La semana pasada, el gobierno chino publicó la salvaguardia con la que pretende proteger a sus ganaderos y frigoríficos de las crecientes importaciones de carne. Estableció una cuotificación a sus proveedores que sumó 2,7 millones de toneladas, un volumen inferior a lo que compró el año pasado, que rondó las 3,3 millones de toneladas.
Los más afectados fueron sus principales proveedores: Brasil y Australia. En el primer caso, las ventas a China del principal exportador del Mercosur sumaron el año pasado 1,5 millón de toneladas, mientras que recibió un cupo de 1,1 millón de toneladas para 2026. Habrá que ajustar allí unas 400 mil toneladas.
En este contexto, los importadores salieron de inmediato a comprar más carne a los demás países proveedores, como es el caso de Argentina y Uruguay, que fueron relativamente beneficiadas con el reparto, pues no registraron reducciones significativas en sus cupos respecto de sus exportaciones previas.
Ante la intervención del gobierno chino en el mercado, los precios reaccionaron al alza de forma inmediata. Operadores del negocio dijeron a Bichos de Campo: “los importadores salieron a comprar con mucha intensidad, la suba fue de 200 a 400 dólares respecto de los precios que había antes de fin de año.
Desde la Asociación de Productores Exportadores (APEA) informaron, por su parte, que la exportación de la vaca en 6 cortes aumentó de 5.000 a 5.300 dólares la tonelada; el garrón y brazuelo pasaron de 5.000 a 5.400 dólares por tonelada, y los cortes de la rueda de 5400 a 5.800 dólares la tonelada. La suba en promedio fue de 7%.
El consultor uruguayo Rafael Tardáguila, en paralelo, indicó que China está demandando como no lo hacía desde hace mucho tiempo: “Hay que irse a tres años atrás, cuando arrasaba con todo lo que podía, antes de que se disparara la crisis de Estados Unidos”.
Por su parte, el exportador Fausto Brighenti indicó que empezó un proceso de suba: “Iremos viendo una tendencia alcista al menos hasta que salga la vaca de descarte de los campos de cría lo que arranca recién en marzo”.
Cabe destacar que este año se espera una baja en la oferta local de ganado para faena, así como para la oferta de vacas, como consecuencia de cierta retención de parte de los ganaderos. Esto reduciría más la disponibilidad de carne y ayudaría a la firmeza de sus precios.
Brighenti concluyó: “Estamos expectantes. El arranque del año es bueno para la Argentina. Las subas fueron de 300 a 400 dólares para los cortes de vaca a China, y esperamos que haya una dinámica alcista porque se esperan definiciones por el cupo de 80.000 toneladas a Estados Unidos. También podría haber definiciones por la exportación de menudencias a China”.





