Tras un nuevo diagnóstico de su laboratorio central de la localidad de Martínez, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó un segundo caso de Gripe Aviar en pocas horas. Luego de haber detectado la enfermedad influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5 en cisnes y otras aves silvestres de una laguna de Madariaga, ahora lo hizo en un establecimiento comercial de Ranchos, también en la provincia de Buenos Aires. Esto, a diferencia de lo anterior, si compromete el estatus sanitario.
“Tras la notificación al organismo sanitario de la presencia de signos clínicos compatibles con la enfermedad y la elevada mortandad de aves, veterinarios oficiales recolectaron las muestras y las remitieron al Laboratorio Oficial del Senasa en Martínez, que confirmó el resultado de IAAP H5”, informó una gacetilla oficial, que evita mencioanr detalles del hallazgo. Solo se sabe que la enfermedad se detectó en un galón de “reproductores padres pesados” de esa localidad, ubicada a unos cien kilómetros al sudoeste de Buenos Aires.
⚠️ Por diagnóstico de laboratorio, detectamos un caso positivo de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5 en aves de corral 🐓 en la localidad de Ranchos, Buenos Aires.
ℹ️ Más detalles 👉🏻 https://t.co/UIjezU8EW3 pic.twitter.com/920yRybmK6
— Senasa Argentina (@SenasaAR) February 23, 2026
Como el caso ahora se descubrió en un establecimiento comercial, “para la contención del virus, el organismo activó rápidamente su plan de contingencia, con la inmediata interdicción del establecimiento. En línea con el protocolo sanitario, se establece una Zona de Control Sanitario, conformada por una zona de perifoco de 3 kilómetros alrededor del brote, donde se intensifican las medidas sanitarias de contención, bioseguridad y restricción de movimientos; y otra área de vigilancia de 7 kilómetros alrededor de la zona de perifoco, donde se realizan tareas de monitoreo, control y rastrillaje epidemiológico”.
Ahora volverá la mortandad que hizo estragos en varias plantas avícolas en la crisis inicial de 2023, ya que “los agentes del Senasa supervisarán el despoblamiento y la disposición final de las aves, con la posterior aplicación de medidas de higiene y desinfección en el predio”, según se informó.
Como la IIAP H5 apareció en un establecimiento comercial, el organismo nacional informará oficialmente de la novedad a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y se suspenderán temporalmente las exportaciones de productos aviares hacia los países con los que mantiene un acuerdo sanitario como libre de la enfermedad. En la primera crisis, Argentina perdió muchos destinos de exportación, entre ellos Chile, China y la Unión Europea, que luego se recuperaron parcialmente utilizando una estratagia de “regionalización”.
Debido a esa estrategia de contener los casos dentro de una porción geográfica, ahora el Senasa considera que “por los resultados alcanzados en los últimos meses, Argentina podrá continuar comercializando con aquellos Estados que reconocen la estrategia de zonificación y compartimentos libres de IAAP”.
En su breve comunicación, el organismo parece más preocupado por mantener esos mercados que por la difusión de las enfermedad a través de las aves migratorias. “En caso de no presentarse otro brote en establecimientos comerciales y una vez transcurridos al menos 28 días posteriores a las tareas de sacrificio, limpieza y desinfección en el brote, Argentina podrá autodeclararse libre ante la OMSA y restablecer su condición sanitaria, posibilitando la reactivación de las exportaciones aviares”, explicó.
“La producción destinada al mercado interno continuará desarrollándose con normalidad, dado que la influenza aviar no se transmite por el consumo de carne de aves ni de huevos”, añadió el informe.
Frente al riesgo de propagación de la IAAP, los establecimientos avícolas deben reforzar sus medidas de manejo, higiene y bioseguridad. Estas medidas incluyen: inspeccionar periódicamente la integridad de las mallas antipájaros; verificar el correcto lavado y desinfección de vehículos e insumos; intensificar la limpieza en zonas de acumulación de materia fecal de aves silvestres (transmisores del virus); y reducir o eliminar las zonas con agua estancada que puedan atraer otras aves.
Para tenedores de aves de traspatio (gallineros), se aconseja mantener a las mismas en espacios protegidos para evitar el contacto con ejemplares silvestres; utilizar ropa exclusiva de trabajo; higienizar y desinfectar periódicamente sus instalaciones; y restringir el acceso de aves silvestres a fuentes de agua y comida en gallineros familiares.
Las aves migratorias tienen relación directa con la reaparición de esta enfermedad de las aves, ya que exactamente hace un año el propio Senasa comunicaba a la Organización Mundial de Salud Animal (OMSA) la reaparición en el país de la peligrosa Influenza Aviar Altamente Patógena H5. En ese episodio sanitario de 2025 murieron 80 aves de traspatio, entre pavos, patos y gallinas. Pero con el correr de los meses se producirían otros focos.





