Usamos el adjetivo en el título porque “cagón” fue la palabra más escuchada entre el centenar de productores de yerba mate que se reunió este viernes en la ciudad de Aristóbulo del Valle, en el corazón de Misiones, para referirse al presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Rodrigo Correa, un contador que fue nombrado allí por el gobierno de La Libertad Avanza (LLA) y que convocó a un centenar de productores para a último momento dejarlos plantados.

Correa fue nombrado en el INYM luego de que el propio gobierno de Javier Milei dejara más de dos años ese puesto vacante, en una estrategia pensada para dejar acéfalo ese organismo y que nadie pudiera convocar a la reunión semestral para fijar precios de referencia de la materia prima entregada por los productores, la hoja verde. Así el Instituto perdió su principal función, mientras se desplomaron los precios pagados a los 13.000 colonos misioneros, que dicen estar atravesando “la peor crisis de la historia”.
El dirigente libertario, quien sería amigo de Javier Lanari, el nuevo vocero de la Presidencia, y que no tenía antecedentes en el negocio yerbatero sino que proviene del sector de la carne, fue nombrado allí para evitar que prospere una denuncia en Comodoro Py contra el presidente Javier Milei y varios de sus funcionarios (la responsabilidad directa sobre el INYM recae en el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta) por incumplimiento de deberes de funcionario público, entre otras cosas. Pero hasta ahora su gestión ha sido más que nada decorativa y apuntó a ganar tiempo mientras se recalienta la crisis yerbatera por el inicio de la cosecha.
La presión de los directores del INYM (que es un ente colegiado donde interviene toda la cadena) provocó que finalmente el mencionado Correa accediese a tener una reunión con dirigentes y productores que querían transmitir su angustia por la situación. “Esta reunión fue convocada por el presidente del instituto, el contador Rodrigo Correa. La reunión fue programada tal cual lo había solicitado. Pero en el día de ayer nos comunicaron que no iba a estar participando. Desconocemos los motivos. Entonces desde las asociaciones decidimos seguir adelante y tomar alguna medida”, contó a Bichos de Campo uno de los referentes de las protestas yerbateras de estos dos últimos años.
De la asamblea, de la que participaron un centenar de dirigentes de nueva asociaciones yerbateras y productores de base, salió el texto consensuado de una carta dirigida al propio Correa. No le dicen “cagón”, pero casi.

“Apenas asumió como Presidente del INYM, las asociaciones de productores hemos solicitado una reunión con Usted y Usted amablemente la concedió pero condicionando la cantidad de participantes, cosa que no podemos aceptar por obvias razones ya explicadas. El paso siguiente fue insistir en una convocatoria amplia, que inicialmente aceptó y le puso fecha: viernes 20 de febrero, 16 horas, en el SUM de la Municipalidad de Aristóbulo del Valle. Pero a medida que pasaron los días, fue cambiando esa decisión y enviando mensajes distintos a los productores, primero diciendo que no iba a ocurrir la reunión, después que sí, y finalmente, a un día de concretarse, el mensaje que se conoció fue que no encontraba lugar para el encuentro”.
“Debemos recordarles que los yerbateros tenemos un largo historial de encuentros en rotondas, yerbales, rutas, chacras, secaderos, salones comunitarios, iglesias, patios familiares, cualquier espacio donde podamos dialogar, escucharnos mirándonos a la cara, respetarnos y encontrar juntos una salida a los males que nos aquejan. Si Usted nos hubiese preguntado, íbamos a acondicionar un espacio para ese encuentro que nuevamente decidió suspender y que para nosotros es tan importante. Y le reiteramos: no queremos comunicación por teléfono; necesitamos encuentro personal, amplio y diverso, con la participación de todas las asociaciones y por qué no, de todos los que sientan que pueden aportar a la gravísima crisis en la que nos sumergió el Gobierno de la Nación”.
“Pero bueno, no salió el encuentro y aquí estamos, acercando este escrito que en definitiva resume, apretadamente, una de las muchas demandas que tenemos”.

Luego de este triste prólogo, el tono de los yerbateros se puso más duro y revelador de los motivos reales por los que el tal Correa prefirió escapar de este encuentro cara a cara con ellos. La carta dice que “desde que Javier Milei asumió la presidencia de la Nación, en diciembre de 2023, el sector yerbatero comenzó a transitar quizás el peor momento de su historia, un hecho reflejado sobre todo en la caída estrepitosa del precio de la materia prima y en la eliminación de normas y estructuras que garantizaban la inocuidad y calidad del producto, con impacto directo en el consumidor y por lo tanto también, en el corto y mediano plazo, en la comercialización”.
Luego de reivindicar parte de la tarea realizada por al Instituto Nacional creado por ley en 2002 -luego de una crisis quizás tan grave como la actual-, los firmantes de la carta declararon que “los Decretos 70/23 y 812/23 que limitaron facultades al INYM y otras medidas económicas tomadas por el actual Gobierno nacional, al que Usted representa hoy como Presidente del INYM, no solo frenaron ese crecimiento y desarrollo sino que además nos están empujando, deliberada y aceleradamente, a la pobreza y a la migración rural, obligando a nuestros trabajadores a trasladarse a otros país para poder subsistir”.
“En este punto, le solicitamos, además de cumplir con su deber, que accione la empatía. Que se pregunte: ¿Quién puede subsistir, en la Argentina de hoy, donde el combustible y otros servicios esenciales no paran de subir, con un yerbal de 10 hectáreas, con un promedio de rendimiento de 6 mil kilos de hoja verde por hectárea, que recibe solo 180 pesos por ese kilo cosechado y recibe ese valor en cheques a cobrar en 120 o más días?”
La situación, que fue caracterizada como de “criminal deterioro socioeconómico”, ha sido también calificada como preocupante por las autoridades del gobierno de Misiones, que esta semana -aunque con disimulo- aceptaron la crisis y pidieron al INYM que vuelva a imponer precios de referencia que evitar abusos de la cadena sobre los productores más pequeños.
En concreto, la asamblea reclamó al contador libertario que se ponga urgente a gestionar para frenar la crisis. “Este, señor Rodrigo Correa, es un problema socio económico de relevancia pública nacional que lo generó la política de su Gobierno, y por lo tanto se resuelve esencialmente con intervención política, con gestión política, un terreno que sabemos Usted tiene sobrada capacidad para desenvolverse, es decir: solo falta que tome la decisión de actuar en ese sentido”, le sugirieron.
Sobre el final de la misiva, los insultos quedaron en guardia, acaso sea necesario utilizarlos en el inicio de un nuevo ciclo de la protesta yerbatera. Como rapto ilusorio, los yerbateros optaron por un tono conciliador para cerrar su carta frente al faltazo del funcionario. “Nos queda confiar que Usted, señor Rodrigo Correa, es un hombre de bien, que desde la perspectiva bíblica, es aquel que ama a Dios sobre todas las cosas, vive con integridad, demuestra rectitud, sabiduría y generosidad hacia el prójimo, y que por lo tanto, ahora que conoce más sobre la actividad yerbatera, y que puede observar como se encontraba antes de la políticas de desregulación y cómo se encuentra en la actualidad, actuará en consecuencia”.




