La empresa textil Emilio Alal Sacifi, con un siglo de existencia, decidió cerrar sus plantas de Goya, en Corrientes, y Villa Ángela, Chaco, y acusó directamente a la “apertura indiscriminada de las importaciones de hilados, telas y prendas de vestir y también fardos de ropa usada” como una de las razones de la imposibilidad de seguir operativa.
“Emilio ALAL SACIFI , Pyme argentina con más de 100 años de trayectoria industrial , informa que luego de un proceso de análisis y de haber agotado todas las instancias posibles se ha visto obligada a tomar la decisión no deseada de cerrar sus plantas productivas de hilados y telas de las ciudades de Goya (Corrientes) e hilados en Villa Angela (Chaco), como consecuencia del actual contexto económico y comercial adverso, sumado a problemas estructurales que afectan la competitividad de la industria nacional , y ha tornado inviable la continuidad de sus operaciones, no avizorando cambios de relevancia para el corto y mediano plazo”, dijo la empresa en un comunicado.

La firma había sido creada en 1914 y, además del rubro textil, había diversificado sus actividades en otros tres rubros: agroindustrial, curtiembre y desmotadora. La decisión del cierre afecta a sus negocios vinculados a la hilandería y pegan con fuerza sobre 250 familias de sus trabajadores, que serán despedidos.
Además de a la apertura indiscriminada de las importaciones textiles, la firma culpó de la decisión a “la caída del poder adquisitivo en nuestro país, que impacto negativamente en la demanda de textiles”, así como se lamentó de los “elevados costos financieros, laborales, y energéticos como así también elevada carga impositiva y atraso cambiario”.
“Esta situación se ha agravado significativamente en los últimos días debido al profundo deterioro de la cadena de comercialización y cobranzas del sector textil, lo que afecto el flujo financiero de la compañía y limito su capacidad operativa”, añadió el comunicado.

Que lamentó: “A pesar de haber realizado todos los esfuerzos a nuestro alcance, incluyendo el reciente inicio en la producción de telas para dar mayor valor agregado a nuestra producción de hilados, contando
con una producción eficiente y estándares de calidad internacionales que nos ha permitido exportar a países de nuestro continente, la empresa no ha logrado revertir este escenario adverso”.
“La decisión adoptada no es aislada y no responde a una falta de compromiso ni de voluntad, sino que refleja una crisis que afecta a la mayoría de las industrias manufactureras y de manera particular al sector textil que atraviesa el momento más complejo de su historia”, aseguró la firma, para luego enfatizar. “Queremos dejar en claro que esta decisión se toma con gran pesar, y entendiendo el profundo impacto social y humano que implica”.




