El mercado agrícola estadounidense con epicentro en Chicago no operó este lunes debido al feriado nacional en ese país en homenaje a Martin Luther King. De este modo, el líder pacifista evitó que los precios internacionales de los granos reflejaran el nerviosismo que se apoderó de muchos operadores en medio del recrudecimiento de la guerra de aranceles lanzada por el presidente Donald Trump, esta vez no contra enemigos alejados sino contra la mismísima Unión Europea, que se prepara para tomar eventuales represalias.
Sin Chicago ni Wall Street, los mercados bursátiles europeos fueron los más afectados el lunes por los temores de que la guerra comercial pudiera volver a escalar, con las acciones europeas cayendo más del 1% y los futuros de acciones estadounidenses sufriendo un impacto similar. El dólar también retrocedió.
Todos estos nervios nacieron de las nuevas amenaza de Trump, lanzadas el sábado, de aumentar los aranceles sobre los productos de varios países europeos hasta que se le permita a Estados Unidos comprar Groenlandia. El presidente estadounidense está obsesionado con dar ese paso sobre un territorio independiente que actualmente es controlado por Dinamarca, que se ha negado a todo tipo de negociación al respecto. Por eso Trump no descarta tampoco el uso de la fuerza.

“Estoy segura de que hay muchas personas que están bastante horrorizadas por lo que sucedió el fin de semana y probablemente estén pensando en cómo mantienen sus activos”, explicó Francesca Fornasari, analista de Insight Investment, al explicar las primeras reacciones del mercado. De todos modos, habrá que ver la apertura de mañana en Chicago para ver cómo reaccionan los operadores en commodities. La magia de Luther King tiene plazo de vencimiento.
En este territorio de amenazas entre los aliados de la OTAN, los países europeos no se quedaron atrás y desde Bruselas la Unión Europea (UE) ha señalado que está preparada para responder a la nueva amenaza de altos aranceles por parte del presidente de Estados Unidos. De todos modos, el Ejecutivo comunitario subrayó que apuesta primero por encontrar una solución diplomática.

“La prioridad es involucrarse -no escalar- y evitar la imposición de aranceles. ¿Por qué? Porque al final, esto dañaría a consumidores y empresas a ambos lados del Atlántico. Si se impusieran los aranceles, la UE tiene herramientas a su disposición y está preparada para responder, porque haremos todo lo necesario para proteger el interés económico europeo”, dijo el vocero europeo Olof Gill.
Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) se reunirán este jueves en Bruselas para discutir una respuesta conjunta ante los intentos de Estados Unidos de hacerse con el control de Groenlandia. Se anunció esta cumbre de carácter extraordinario después de que los Veintisiete comenzaran a abordar posibles represalias frente a Washington, en una reunión de sus embajadores permanentes ante la UE.
En la citada reunión de urgencia celebrada el domingo, los embajadores de los Veintisiete plantearon la posibilidad de adoptar represalias contra Estados Unidos por valor de 93.000 millones de euros, una opción que ya estuvo sobre la mesa el año pasado, pero que quedó en la nada luego del acuerdo comercial que Bruselas y Washington alcanzaron en verano. La posible retaliación, de todos modos, está congelada hasta el próximo 6 de febrero. Los países de la UE estudian ahora la posibilidad de aplicarla si Trump impone definitivamente los aranceles.
Ante las pretensiones de Trump sobre Groenlandia, varios países -entre ellos Francia, Alemania, España y Polonia, según dijeron fuentes diplomáticas a la agencia EFE– reclamaron activar por primera vez en la historia el instrumento anticoerción, que entró en vigor en 2023 para hacer frente a “una situación en la que un país tercero intenta presionar a la UE o a un Estado miembro para que tome una decisión determinada, aplicando o intentando aplicar medidas que afecten al comercio o la inversión”.
Este instrumento permitiría a la Comisión Europea imponer restricciones a la importación y a la exportación a Estados Unidos, a sus inversiones, restringir los derechos de propiedad intelectual de empresas estadounidenses o prohibirles participar en licitaciones públicas.
Por ahora, este lunes el pacifismo hizo milagros y los precios de los granos no sintieron el impacto de esta renovada tensión.





