Se espera que esta semana se firme el tan esperado acuerdo entre el gobierno de la Unión Europea y los presidentes de los países del Mercosur. Dentro de él, uno de los capítulos más esperados es aquel referido a la cuota de 99 mil toneladas de carne vacuna.
En el sector cárnico hay expectativas respecto de los beneficios que generará este convenio. El consultor Víctor Tonelli adelantó días atrás que reducirá el costo fiscal de los exportadores en más de 200 millones de dólares. Esto significaría un incremento de su poder de compra y, por lo tanto, del valor de la tonelada de carne vacuna que se exporte a ese destino.
Sin embargo, desde el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC) salieron a ponerle paños fríos a la cuestión. Los industriales advirtieron que es necesario bajar el tono de las expectativas y leer con detenimiento el contenido y los tiempos del entendimiento.
Así lo expresó Mario Ravettino, presidente de aquel Consorcio, al referirse al cupo que quedaría habilitado una vez que el acuerdo esté plenamente vigente. Según explicó, ese volumen está compuesto por 54.000 toneladas de carne enfriada y 45.000 toneladas de carne congelada, pero su puesta en marcha no será automática ni inmediata.
“Como hacemos siempre los argentinos, decimos: ‘bueno, ya tenemos esto, vamos a mejorar en tanto el negocio, esto va a impactar de tal forma´, sin leer detalladamente el acuerdo”, señaló, destacando luego que el acuerdo todavía debe atravesar un largo camino institucional antes de transformarse en una realidad concreta.
Sucede que si bien ya fue aprobado por la Comisión Europea, aún debe ser tratado por el Parlamento Europeo, donde “hay alrededor de 150 diputados que no solo están en contra, sino que es extremadamente posible que interpongan acciones judiciales”.
A eso se suma la firma formal del acuerdo, que debería realizarse durante la presidencia pro témpore de Paraguay, y luego la ratificación por los congresos de los cuatro países del Mercosur. “Todo ese procedimiento va a llevar siete u ocho meses, no sé exactamente cuánto, y una vez que se termine, el acuerdo no se implementa inmediatamente”, advirtió Ravettino.
En ese punto, detalló que el capítulo de tarifas y cuotas establece una aplicación gradual. “De las 54.000 toneladas de carne enfriada y las 45.000 de carne congelada, el primer año se van a implementar 9.075 toneladas de carne enfriada y 7.425 de carne congelada”, precisó.
En el caso de la carne enfriada, que es el producto donde Argentina tiene mayor competitividad, ese volumen inicial deberá dividirse entre los países del bloque. “Esas 9.075 toneladas se dividen en cuatro. Entonces, el primer año, cuando esto esté en vigencia, Argentina va a recibir, si se reparte de manera igualitaria, unas 2.269 toneladas”, indicó.
Con esos números sobre la mesa, Ravettino cuestionó las estimaciones que hablan de impactos millonarios inmediatos. “¿Cómo podemos decir, con fundamentación, que esto va a ser un impacto de 200 millones de dólares cuando el primer año Argentina tendría 2.269 toneladas?”, se preguntó.
El titular del ABC dijo que hay que “ser moderados y no generar expectativas que después repercuten de manera negativa en el negocio”.
“En octubre nos pasó lo mismo. Creíamos que ya teníamos las 80 mil toneladas que prometió el gobierno de Estados Unidos y todavía no hay nada definido al respecto”, concluyó.




