Aunque se espera que la caña de azúcar tucumana, de la temporada 2025, comience a ser procesada en una semana, el Ingenio La Florida -la principal planta procesadora del grupo Los Balcanes, ubicada en el departamento de Cruz Alta- fue la sede del tradicional acto que simboliza el inicio de la zafra.
Junto a los ingenios Aguilares y Cruz Alta, La Florida le permite a esa firma tucumana alcanzar una molienda anual de caña de más de 4 millones de toneladas, un número equivalente a un cuarto de lo que toda la provincia produce al año. Eso se destina no solo a la producción de azúcar (al menos 20 mil bolsas de 50 kilos diarias), sino también a la de alcohol (800 mil litros por año) y energía (25 megas), con la que se autoabastecen y aportan a la red pública.
Pero además de mostrar la potencia productiva de ese ingenio, el evento de apertura, al que asistió Bichos de Campo, permitió ver qué desafíos enfrentará esa economía regional este año. El destino que se le dará a la caña, así como el precio del azúcar y el etanol, fueron los temas centrales que la familia Rocchia Ferro –dueña del grupo Los Balcanes- planteó frente a autoridades provinciales y productores.
“Este año debemos tener un precio de bolsa (de azúcar) de no menos de 40 dólares. Si nosotros exportamos lo que haya que exportar, si nosotros hacemos el alcohol que hay que hacer, a mí no me cabe duda que la bolsa va a estar en 40 dólares. Ahora bien, si no hacemos eso, la derrota va a ser tremenda”, señaló Jorge Rocchia Ferro.
Sucede que frente una producción que no puede ser absorbida en su totalidad por el mercado interno, el destino del excedente se vuelve de vital importancia. Y frente a precios internacionales que pueden llegar a ser más bajos que los obtenidos a nivel local, destinar la caña a la elaboración de alcohol se vuelve tentador y necesario.
“Yo no creo en la derrota, ni creo en lo maligno. Yo no pierdo la esperanza de que haya un millón de hectáreas en Tucumán, no pierdo la esperanza de hacer un ingenio nuevo en algún lugar de la provincia, no pierdo la esperanza de que seamos pioneros. En algún momento Brasil tuvo 460.000 hectáreas. No le tuvo miedo al crecimiento, siguió para adelante y hoy tienen 10 millones de hectáreas”, afirmó el empresario.
Durante un mano a mano con Bichos de Campo, el tucumano profundizó en el panorama y analizó el marco de la campaña que está por iniciar: “En el precio juega mucho la oferta. Cuando vos tenés mucha oferta de azúcar, obviamente que el precio baja. Para que eso no suceda, el sector azucarero tiene que exportar los excedentes que correspondan, que lo marque la autoridad competente. Si nosotros sacamos vía alcohol y vía exportaciones lo que debe corresponder, la bolsa de azúcar debería subir. No es justo que una bolsa de azúcar, que vale 22 mil pesos, cueste en este momento lo mismo que un kilo de carne. No hay relación. La industria está haciendo mal las cosas porque no está cumpliendo con lo que debe hacer que es sacar los excedentes”.
Ante la pregunta por el precio del bioetanol, que esta semana mediante la Resolución 141/2025 quedó fijado en 772 pesos, Rocchia Ferro dijo: “Es poco. Nuestra fórmula daría un 20% más de eso. Pero ante la nada y lo poco, me quedo con lo poco. Todo aumento sirve, pero bueno, seguimos luchando. Yo no sueño, yo sé que en algún momento el corte de la nafta va a subir. La secretaria de Energía, Flavia Rayón tenía firmada la resolución pero no sé por qué no la sacó”.
En línea con la posibilidad de crecer en producción, otro punto clave fue el anuncio de un pronto lanzamiento al mercado de una caña de azúcar transgénica, resistente al glifosato y a la diatraea, que la que el ingenio afirma que se podrá “alejar la frontera”, y abrir paso a una nueva planta en la provincia.
Sobre esto puntualizó la directora ejecutiva del grupo, Catalina Rocchia Ferro: “Argentina tiene hoy más de 460 mil hectáreas de caña. Debemos ampliar la superficie plantada y la capacidad de molienda. Tenemos la obligación laboral y moral de pensar en grande. Y para eso necesitamos la aprobación de la caña transgénica. Para tener más caña, más mano de obra, más azúcar y más alcohol. El azúcar no solo es nuestro presente. El azúcar debe ser nuestro futuro”.
Del evento realizado en La Florida también participó el gobernador de la provincia, Osvaldo Jaldo, quien en línea con Jorge Rocchia aseguró: “Tucumán no es una provincia que vive de regalías. No vivimos de la minería, no tenemos litio, no tenemos petróleo, por eso quienes estamos acá tenemos muy poco margen para el error. Los que estamos acá, tanto autoridades provinciales, como industriales y productores, tenemos que ponernos de acuerdo porque durante todo el año esperamos este momento de poder levantar la palanca de una fábrica que nos da esperanzay futuro”.
A continuación, remarcó: “Tenemos que cumplir con la cuota del bioetanol y tenemos que tratar de acuerdo con qué caña va para azúcar, y qué caña tenemos que sacar y exportar. Esa es la única manera de que podamos revalorizar nuestro principal producto que es el azúcar”.
Consultado por Bichos de Campo sobre el cumplimiento de esa cuota en la campaña anterior, Jaldo respondió: “El año pasado tuvimos una cantidad importante de materia prima, y los compromisos asumidos por los industriales mayoritariamente se han cumplido. Por eso hemos llegado al final de una zafra con un resultado razonablemente bueno. Se cumplió el cupo de bioetanol, se cumplió con la cuota de exportación y también se generó la energía que cada ingenio tenía proyectada”.
Y al igual que lo marcó Rocchia, el gobernador reconoció que el precio del bioetanol “viene corriendo desde atrás”, pero que “algo ayuda”.
“Entendemos que se va a ir actualizando permanentemente. Pero lo que necesitamos, al margen de que haya rentabilidad muy fina en ese producto, es que la caña no vaya toda al azúcar. Si sobreofertamos el mercado, se pierde precio”, sostuvo en conversación con este medio.