En 1958, en la ciudad de Luohe, en la provincia china de Henan, el Estado puso en marcha una pequeña planta frigorífica destinada a procesar y conservar carne para el abastecimiento regional. Se llamaba Luohe Cold Storage y formaba parte del entramado industrial de la China socialista, bajo control del gobierno local. Décadas más tarde, ese frigorífico estatal se convertiría en el punto de partida de WH Group, hoy la mayor empresa de carne de cerdo del mundo.
La transformación comenzó en los años 80, cuando Wan Long, entonces un técnico de la planta, fue designado gerente general en el marco de las reformas económicas impulsadas por Deng Xiaoping. Bajo su conducción, la fábrica dejó de operar como una unidad administrativa y empezó a funcionar con criterios comerciales: amplió su capacidad, incorporó procesos industriales modernos y desarrolló productos con mayor valor agregado. En 1989 nació la marca Shuanghui, que se consolidó durante los años 90 como líder del mercado chino de carnes procesadas.

Ese proceso culminó en 2006, cuando el Estado local de Luohe vendió su participación en la empresa y Shuanghui quedó definitivamente privatizada. A partir de allí, el grupo aceleró su expansión y se preparó para salir al mundo. El salto decisivo llegó en 2013, cuando Shuanghui International adquirió Smithfield Foods, el mayor productor de carne de cerdo de Estados Unidos, en una operación valuada en unos 7.100 millones de dólares, incluyendo deuda. Fue la mayor compra de una empresa alimentaria estadounidense por parte de capitales chinos y marcó el nacimiento de una plataforma verdaderamente global.

Tras esa operación, el holding adoptó el nombre WH Group y comenzó a cotizar en la Bolsa de Hong Kong en 2014. Desde entonces, consolidó una estructura integrada con operaciones en Asia, América del Norte y Europa, combinando producción primaria, faena, procesamiento industrial y marcas de consumo masivo. En Europa, sumó activos en Polonia y España, mientras que en China reforzó su liderazgo en carnes procesadas, un segmento clave por márgenes y estabilidad.
En 2024, WH Group registró ventas por 25.940 millones de dólares. Más de la mitad de esos ingresos provinieron de carnes envasadas (fiambres, salchichas y productos listos para consumir), que concentraron también la gran mayoría del resultado operativo. La carne fresca de cerdo aportó volumen, pero con márgenes más acotados, confirmando el eje estratégico del grupo: menos commodities y más producto con marca.

La magnitud del grupo se refleja en sus números. En China, WH Group emplea a unas 46.000 personas, opera en 18 provincias, cuenta con 19 plantas de faena, 26 plantas de carnes procesadas, 17 granjas de producción porcina, 3 granjas avícolas y una infraestructura diseñada para procesar grandes volúmenes. Su capacidad anual incluye la faena y procesamiento de unos 25 millones de cerdos, la elaboración de 2,08 millones de toneladas de carnes procesadas y el procesamiento de alrededor de 300 millones de aves.
En Estados Unidos y México, a través de Smithfield, el grupo emplea a unas 35.500 personas, opera en 21 estados, cuenta con 39 plantas de faena y procesamiento, unas 500 granjas propias y más de 1.400 granjas integradas. Su capacidad anual alcanza la faena y procesamiento de 30,7 millones de cerdos y la producción de 1,6 millones de toneladas de carnes procesadas. En México, además, controla Altosano, uno de los principales productores y procesadores porcinos del país.

En Europa, tiene presencia en siete países, emplea a más de 18.800 personas, opera 27 plantas industriales, 3 granjas avícolas, más de 50 granjas porcinas propias y unas 950 integradas. Su capacidad anual incluye la faena de 5,6 millones de cerdos, la producción de 440.000 toneladas de carnes procesadas y el procesamiento de unos 160 millones de aves.
Los resultados más recientes muestran una compañía enfocada en consolidar esa integración. En el primer semestre de 2025, WH Group reportó ingresos por 13.387 millones de dólares, con un crecimiento cercano al 9%, y un resultado operativo de 1.259 millones de dólares. En ese período, vendió alrededor de 1,45 millones de toneladas de productos procesados y 1,96 millones de toneladas de carne fresca, con una faena cercana a 23,7 millones de cerdos.

La figura de Wan Long sigue siendo central en esa arquitectura. Aunque dejó el cargo de CEO en 2021, continúa como presidente del directorio de WH Group, rol desde el cual conserva influencia estratégica sobre el grupo. Multimillonario y una de las figuras más influyentes de la industria cárnica global, fue el arquitecto de la internacionalización del holding y de la compra de Smithfield, que redefinió el mapa mundial del negocio porcino.
En definitiva, desde una planta frigorífica estatal en la China de Mao hasta una multinacional con casi 26.000 millones de dólares en ventas, WH Group sintetiza hoy la evolución de la industria alimentaria global: concentración, integración vertical y marcas como eje de rentabilidad.




