Caputo hizo un anuncio para el campo. Y en el sector se gritó como un gol. Al menos así lo vivió Martín Biscaisaque, presidente de Argentrigo, la cámara que nuclea a toda la cadena del trigo, tras la noticia de que el Ministerio de Economía va mantener en 9.5% hasta marzo de 2026 las retenciones para las exportaciones de trigo y cebada.
Desde la entidad, venían trabajando hacía tiempo en un pedido concreto al Gobierno, respaldado con números, y el anuncio de Caputo los tomó de sorpresa. “Veníamos trabajando en un informe, demostrando que la inversión –fiscal- iba a ser de 100 millones de dólares, tanto para la cebada como para el trigo, si se mantenía este régimen de impuestos a las exportaciones. Y eso permitía, en un ambiente donde los costos se están aumentando, y el precio internacional está bajando… la situación hacía que la ecuación económica para el productor ya no sea tan favorable”, explicó Biscaisaque a Bichos de Campo.
El productor detalló por qué la situación era delicada: “El costo de la urea y el fósforo había empezado a mover un poquito hacia adelante, y el trigo había pasado de un FOB de 2.30 a un FOB de 2.10. Eso dejaba muchas zonas, como en el norte del país, con una probabilidad baja de poder cubrir los costos”.
En ese contexto, el anuncio cayó bien. “Era necesario mantener este esquema, y más con la situación hídrica que se dio en estos últimos días, donde el trigo es una herramienta fenomenal para gestionar el manejo inteligente del agua, que le da resiliencia al sistema productivo”, resaltó el dirigente.
Desde Argentrigo celebraron la medida, aunque con cautela. “Sí, sí, sí, celebrada. Hay mucho más para hacer, pero que este es un pasito. Pensamos que por lo menos escucharon, por lo menos están atentos a qué es lo que está pasando. Y creo que es positivo para seguir en la construcción de un diálogo, de un entendimiento, y para después ir al objetivo que de ir de una buena vez a de la eliminación total de los derechos de la exportación. Celebramos que es un paso, un pasito adelante”.
Consultado por el impacto inmediato sobre la campaña que está por comenzar, Biscaisaque resaltó “El productor ya había manifestado que quería sembrar porque tenía humedad, entonces sabe que la mejor forma de gestionar el agua era haciendo rotaciones con trigo. Mejora el suelo, le da resiliencia, maneja esa agua, la evapotraspira, genera biomasa, genera grano… eso ya lo tenía claro”.
Pero sin números que cierren, ese deseo empezaba a tambalear: “Empezaba a ajustar el número y empezamos con las excusas. Bueno, si me da bien, si estoy arriba de 5.000 kilos, si la soja de segunda… ya empezábamos con esa tirantez. Cuando empezás así, después aflojás en el paquete tecnológico o cualquier excusa te dice ‘bueno, este lote no lo siembro’”.
Ahora, el panorama cambia: “Con esto da un aliciente a seguir sembrando, pero también tenemos que ser lógicos que hay muchos campos anegados, que hace que en la zona, en el norte de Buenos Aires, se tenga que cambiar ciclos, de ciclos largos pasar a ciclos cortos, que esos ciclos cortos a muchos no les gustan. Entonces hay que ver ahí en ese manejo técnico qué es lo que hacen. Pero yo creo que se va a mantener un muy buen área y va a haber una muy buena campaña”.
Eso sí, pide que el precio acompañe: “Que no se caiga el FOB, que ahora estábamos viendo que estaba teniendo un repunte afuera. Veremos si acá también. Creo que va a permitir que el productor haga una muy buena campaña y haga un manejo tecnológico adecuado”.
Sobre la posibilidad de que haya un salto en inversión y tecnología, el presidente de Argentrigo bajó a tierra la expectativa: “Creo que veníamos haciendo las cosas bien, con lo justito, sin que sobre nada. Esto creo que puede hacer, si nos acompaña el precio… creo que sí, creo que vamos a hacer un manejo más adecuado del paquete tecnológico”.
Esta declaración va en concordancia con informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, que resalta las condiciones que se comienzan a dar desde ahora: “Productores con márgenes negativos esperaban esta señal para invertir. Con incentivos, crece el área (+6%) y la producción (+10%). Se proyectan 20,5 Mtn de trigo y 5,1 Mtn de cebada. Las exportaciones podrían subir 15%, superando los USD 4.200 M. Incluso con menor DEX, el resultado fiscal sería igual o mejor: más siembra, más rindes, más recaudación”.
Biscaisaque no se olvidó de la comercialización, una etapa que muchas veces queda a la deriva: “Después hay que hacer toda la gestión comercial, que eso también siempre digo: no nos conformemos con sacar kilos. Después hay que ocuparse en venderlo. También con esto sabemos que hasta marzo tenemos un panorama de derecho de exportación. Bueno, usemos los mercados futuros, donde hay un precio que nos sirve, un precio gatillo. Ejerzámoslo. Compremos put, vendamos futuro, forward, lo que sea. También pongámosle, no sólo a la parte productiva, sino a la gestión comercial. También seamos eficientes en eso”.