El productor y ex funcionario Néstor Roulet no tiene la estructura de los equipos de estimaciones agrícolas de las bolsas de cereales y mucho menos de la Secretaría de Agricultura. Pero tiene una virtud: es puntilloso, observador y trata de traducir todo a números. Además es de Canals, en el sur cordobés, una de las zonas donde se está padeciendo ya la falta de lluvias.
“Después de recorrer la ruta nacional 9, 8 y 7, parte de la 33 al sur de Rufino, la 35 al sur de Róo Cuarto, y por los comentarios hechos por varios productores de distintas zonas, hice una estimación de pérdidas en los cultivos de soja y maíz (siendo que en el trigo tenemos datos definitivos)”, indicó el inquieto productor cordobés, que ubicó la zona más afectada por la sequía al sur de la ruta 9.

En diciembre, contó Roulet, el panorama era diametralmente diferente al que ahora vio. “Las buenas precipitaciones de los meses se setiembre y octubre, permitió sembrar con buena humedad, lo que posibilitó a principio de diciembre de 2025 estimaciones optimistas en cuanto a la producción de granos en Argentina”.
Pero ahora, el dirigente cree que “en gran parte de la Pampa húmeda y semi húmeda, podemos afirmar que esas estimaciones no se cumplirán”.
Estos son sus cálculos:

Esta cuenta extraoficial, en definitiva, apunta a que “veremos una merma de 8 millones de toneladas de maíz y de 5,2 toneladas de soja” respecto de las previsiones optimistas de diciembre. En ese momento, en sintonía con otras estimaciones, se hablaba de 62 millones de toneladas de maíz y 50 millones de soja. Ahora se estima 54 millones de maíz y 44,8 millones de la oleaginosa.
“A causa de esta pérdida de producción por la sequía, puedo estimar (restándole el consumo interno para cada grano) una menor exportación de la esperable a principio de diciembre de 2025, lo que dejaría de ingresar al país alrededor de 3.500 millones de dólares al país”, aseguró el productor, que en sus redes sociales se viene quejando de la baja rentabilidad que tendrá el sector.
Dice Roulet: “Si con un buen rinde por hectáreas en soja y cobrando 400 dólares por tonelada, más un subsidio de 60 dólares, los productores de Estados Unidos dicen que pierden 185 dólares por hectárea… Imagínate la situación del productor argentino, que con un rinde regular (con la sequía en pampa humeda y centro sur de Córdoba ya perdimos producción), un valor de 317 dólares por el robo con el 26% de las retenciones y pagando aumentos tremendo de impuesto inmobiliario, tasas municipales, Ingresos Brutos”.
“Lindo números. Vamos a perder no menos de 100 dólares por hectárea y el Estado (Nacional, Provinciales y Municipales) se quedan con 480 dólares”, concluyó.





