Entre los principales anhelos de la técnica de INTA María Cristina Mondino, cumplir con el “sueño hortícola” es sin dudas uno de los que encabeza su lista.
Aunque Santa Fe, su provincia natal, despliega un gran abanico de actividades agropecuarias extensivas, ella asegura jamás haber sentido la tentación de cambiar su especialidad en horticultura por alguna de ellas. “Amo lo que hago”, dice, feliz de acumular años en la Estación Experimental de Arroyo Seco abocada a ese sector.
Es por eso que participa con gran entusiasmo, desde hace al menos 4 años, en una muestra que se realiza a las afueras de Rosario, para visibilizar el trabajo de los productores hortícolas del lugar.
“En el cinturón de Rosario, que va desde Granadero Baigorria hasta el límite con Buenos Aires, y desde la ciudad hasta la localidad de Soldini, hay unas 3.000 hectáreas de horticultura y unos 205 productores. Los más cercanos a Rosario son los intensivos, que llevan sus cultivos todos los días a los mercados. A medida que nos alejamos, aparecen otros perfiles más extensivos, que hacen cultivos para industria”, contó a Bichos de Campo durante la última edición de aquella exposición.
Estos últimos vuelcan lo que cosechan en tres destinos principales: la industria del congelado, la del deshidratado y la del enlatado.
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“La idea es que los productores se encuentren, que puedan interactuar con las empresas y que vean las potencialidades que hay. A veces están muy inmersos en su situación dentro de la quinta, del establecimiento, y les cuesta hasta venir a estos lugares, porque la actividad intensiva de horticultura es 365 días al año”, señaló Mondino.
Detrás de ese interés por potenciar las relaciones entre estos agricultores y las insumeras del rubro, como las semilleras, las firmas de maquinaria o incluso los genetistas, lo que se esconde es el interés por potenciar y hacer crecer a la actividad.
“Podemos crecer. Siempre estamos apostando a eso. Somos los primos pobres siempre, pero trabajamos para que dejar de serlo, para que se vea que hay mucha potencialidad, que hay productores muy grandes, que hay mucha tecnología y que se puede ser distinto”, afirmó la técnica.
-¿Y qué necesitan para dar con ese objetivo?- le preguntamos.
-Necesitan financiamiento siempre, necesitan mucho el acceso a la tecnología y conocerla también. A pesar de que nosotros hace muchos años que trabajamos, la tecnología en horticultura va cambiando permanentemente. Ellos necesitan lugares como los que ofrece esta muestra para verla.
-Decís que son primos pobres cuando se contabiliza con los dólares que deja, por ejemplo, la soja. Sin embargo, en cantidad de trabajo no lo son.
-No. La cadena hortícola mueve cantidad de mano de obra, por eso siempre decimos que es una actividad muy importante, no solo desde el punto de vista económico, sino social. Se habla de que más de 8.000 personas están vinculadas a la cadena hortícola.
-De esos 200 productores que marcabas en el cinturón de Rosario, 8.000 personas son las que en total se vinculan.
-Claro, porque en eso tenés que ver a los proveedores de insumos, a los transportistas, a los empleados en los mercados, a los verduleros. La cadena es larguísima.




