Para producir su afamada carne, en la Argentina se sacrificaron en 2025 un total de 13.584.741 bovinos en 360 diferentes puntos de faena, desde enormes plantas hasta pequeños mataderos municipales. Pero en un año que ofreció varios cambios, hay cinco grandes grupos que ya concentran 20% de la faena total: El Grupo Lequio lidera ese ránking, seguido por los brasileños de Minerva, el Grupo Beltrán, los supermercados Coto y el tradicional frigorífico Rioplatense.
Se trata, la de la carne, de una de las industrias más fragmentadas que existen en el país, y mucho más si se compara lo que sucede aquí con otros países ganaderos, como Estados Unidos y Brasil, donde hay una concentración de la faena muchísimo mayor.
Según los datos de la faena 2025 que acaba de publicar la Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario (la ex ONCCA), el número de lugares habilitados para matar un bovino sigue siendo vasto y va de una planta que sacrificó 400 mil animales en el año, el frigorífico Rioplatense, a un local de la Municipalidad de Concepción de la Sierra, que faenó solo 10. De todos modos, la concentración es un proceso en marcha y visible, ya que hace unos años atrás los puntos de faena superaban los 420.
En este contexto, la estadística oficial permite saber que de la faena de 13,5 millones de cabezas hay cinco grandes jugadores que absorbieron el 20%. Estos son:

El Grupo Lequio, que nació con el frigorífico entrerriano Alberdi, comenzó a comprar plantas en los últimos años y ya maneja 7, pues sucesivamente absorbió Carnes Pampeanas (La Pampa), Black Bamboo (Santa Fe) y cuatro establecimientos santafesinos del Grupo Mattievich. Eso le permitió llegar a una faena conjunta de 678.193 cabezas este año que pasó, rozando el 5% de la faena total nacional.

Este grupo nacional le birló el podio a un pesado en serio, que solía liderar los ránkings. El frigorífico Swift faenó un total de 472.227 vacunos (la inmensa mayoría, casi 400 mil, en su planta al sur de Rosario y el resto en Venado Tuerto), lo que equivale al 3,5% del total. Pero a ese mismo grupo pertenece también el frigorífico Mercobeef SA, como se llama ahora el ex Quickfood de Villa Mercedes (San Luis), que aportó otras 118.603 cabezas. Por eso acumula 4,3% de la faena total, con 590.830 bovinos. Este es el único grupo extranjero en este lote de cinco líderes, ya que desde 2005 está en manos de diferentes grupos cárnicos brasileños, como JBS antes y ahora Minerva.

El sorprendente crecimiento de Lequio luego de la compra de Mattievich en junio pasado también desplazó al tercer lugar al Grupo Beltran, que tiene una gran concentración de actividades en Córdoba, Santiago del Estero y Catamarca (donde maneja un total de ocho plantas de faena). Ese segundo conglomerado procesó en 2025 un total de 571.273 animales, el 4,2% de la oferta total.

Hace unos años, el Grupo Coto, dedicado al supermercadismo pero con origen en una cadena de carnicerías de barrio, también compró una gran planta que pertenecía a José Mattievich en Rosario. Eso le permitió sumar en dos fábricas una faena en 2025 de 465.850 vacunos, el 3,4% del total nacional. Con ese volumen de carne no solo atiende sus centros de abastecimiento en el país sino que también incursiona en el negocio de la exportación.

Finalmente, en el lote de cinco grandes grupos, aparece el histórico frigorífico perteneciente a la familia Costantini, el Rioplatense ubicado en San Fernando, en pleno conurbano de Buenos Aires. Allí se sacrificaron nada menos que 400.292 cabezas bovinas el año que pasó, equivalentes a 2,90% de la faena de todo el país.
Semejante nivel de matanza le permitió al Rioplatense convertirse en la planta de mayor actividad en el país en 2025, seguida por el Swift de Villa Gobernador Gálvez, la planta de Coto en Virrey del Pino, el frigorífico Arre Beef de Salto, la Compañía Bernal de Quilmes, Quickfood de Santa Fe, Frimsa SA de Escobar, Industria Cárnica del Oeste ubicada en Moreno, Runfo SA de La Matanza y Frigolar SA, de La Plata.

