permitirá diversificar su matriz más allá de la soja. A partir de ahora, la planta podrá trabajar también con camelina, carinata, canola y girasol, complementando la estructura ya existente.
Hasta esta inversión, el complejo operaba una planta de molienda de soja con capacidad de hasta 7.000 toneladas diarias, lo que era equivalente a 2,5 millones de toneladas anuales y una terminal portuaria propia. Ese combo lo posicionó como un nodo estratégico sobre la Hidrovía Paraná–Paraguay, clave para la logística y los flujos de exportación del complejo agroindustrial argentino.
Con la nueva línea, se suman hasta 3.000 toneladas diarias adicionales de capacidad de procesamiento. Ese volumen no solo amplía el techo productivo, sino que también permite sostener operaciones en períodos de menor actividad estacional de la soja, dándole mayor flexibilidad operativa al complejo.
En esta oportunidad, LDC orienta su inversión hacia la elaboración de aceites extraídos de granos de camelina y carinata, los cuales se utilizan como combustible sostenible en el sector aeronáutico. Los aviones pueden operar con estos combustibles de origen vegetal, y a nivel internacional existe un compromiso de las aerolíneas para aumentar su uso y reducir el consumo de combustibles fósiles. Al igual que otras empresas, LDC ha estado impulsando una cadena productiva que abarca desde la obtención de los granos hasta su procesamiento industrial.
En términos industriales, la obra incluyó la instalación de cinco prensas especializadas, un cocinador rotativo, tres cocinadores verticales, dos separadores de impurezas y dos decantadores. Se trata de equipamiento orientado específicamente al procesamiento eficiente de cultivos con alto contenido de aceite.
El esquema productivo contempla la obtención de harina y aceite. La harina estará destinada a la alimentación animal, mientras que el aceite tendrá como destino la producción de biocombustibles avanzados, entre ellos combustible sostenible de aviación (SAF) y aceites vegetales hidrotratados (HVO). En ese punto, la apuesta industrial se conecta de manera directa con la creciente demanda global de materias primas para la transición energética.
Desde la compañía enmarcan esta inversión dentro de su estrategia de crecimiento, enfocada en fortalecer sus actividades centrales de comercialización mediante la ampliación de capacidad de procesamiento y la diversificación de la oferta local. Al mismo tiempo, la empresa busca posicionarse para acompañar a sus clientes en el cumplimiento de compromisos vinculados a la descarbonización y a los nuevos estándares energéticos internacionales.
Juan José Blanchard, COO del grupo y cabeza a nivel Latinoamérica de la compañía aseguró: “La nueva infraestructura que acabamos de recorrer incluye prensas especializadas, cocinadores rotativos y verticales, separadores de impurezas, decantadores y pelleteras. En otras palabras, incorporamos tecnología diseñada específicamente para garantizar eficiencia, escalabilidad y calidad en nuestra operación. No se trata solamente de nueva maquinaria. Se trata de una actualización estratégica que consolida a Timbúes en la vanguardia de la industria”.
Ante la mirada del Jefe de Gabinete Nacional Manuel Adorni, la secretaría de la Presidencia Karina Milei y el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem, y del ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, el directivo industrial agregó: “Esta inversión acompaña las transformaciones que se están dando a nivel global en materia energética. A nivel global, la demanda de este tipo de biocombustibles está creciendo de manera sostenida. Eso impulsa una mayor necesidad de aceites vegetales aptos para estos procesos y está modificando la dinámica de los mercados de oleaginosas, elevando la relevancia industrial de los cultivos con mayor contenido de aceite”.
Blanchard, a su vez, recordó las recientes inversiones de la compañía en Argentina y anticipó lo que se viene: Ya estamos trabajando en nuevos proyectos: la próxima inauguración de una caldera eléctrica en esta misma planta; la construcción de nuestro tercer acopio en la provincia de Córdoba, en General Paz; y la inversión en descascarado en caliente en General Lagos, destinada a modernizar su línea de molienda”.

Manuel Adorni, desde el estrado, también aseguró: Eesta inauguración desmonta varios mitos instalados por los eternos enemigos de la Argentina, que buscan por todos los medios impedir nuestro crecimiento. El primero es el que el campo no genera valor agregado alguno, que no genera empleo y que es un sector meramente extractivo. Sin embargo, acá lo que estamos celebrando es la inauguración de una planta altamente especializada, tanto en su nivel de maquinaria como en la tecnificación de su personal. Existen pocas industrias con tanta capacidad de incorporar valor como lo es esta, y Dreyfus es precisamente una prueba de ello”.
Fundada en 1851, LDC es uno de los grandes jugadores globales en comercialización y procesamiento de productos agrícolas. Opera en más de 100 países, emplea a unas 19.000 personas y mueve alrededor de 95 millones de toneladas de productos por año a través de sus distintas plataformas de negocio, que abarcan desde cereales y oleaginosas hasta algodón, azúcar, café, jugos y soluciones para alimentos y raciones.
Con esta nueva línea en Timbúes, la compañía refuerza su presencia industrial en Argentina y ajusta su estructura a un mercado que exige mayor diversificación de cultivos, trazabilidad y materias primas aptas para una matriz energética en transformación.





