La campaña de trigo finalizó con un cosechón récord de casi 28 millones de toneladas, un 40% más que el año anterior, y la pregunta que se hacen todos ahora en esa cadena productiva es qué vamos a hacer con tanto trigo disponible. Ese fue el tema saliente en la reciente Fiesta Nacional del Trigo en Leones, donde además se realizó la tradicional Mesa Nacional con todos los actores de la cadena.
Gonzalo Agusto, economista de la Bolsa de Cereales de Córdoba, debutó en dicha reunión en su nuevo rol de presidente de Argentrigo, que es la entidad de la cadena. Medio en chiste, finalmente en serio, le dijimos que es “el presidente del récord”. Y el completó la sorna diciendo: “Así es, vine con el pan bajo el brazo”.
Lo cierto es que Agusto asumió en Argentrigo con un lindo problema por delante: dónde colocar los excedentes del cereal. “Estamos en el orden de 27 o 28 millones de toneladas, es un número totalmente inédito para que tomemos referencia. El antiguo récord que tuvimos, que fue con un área similar, fue de 23 millones de toneladas, pero este año lo que tuvimos fueron rendimientos excepcionales, principalmente en lo que son zonas que no son tan trigueras”, explicó el economista.
Los rendimientos extraordinarios logrados en algunas zonas fueron resultado de lluvias más oportunas que nunca, porque tampoco sucedió que los productores invirtieran mucho más dinero que otros años en fertilización y otros insumos.
“Todo eso hizo que tuviéramos rendimientos, como promedio a nivel nacional de unos 40, 43 quintales por hectárea, lo cual también es algo totalmente inédito y es difícil que se repita”, aclaró Gonzalo.
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El problema actual de la cadena es ver dónde se vende tanto trigo, que además presentaría algunos problemas de calidad. “Nuestro cliente habitual en lo que es exportaciones es Brasil, que nos consume entre 5 y 6 millones de toneladas, pero hoy vamos a exportar 17 millones y medio de toneladas. La molinería este año va a procesar unas 7 millones de toneladas, que es también un valor récord”, enumeró Agusto, buscando las bocas de salida.
Pero por más sumas que se hagan, el joven economista admitió que “tenemos este saldo adicional que es muy importante y que se va a tener que colocar en otros mercados, como por ejemplo lo que es el sudeste asiático, África, el Medio Oriente”.
-¿Estamos saliendo a buscar mercados?- le preguntamos.
-El contexto internacional no es muy favorable. Hoy los grandes exportadores de trigo tuvieron buenas cosechas, lo que es Rusia, la Unión Europea, Estados Unidos. Entonces uno para llegar a esos mercados tiene que competir con precios. Nosotros estamos lejos, entonces eso también se refleja en menores precios que puede pagar la exportación para poder después colocar ese trigo en esos mercados.

El dilema es que si los productores de trigo malvenden su cereal en una campaña dignada por lso excesos, se va a desalentar y puede no volver a sembrar el invierno que viene.
“Esta campaña los precios están un poco más bajos, hay algunos descuentos por calidad importante en algunas zonas, pero lo están compensando en cantidad, en kilos por hectárea. Entonces yo creo que este año podemos llegar a tener un ajuste en la siembra. El año pasado se dio una buena cantidad de hectáreas sembradas y muy buen clima. La verdad es que hay que ver este año si vamos a tener un clima similar, entonces ahí yo creo que puede llegar a haber una corrección en cuanto a las hectáreas, la producción que podamos llegar a tener en esta nueva campaña, la 2026/27”, aceptó Agusto.
De todos modos, el presidente de Argentrigo cree que hay que acostumbrarse a manejar grandes cosechas. “El ideal es producir y tratar de producir con la mejor calidad posible, ahí tenemos varios desafíos, por ejemplo la eliminación completa de los derechos de exportación, o temas de infraestructura que todavía nos quedan pendientes para hacer más competitiva la cadena, temas de calidad, de genética. Hay muchas cuestiones por trabajar para tener trigo de buena calidad”, opina.
Respecto de las retenciones, el directivo consideró que es urgente eliminarlas esta misma campaña. Los 7,5% que se cobran actualmente, representan de 14 a 15 dólares por tonelada en la cuenta del productor.





