En su último Informe Ganadero, el analista Ignacio Iriarte resaltó los altos precios que tiene el ganado vacuna, que “en términos reales, están «coqueteando» continuamente con los máximos históricos, sea en dólares o a moneda constante”.
El consultor ejemplificó con el novillito de consumo, cuyo precio actual “se ubica -a moneda constante- un 31% por encima del promedio del período 2005-2025, y un 25% por arriba del precio de enero del 2025”.
“El valor más alto de la serie se registra en marzo-abril del 2022, con unos $4.500 de hoy por kilo vivo, valor que no se sostuvo -se cayó la demanda y los precios internacionales- y el precio para fin de ese año registraba una baja del 36% en términos reales”, detalló.
Esos 4500 pesos, en términos reales del 2022, es lo que se paga actualmente por los mejores lotes de feedlot en el Mercado Agroganadero de Cañuelas.
Con respecto a los valores de la invernada, indicó: “El ternero de 180 a 200 kilos hoy se ubica un 48% por encima del promedio de los años 2005-2025. El máximo se dio en marzo del 2011, en medio de una vigorosa retención, cuando el ternero llegó a valer -a plata de hoy- unos $5.800 por kilo vivo, aunque ese nivel se sostuvo por pocos meses y a fin del mismo año el valor del ternero se había caído un 19%”.
Medido en dólares libres, el valor actual del ternero negro “es de 3,85 dólares, todavía un 125% superior al precio promedio de los últimos diez años, debiéndose recordar que el precio del ternero llegó en noviembre pasado a los 4,20 dólares por kilo. El valor actual del ternero en dólares es excepcionalmente favorable en relación al metro cuadrado de departamentos usados o en términos del valor de una hectárea de campo de cría”, señala el informe.
A pesar de estos excelentes precios, que dejan buenos niveles de rentabilidad a la cadena productiva, especialmente a la cría, no apareció aun la esperada retención de vientres que haría crecer el stock vacuno.
Muchos en el sector creen que los criadores, luego de la fuerte seca, aprovecharon las cotizaciones de las terneras para hacer caja y recomponer el capital de las empresas antes que retener. Además, pesó la expectativa electoral: si Milei perdía las elecciones de medio término a manos de cualquier sector intervencionista de la economía, el horizonte se oscurecía.
Con respecto a este tema, Iriarte hizo este análisis: “En el año 2025 se repitió la altísima faena de vaquillonas del año anterior. En el año que acaba de terminar, se enviaron a faena (DTE, SENASA) unas 3,70 millones de vaquillonas, lo que relacionado con un stock inicial (31 de diciembre del 2024) de esta categoría de 6,38 millones de cabezas, revela una tasa de extracción del 54%, unas décimas por debajo del record del 2009 y la segunda más alta desde el que en año 2024, con una faena también de 3,7 millones, y un stock inicial de 7,35 millones, las existencias de vaquillonas al 31 de diciembre cayeron en 475 mil cabezas”.
Por esta situación, el consultor espera que los datos oficiales den cuenta de una nueva caída en el stock vacuno.
“Durante el año 2025 se repitió la faena del año pasado, que excedió los niveles de equilibrio y provocó una caída del stock de esta categoría del 6,5%. Desde el 2007 la tasa de extracción de vaquillonas ha oscilado entre un mínimo del 26% en el año 2011 -en plena fase de retención del ciclo ganadero- y un máximo del 55% en el 2009, en el peor momento de la liquidación ganadera 2007- 2010. La extracción promedio del período 2007-2024 fue del 38,3% (relación faena/stock) y de acuerdo a la altísima faena de vaquillonas del 2025 es muy probable que los datos de stock al 31 de diciembre pasado revelen una nueva caída de las existencias de esta categoría”, concluyó.