Del total de 360 puntos de faena, la Argentina tuvo en 2025 unos 40 frigoríficos que superaron los 100 mil vacunos procesados. Las diez primeras fábricas de esa lista representaron nada menos que 19% de la faena total, con 2.660.874 animales. Si se toman las primeras 20, por donde pasaron 4.254.974 cabezas, el porcentaje de participación crece a 30,7%.
En ese listado de las principales plantas de faena del país figuran muchas de las grandes exportadoras de carne, un grupo de entre 25 a 30 empresas que suelen acaparar el grueso de los envíos y reciben las mieles de las cuotas de exportación que administra la Secretaría de Agricultura. Pero también se hacen sentir varios de los “barones de la carne” del conurbano. Entre los líderes del consumo aparecen Runfo, Frigolar, Federal, Deltacar, Tolosa, Merlo e, incluso, al polémica cooperativa de trabajo Subpga de Berazategui.
Vale recordar que los argentinos siguen siendo por lejos los principales demandantes de su cadena de ganados y carnes, con 75% del volumen producido destinado al mercado interno. La exportación explica solo el 25% restante (unas 820 mil toneladas), y la mayor parte de ese volumen corresponde a cortes de bajo valor que se colocan en China.
Existe un segundo ránking que puede elaborarse a partir de los datos oficiales y es el de usuarios de faena. Es vital para entender la dinámica del negocio, ya que es muy frecuente que los frigoríficos no sean dueños de la hacienda que faenan sino que solo sean prestadores de servicios a los matarifes abastecedores, que llevan sus animales y se llevan la carne.

En este caso, Swift Argentina aparece cómodo en el primer puesto, con 590 mil cabezas faenadas a su nombre. Coto aparece segundo con 465 mil; el Rioplatense con 396 mil, el frigorífico Gorina con 350 mil y el Arre Beef con 311 mil cabezas.
El caso del frigorífico Gorina es más que significativo, porque sufrió un feroz incendio en febrero de 2025 en su única planta de faena ubicada en los alrededores de La Plata. Por eso allí ingresaron solo 159 mil animales en el acumulado del año, menos de la mitad de las que finalmente pudo faenar y exportar operando con su matrícula en otras plantas, en especial la de Compañía Bernal, la ex Finexcor que pertenece en partes iguales a Gorina, Arre Beef y ahora Runfo (que le habría comprado su tercio al empresario Omar Solassi).

En esta segunda categoría, la de “usuarios de faena”, se expone todavía mucho más la gran heterogeneidad de jugadores en el negocio de la carne en la Argentina, ya que un total de 4.450 matrículas de operadores concedidas por la ex ONCCA faenaron al menos 1 cabeza durante 2025, aunque solamente hay 20 firmas que operaron con más de 100.000 animales al cabo del año.
Por eso, en el lote de los líderes aparecen casos curiosos de productores y exportadores de carne que no tienen planta propia, como el supermercado Cencosud, o como los de los consignatarios directos Urien Loza, especializados en la exportación de bifes de altísima calidad, o los del grupo Carnes Hereford, formado por productores de dicha raza.

La preponderancia del consumo interno explica también la distribución de la faena por provincias, ya que existe una gran concentración de frigoríficos que operan dentro del AMBA, para satisfacer ese mercado. Más de la mitad del total de bovinos que fueron al matadero así correspondieron a Buenos Aires, según la distribución de la faena por provincias. Mucho más lejos, en el otro extremo, aparecen las 9.100 cabezas faenadas en Tierra del Fuego, apenas 0,1% del total nacional.




