Luego de que el juez en lo Civil y Comercial de Rosario, Fernando Mecoli, resolviera dictaminar la quiebra de la empresa Bioceres S.A., el magistrado designó a los síndicos que tendrán la compleja tarea de determinar si la empresa fallida cuenta con activos sobre los cuales accionar.
Las designadas son las contadoras rosarinas Vanesa Lorena Beccacece, Gabriela Marta Gorini y María Lorena Chacon, quienes de ahora en más deberán comenzar a estudiar la trama societaria que derivó en la disociación de Bioceres S.A. con Bioceres Crop Solutions (BIOX), compañía cotizante en el Nasdaq que tiene a Federico Trucco como CEO.
Mecoli, en el escrito que determinó la quiebra, señala que la labor investigativa de los síndicos deberá también “verificar la procedencia de eventuales acciones de recomposición patrimonial (ineficacias concursales o del derecho común) y/o acciones de responsabilidad de los representantes, administradores, terceros, etcétera”.
Existe evidencia de que las cuentas bancarias de Bioceres S.A. en la Argentina están virtualmente vacías, por lo que será necesario –tal como mencionó Mecoli– llevar a cabo un “escrutinio exhaustivo de la compleja ingeniería societaria y financiera transnacional” emprendida por las empresas del grupo.
Una de las instancias más complejas de la investigación corresponderá determinar la deuda que BIOX contrajo con el fondo Draco I Event Oppotunity Segregated Portfolio, producto de la adquisición financiada, por parte de Bioceres LLC y Theo SCSp, de cuatro millones de acciones de BIOX cada una (es decir, un total de ocho millones de acciones BIOX, mitad adquiridas por Bioceres LLC y la otra mitad por Theo SCSp) a un precio de 18 dólares por acción, operación realizada en octubre de 2022, cuando el valor de mercado de BIOX era de 13-14 dólares.





