“En el actual contexto es fundamental para Argentina fortalecer su competitividad doméstica en las áreas de impuestos (devolución del IVA, reintegros, derechos de exportación), facilitación del comercio, logística y financiamiento”.
Así lo indicó un informe elaborado por la Cámara de Exportadores de la Argentina (CERA) relativo al impacto de los aranceles generales (“recíprocos”) anunciados por le presidente de EE.UU. Donald Trump.
EE.UU. es el primer importador mundial de bienes con el 13,2% del total y el segundo exportador mundial de bienes con un 10% del total. Un dato clave –que Trump no menciona nunca– es que el país es el mayor exportador mundial de servicios (financiamiento, seguros, programas informáticos, aplicaciones digitales, consultoría, turismo, películas y un largo etcétera).
El documento señala que la aplicación de “aranceles recíprocos” por parte de EE.UU. es el evento más trascendente en comercio internacional en 78 años al poner en crisis casi terminal al sistema multilateral del comercio encarnado por la Organización Mundial del Comercio (OMC), que increíblemente ni siquiera se pronunció sobre el asunto
De esta manera, entran en crisis las reglas que sustentan el comercio internacional, tales como la de Nación Más Favorecida, que rige el 80% del comercio actual, la regla de trato nacional. “Si los países decidieran reaccionar con aranceles retaliatorios, este curso de acción también colisionaría con las normas de la OMC al no imponerse luego de un fallo de la organización”, explica CERA.
“Estamos ante el comienzo de un proceso nuevo. Reacciones de los países ante el anuncio de EE.UU. pueden incluir aplicar medidas retaliatorias arancelarias y no arancelarias a EE.UU., intentar negociar con ese país para reducir los aranceles o lograr exclusiones, adoptar una postura ‘wait and see’ hasta tener más certidumbre, buscar incrementar inversiones en EE.UU., intentar reducir su dependencia comercial en esa nación y negociar nuevos acuerdos regionales, entre otras posibilidades”, añade.
En lo que respecta al impacto de las medidas en la economía argentina, en 2024 EE.UU. fue el segundo destino de las exportaciones de la Argentina después de Brasil, con ventas por 6454 millones de dólares que representaron el 8,1% del total exportado por el país.
CERA remarca que antes del anuncio de Trump los temas prioritarios en la negociación comercial con EE.UU. no eran arancelarias, sino regulatorios, tales como la ampliación de cupo para azúcar, mosto y carne bovina, el proceso de aprobación de ingreso de cítricos dulces, la desactivación de las medidas antidumping contra la miel y el biodiésel y las negociaciones sobre el reciente arancel del 25% para acero y aluminio, entre otros.
Pero ahora eso pasa a un segundo plano por la urgencia de la cuestión arancelaria. EE.UU. aplicará un arancel del 10% adicional sobre todos los bienes argentinos a partir de este sábado 5 de abril de 2025. Esto significa que, sobre cualquier arancel cobrado actualmente a productos argentinos, habrá que sumarle diez puntos más.
“No obstante, hay que tener en cuenta que algunos productos exportados por Argentina a EEUU quedaron excluidos de los aranceles recíprocos, principalmente productos de petróleo, oro y carbonatos de litio, dejando con mayor afectación a productos de carnes, vinos, pesca y agroalimentos”, explica el informe.
“Asimismo, cabe recordar que los productos exportados por Argentina a EEUU sujetos a investigaciones sección 232 quedarán excluidos del arancel recíproco”, agrega en referencia al acero, aluminio, vehículos y autopartes, los que tributarán un 25% adicional. Algunos productos que por el momento quedaron excluidos de los nuevos aranceles recíprocos, pero que podrían ser sujetos a investigaciones en el futuro, son bienes del sector farmacéutico, forestal y cobre, entre otros.
“Tomando en cuenta los puntos anteriores, cabe señalar que el impacto final para Argentina en cada producto dependerá, entre otros factores, de la posición relativa en la que quede Argentina con respecto a sus principales competidores en el mercado estadounidense”, advierte el documento.
Por ejemplo, como el aceite de oliva europeo pasará a tener un arancel adicional del 20%, entonces quedará en desventaja con respecto al argentino, que tendrá un recargo del 10%.
Una situación equivalente se presentaría con los vinos, ya que los provenientes de la UE-27 quedarían ahora en desventaja frente a los exportados por Chile, Argentina o Australia a EE.UU.
En lo que respecta a los porotos, EE.UU. es un gran exportador mundial y tiene como mayor cliente a la UE.27, que podría ahora bloquear el ingreso de legumbres de ese origen para favorecer a proveedores alternativos, como es el caso de la Argentina. Lo mismo podría llegar a suceder en el caso del maní.
En miel EE.UU. es el mayor importador mundial y uno de sus proveedores, pasará a tener un arancel adicional del 26%, lo que dejará a ese país en desventaja frente a los que sufrirán un arancel de apenas el 10%, como la Argentina, Brasil o Nueva Zelanda.
Es decir: cada producto debe ser analizado de manera particular en función de cómo evolucionen las relaciones bilaterales de EE.UU. con cada una de las naciones o regiones afectadas por los nuevos aranceles.