Un total de 235 productores hortícolas cordobeses recibieron 91 millones de pesos en concepto de premio por haber implementado Buenas Prácticas Agropecuarias (BPA). Se trata de una cifra promedio de casi 390.000 por beneficiario.
La acción se llevó a cabo en el marco del Programa de Buenas Prácticas Agropecuarias de la provincia de Córdoba, que en esta campaña resolvió duplicar la cantidad de puntos asignados a las prácticas hortícolas en relación con la edición anterior, lo que se tradujo en un incremento significativo de los aportes otorgados.
En ese sentido, el Ministerio de Bioagroindustria trabaja de manera articulada con Aproduco, la Asociación de Productores Hortícolas de la provincia de Córdoba, con el objetivo de acompañar a los productores en el uso de buenas prácticas, un aspecto esencial en alimentos que van del campo a la mesa de manera directa.
El Programa de Buenas Prácticas Agropecuarias tiene como objetivo central fomentar la adopción de prácticas responsables en el agro, impulsar un cambio cultural en los sistemas productivos y contribuir al desarrollo sostenible en todo el territorio provincial.
Además, quienes participan del programa acceden a beneficios concretos, como un 5% de descuento en el Impuesto Inmobiliario Rural.
“Este programa reconoce y estimula a los productores que hacen las cosas bien en el campo. Es una herramienta integradora, donde participan grandes, medianos y pequeños productores”, señaló ministro de Bioagroindustria, Sergio Busso, en un acto realizado para entregar los premios.
Durante la jornada, también se destacó la puesta en marcha de un fondo propio de emergencia agropecuaria destinado a pequeños productores. Se trata del Programa para Mitigar Efectos Adversos en el Marco de la Emergencia y/o Desastre Agropecuario, una iniciativa que busca brindar respuestas rápidas ante situaciones críticas provocadas por fenómenos climáticos, telúricos, biológicos o físicos.
“Es la primera vez que vamos a contar con un fondo con recursos propios para acompañar a pequeños productores afectados por eventos climáticos. Es un avance enorme en términos de previsibilidad y presencia del Estado”, subrayó Busso.
El programa contempla herramientas financieras como subsidios de tasas, aportes no reintegrables y asistencia para recomponer la capacidad productiva e infraestructura de trabajo frente a contingencias adversas.




