La provincia de Santa Fe y los productores arroceros de San Javier comenzaron a dar un nuevo paso en la valorización de la genética desarrollada en territorio santafesino. En el marco de un encuentro realizado en esa localidad, se avanzó en la puesta en marcha de la etapa de multiplicación de la semilla Aldebarán, una variedad surgida del trabajo técnico y científico del Centro Experimental de San Javier.
La reunión se dio en el ámbito de la Mesa Provincial del Arroz y marcó un punto de inflexión en un proceso que lleva más de un año de trabajo conjunto entre el Estado provincial y los productores. El foco está puesto en fortalecer el programa de mejoramiento genético propio, asegurar un marco normativo para su desarrollo y consolidar una herramienta que impacte directamente en la competitividad de la producción arrocera santafesina.
Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo provincial señalaron que uno de los aspectos centrales de esta etapa es que los beneficios económicos que genere la semilla Aldebarán a través de regalías vuelvan a la misma cadena productiva. La decisión apunta a que los recursos obtenidos se reinviertan en investigación, desarrollo y acompañamiento al sector, cerrando un círculo virtuoso en torno a una genética creada en la provincia.
El ministro Gustavo Puccini destacó que el proceso tiene su origen en una definición política tomada el año pasado, cuando se acordó una hoja de ruta con los productores de San Javier. Según explicó, el respaldo normativo al programa de mejoramiento genético permite darle previsibilidad a un trabajo que se viene desarrollando desde hace años y que hoy comienza a mostrar resultados concretos en términos productivos.
En ese mismo sentido, el funcionario remarcó que Santa Fe cuenta actualmente con cuatro variedades de arroz desarrolladas en su territorio: Aldebarán, Timbó SF, Pucará CL y San Javier SF, todas surgidas del Centro Experimental local. La multiplicación de estas semillas busca consolidar una base genética propia y fortalecer a la actividad arrocera desde el conocimiento y la innovación aplicada.
Desde el sector productivo, el arrocero Pablo Bode valoró la decisión de avanzar con un marco legal para el Programa de Mejoramiento Genético, un reclamo histórico de los productores de la zona. Señaló que la conformación de la mesa de diálogo permitió ordenar el trabajo y darle previsibilidad a una actividad clave para la economía regional.
Bode también subrayó la relevancia que tiene San Javier dentro del esquema nacional de mejoramiento genético, al ser uno de los tres centros existentes en el país. En ese contexto, destacó que variedades como Aldebarán hayan sido desarrolladas localmente y hoy formen parte del esquema productivo argentino, generando empleo y arraigo en la región.
Más allá de la posibilidad de acceder a mercados externos, que el sector arrocero ya viene transitando desde hace años, productores y funcionarios coincidieron en que el verdadero valor del proceso está en consolidar una genética santafesina, multiplicarla en el territorio y asegurar que lo que se genera vuelva a potenciar a la propia cadena productiva.





